Mejores Empresas para Chile – Francisco Jiménez
Con independencia de nuestras preferencias políticas personales, los resultados de las elecciones del domingo van despejando parte de la incertidumbre que de diferentes maneras venía generando estados de preocupación. Ya conocemos la conformación de la Cámara de Diputados y el Senado, y sabemos qué candidatos pasaron a disputar la segunda vuelta en que se elegirá al futuro Presidente.
Diez días antes de la elección, durante la ENADE, nos sumamos como USEC, junto a 51 organizaciones del mundo de la empresa, al Compromiso Empresarial con Chile, impulsado por ICARE y la CPC. Este compromiso, resultado de un profundo proceso de diagnóstico y discernimiento del rol de la empresa en la construcción de un país próspero, inclusivo y con mayores niveles de equidad, haciéndose cargo de las debilidades y oportunidades con una mirada realista y de futuro, comprometiendo el aporte al progreso y unidad de Chile en cuatro ejes.
El primero de ellos es Mejores Empresas para Chile: una invitación a revisar la operación y gestión de las empresas y su relación con el medio ambiente, los colaboradores, proveedores, consumidores y comunidades.
En USEC, tal como lo hemos venido expresando en nuestras últimas columnas y en nuestro Seminario Anual, sostenemos que la empresa no es un actor más en la transformación social sino que es un actor relevante, capaz “de mejorar la vida material, cultural y espiritual de las personas que se relacionan con ella y de la sociedad como un todo. Esa es la empresa generadora de bien común que propiciamos”.
Esta visión de empresa como espacio de transformación requiere que los empresarios, ejecutivos y colaboradores hagan suyos los valores del bien común, la subsidiariedad, la solidaridad, la participación, la libertad y la fraternidad al interior de sus lugares de trabajo.
Propugnamos que esta gestión de la empresa se exprese en: su oferta de productos y servicios, que realmente sirvan; en la generación de empleos que permitan el florecimiento humano integral y calidad de vida de todos los colaboradores; y en la creación y distribución de modo justo entre todos los stakeholders de la riqueza legítimamente obtenida por la actividad empresarial, con estricto apego a las normas éticas y legales y no perdiendo de vista el cuidado de nuestra casa común.
La transformación social no es propiedad intelectual de ningún sector político, sino un deseo de mejorar de toda la sociedad, desde donde estamos, con el aporte de todos y cada uno de sus integrantes. En este sentido, en la Empresa debemos tomar conciencia de nuestra responsabilidad civil y comprender que cada vez que nos relacionamos con los públicos interesados, se produce una transformación social, la que debe ser conscientemente positiva.
El Papa Francisco, en su último mensaje a UNIAPAC, nos recordó una gran virtud de los empresarios, la creatividad: “Un empresario que no tenga creatividad, no es un buen empresario”, nos dijo el Santo Padre. “Dios nos ha enseñado la creatividad: cómo creó el mundo, (…) cómo nos salva continuamente… ser creativos. (…) Crezcan en creatividad, no tengan miedo”, nos dijo.
Esta virtud humana de la creatividad, canalizada desde la empresa al servicio de la sociedad y del bien común, será necesaria una vez más, para imaginar y desarrollar los cambios que hemos comentado, sin miedo, como nos dice el Papa Francisco. Pronto comenzaremos el mes de diciembre, un mes lleno de esperanzas para los cristianos por la llegada de Jesucristo, ponemos nuestra mirada en su ejemplo y ratificamos nuestro compromiso con el país y su futuro, con la construcción de Mejores Empresas para Chile.
Publicación: Domingo 28 de noviembre de 2021, en El Líbero.
