“Sean apóstoles en el mercado global, trabajen para el Reino de Dios”: La invitación del Nuncio Apostólico a los socios de USEC
El retiro fue predicado por Mons. Kurian Mathew, Nuncio Apostólico en Chile, y el P. Jaime Tocornal, Asesor Pastoral de USEC y Rector del Santuario del Cerro San Cristóbal.
“El Evangelio del Trabajo” fue el tema con el que, como todos los años, USEC convocó a sus socios para el Retiro Anual de Socios para preparar la Semana Santa. En esta ocasión participaron 37 personas en el encuentro realizado el sábado 28 de marzo por la mañana en el Centro Misión de Regnum Christi en Lo Barnechea. El retiro fue predicado por Mons. Kurian Mathew Vayalunkal, Nuncio Apostólico en Chile, y el P. Jaime Tocornal, Asesor Pastoral de USEC y Rector del Santuario de la Inmaculada Concepción del Cerro San Cristóbal.
P. Jaime Tocornal: “Ustedes son los artífices de que el trabajo siga siendo Evangelio”
Durante su meditación, el Rector del Santuario de la Inmaculada Concepción del Cerro San Cristóbal, indicó que “en Nazaret, Jesús ofrece los preparativos para el Evangelio del Trabajo. Allí es identificado como el hijo del carpintero. Por eso, el trabajo es Evangelio, Buena Noticia”. “Ustedes son los artífices de que el trabajo siga siendo Evangelio y que no sea vivido como si fuera una maldición. En esta Semana Santa los invito a unirse a Jesús y hacer del trabajo en nuestras empresas una Buena Noticia”, reforzó el asesor pastoral de USEC.
Siguiendo el relato de la Anunciación del Ángel a la Virgen María, sostuvo que “el Hijo entra en la historia al modo humano, en el tiempo –con un embarazo de 9 meses–”. Como a Jesús “se le da un nombre, con una misión”, “también nosotros tenemos una misión. Estamos llamados a trabajar por cuatro grandes objetivos: la dignidad humana, la colaboración con el bien común, la orientación trascendente en todo lo que hacemos y el cuidado de la casa común”, concluyó.
Mons. Kurian Mathew: “Sean apóstoles en el mercado global”
Al comenzar su meditación, el Nuncio Apostólico motivó a los asistentes a “salir” del día a día para entrar en la Semana Santa, “donde el Líder, Jesús, deja de ‘hacer’ y comienza a ‘ofrecerse’. En el mundo de ustedes, el éxito se mide minimizando las pérdidas. En la Semana Santa, la historia comienza con una pérdida total”. Por eso, invitó a “observar la Arquitectura del Sacrificio”, “si queremos ser verdaderos líderes”. A continuación, invitó a los asistentes a desarrollar “tres cambios de gestión (o giros de mentalidad)”: “De la Propiedad a la Corresponsabilidad (El Cenáculo)”, “El silencio de Getsemaní (El “War Room”)”, y “Cambio 3: El Peso de la Cruz (Aseguramiento de Calidad)”.
El siguiente paso de estos “tres cambios de gestión” fue desarrollar “una Auditoría Espiritual”. Al contrario de la vida empresarial, donde “el ‘tiempo de inactividad’ (downtime) se considera una falla”, “en la vida espiritual, ese tiempo de parada es precisamente donde se prepara el milagro. Al iniciar esta Semana Santa, utilicemos este periodo para realizar una evaluación profunda de nuestra existencia, de nuestra vida”. Esta “Auditoría Espiritual” tiene tres partes: meditar sobre el “Retorno de la Inversión (ROI) vs Retorno de las Relaciones (ROR)”, la “Sostenibilidad” espiritual de mi vida personal y profesional, y la pregunta por el “Legado” a los ojos de Dios, es decir, “valor eterno”.
“Esta Semana Santa debe representar los Planos del Reino: un empresario o un industrial nunca construye sin un proyecto definido. Mi pregunta hoy es: ‘¿Está construyendo su vida basándose en sus propios bocetos, o está siguiendo los planos originales del verdadero Arquitecto?’. El verdadero Arquitecto de nuestra vida es Dios mismo”, reflexionó. Al final de su meditación, exhortó a los socios de USEC a comprender que “ustedes no son solo Empresarios. Son los administradores de los bienes que Dios les confía. Construyan servicios que perduren. Traten a las personas como los Activos de Alto Valor que realmente son a los ojos de Dios. Traten a cada persona como imagen de Dios. Deseo que ahora vuelvan a sus emprendimientos no solo como directivos, sino como apóstoles en el mercado global. Vayan ahora, no a trabajar para sí mismos y sus empresas, sino a trabajar para el Reino de Dios. Que su labor sea su oración y que su éxito sea Su gloria”.
El desafío de los empresarios: “Pasar de la Lógica del Cálculo de Caifás a la Lógica de la Alianza de Cristo”
Al final del encuentro, los asistentes, incluyendo socios, directores, consejeros, Equipo Ejecutivo de USEC y sus familias, pudieron participar en la Santa Misa. En su homilía, Mons. Kurian Mathew meditó el Evangelio del día, donde se “nos presenta a un grupo de personas con las que podríamos encontrar algunas similitudes en nuestro mundo empresarial. Parecen un grupo de líderes —los influyentes, los responsables de la toma de decisiones, el consejo de administración de su época— reunidos para resolver un problema”. Estos “líderes están preocupados por el resultado final: si este hombre, Jesús, continúa, los romanos vendrán y nos quitarán nuestra tierra y nuestra nación. Operan desde el miedo, la escasez y la autopreservación. En nuestro mundo de los negocios, a esto lo llamamos gestión de riesgos. Pero al encontrarnos en el umbral de la Semana Santa, Dios nos invita a mirar más allá de la gestión y enfocarnos hacia el liderazgo”, profundizó.
“¿Con qué frecuencia aplicamos la lógica de Caifás a nuestras familias? Quizás sacrificamos nuestra presencia en la mesa por el bien de la empresa, o tratamos a nuestros hijos como proyectos que deben ser gestionados en lugar de almas que deben ser nutridas. Justificamos estos sacrificios diciendo que lo hacemos por ellos, pero al igual que Caifás, podemos estar sacrificando el corazón mismo de la familia para salvar su estructura material”, se preguntó el Nuncio Apostólico en Chile. Siguiendo el texto de la Primera Lectura, tomada del Libro de Ezequiel, Mons Kurian Mathew explicó que “para ustedes, como líderes empresariales y creadores de empleos, Ezequiel ofrece una visión de cómo se ve una empresa verdaderamente orientada al Reino de Dios. No es solo un lugar donde se realizan tareas; es una morada. Su liderazgo tiene el poder de ser una ‘Alianza de Paz’ donde sus empleados encuentren más que un cheque de pago: a la vez encuentran una comunidad donde son conocidos, valorados e integrados”.
“Al prepararse para la Semana Santa, se les invita a pasar de la Lógica del Cálculo de Caifás a la Lógica de la Alianza de Cristo. El milagro de la Cruz es que Jesús tomó las palabras de Caifás y les dio la vuelta. Caifás quería sacrificar a Jesús para salvar su propio poder; Jesús se sacrificó a sí mismo para darnos vida. Mis queridos hermanos y hermanas: el verdadero liderazgo a los ojos de la Iglesia es el Liderazgo del Sacrificio, el liderazgo del servicio. Eso es lo que Jesús nos mostró con su vida. Estamos invitados a practicar este liderazgo de entrega tanto en la oficina o en la empresa como en el hogar. Esta Semana Santa, pidamos la gracia de dejar de gestionar como Caifás y empezar a pastorear como Cristo. Ya sea en la sala de juntas o en la sala de estar, lideremos de una manera que demuestre que Dios está verdaderamente en medio de nosotros”, concluyó.
