16 Jun 2020

Ex ministros y presidente de la CMF debaten en Seminario USEC sobre rol de la industria financiera en actual crisis

Joaquín Cortez, Presidente de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Carlos Cáceres, Presidente Emérito de Libertad y Desarrollo (LyD) y Rodrigo Valdés, ex ministro de Hacienda, fueron los panelistas del Seminario “Finanzas en tiempos de Crisis: La Regulación y la Ética”, organizado por la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC).

“En esta vuelta el sistema financiero no es el protagonista de la caída y sí puede ser protagonista de cuán rápida es la recuperación”, aseguró el ex ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés en el Seminario “Finanzas en tiempos de Crisis: La Regulación y la Ética”, realizado por la Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos (USEC) el pasado viernes 12 de junio. 

El ex secretario de Estado, actual profesor de la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica (UC) fue uno de los protagonistas del evento que también contó con la participación de  Joaquín Cortez, Presidente de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y Carlos Cáceres, Presidente Emérito del Consejo Asesor del Instituto Libertad y Desarrollo (LyD).

El seminario fue moderado por el Presidente de USEC, Sergio Merino, y fue transmitido a través de la plataforma usec.live y por EmolTV, contando con una audiencia cercana a las 38.000 personas.

Sistema financiero solvente y al servicio de las personas

“En USEC hemos querido poner el foco en las Finanzas, la Regulación y la Ética, porque tenemos la convicción profunda de que el sistema financiero tiene un rol importantísimo que jugar en la recuperación del país, azotado primero por la crisis social y luego por esta crisis sanitaria de la cual aún no salimos. (…) Una industria financiera dinámica, profunda e innovadora, que apoye y posibilite el progreso de las personas y de las empresas, grandes, medianas y pequeñas, es crucial para el crecimiento económico y para el bien común de la sociedad. Y la Regulación y la Ética, que no son contrapuestas, juegan un rol clave en su desarrollo”, señaló Sergio Merino.

Con respecto al desempeño del sistema financiero en la actual crisis, Joaquín Cortez, presidente de la CMF, señaló que “no hay mucha diferencia en cómo se debe comportar el sistema financiero siempre y también en esta crisis. El comportamiento de los bancos en esta crisis no debiera ser muy distinto al comportamiento que debieran tener siempre, y velar por mantener la solvencia. Un día vamos a salir de esta crisis y vamos a necesitar bancos que estén bien preparados para financiar el desarrollo”.

Haciendo referencia al libro Others people’s money, del columnista británico John Kay, recordó que “en el sistema financiero trabajamos siempre con ‘others people’s money’, y ésa es la primera responsabilidad”. “Lo más importante en esta crisis es que los bancos mantengan su solvencia. Las crisis financieras pueden ser tanto o más caras que las crisis sanitarias, con lo cual la primera forma de mirar a los bancos es saber cómo se están comportando”, enfatizó. “El otro tema que uno debe exigirle a todos los actores financieros es el tema del trato justo a los clientes, y aquí creo que hemos avanzado mucho y hay espacio para la autorregulación. Y el punto importante es que si las industrias no entienden la necesidad de autorregularse en el tema del trato justo a los clientes, lo va a hacer la regulación o lo va a hacer la ley”, añadió. 

En esa línea, Rodrigo Valdés dijo que “hay que reconocer tres cosas”: 1) “el sistema financiero, y el bancario especialmente, es un amplificador de los ciclos económicos casi por construcción. Hay que tratar de atenuarlo, pero partimos con un sistema financiero que por su naturaleza va a tender a amplificar los shocks”; 2) “en momentos como estos existe una suerte de externalidad positiva porque cada actor financiero no internaliza todos los beneficios o todos los problemas que provoca el sistema a través de la macroeconomía, a partir de sus decisiones individuales”; y 3) “los bancos no tienen la capacidad de echarse a la espalda todo el riesgo que existe. Hay un deber fiduciario central que hay que cuidar, y el Estado tiene que bancarse parte de este riesgo mayor”, explicó.

Lecciones que dejó la crisis de 1982

Carlos Cáceres tuvo que enfrentar la crisis económica de 1982, primero como presidente del Banco Central (BC) y luego como ministro de Hacienda. Por eso, se refirió a las lecciones que dejó dicha crisis para enfrentar la situación actual. “La regulación financiera es un tema extremadamente importante para la estabilidad global del sistema económico. (…) Lamentablemente, la falta de adaptación de la legislación financiera a las nuevas condiciones que imperaban en los años 1982/83, fue una de las razones que llevaron a la crisis que vivimos en ese período”, profundizó. 

“Lo que concluyo es la necesidad de una legislación financiera que se vaya adaptando a los tiempos, incluso previendo posibles desarrollos que pueda tener el mercado de capitales de tal manera de que sirva como elemento restrictivo a la muy legítima capacidad de creación que tiene el sector empresarial”, resumió. El presidente emérito de LyD resaltó “la necesidad de establecer una legislación financiera que se anticipe a los hechos financieros, y después logre de alguna manera establecer los criterios de solvencia y liquidez que deben caracterizar a ese sistema”.

El presidente de la CMF destacó como gran aprendizaje de la crisis de 1982 haber limitado la inversión en carteras relacionadas: “El elemento interno más profundo (de la crisis de 1982) y que nos marcó fue todo el tema que tenía que ver con carteras relacionadas. (…) Y de ahí nace toda una regulación: hoy día los bancos tienen limitaciones para prestarle a los relacionados, las compañías de seguros también, las AFP no pueden hacer inversiones con relacionados. Y eso nos ha marcado y yo he aprendido que eso es una ventaja que tiene Chile, porque no en todas partes del mundo existe esa conciencia”,  dijo Joaquín Cortez.

El ex ministro Rodrigo Valdés, por su parte, destacó  que “el marco macroeconómico que tenemos hoy día es mucho más elástico, pero al mismo tiempo robusto: piensen en un edificio hecho de concreto sin fierros y otro con todos los amortiguadores que se hacen en la UC hoy día para los terremotos; en el fondo tenemos una cuestión mucho más adaptable, y eso es una ventaja enorme”.

Sistema financiero y crisis por COVID-19

“El shock actual es bien básico: no poder usar recursos productivos por razones sanitarias. Eso no lo habíamos vivido en la época moderna. La verdad es que la caída es muy profunda, y eso lo sabemos -en pocas semanas esto se esparció por todo el mundo-; es muy amplia, porque afecta a muchos sectores”, afirmó Rodrigo Valdés. 

Para enfrentar la crisis, señaló que “lo clave en este ámbito, primero, es que sobrevivan todas las empresas que son viables bajo condiciones normales. Ese debe ser el objetivo, esa es la primera tarea del sistema financiero. La primera cosa que debe poner al servicio de la sociedad es esta capacidad de monitoreo único”. Y presentando una propuesta concreta, señaló que “el FOGAPE (Fondo de Garantía para Pequeños Empresarios) tiene que ser más flexible; creemos que hay que ampliar a empresas más grandes o hacer otro FOGAPE para empresas más grandes, ojalá que paguen por la garantía, eso pienso que sería bien justo, y que paguen el valor justo de la garantía. Y ciertamente hay que apurar el tranco en la parte no bancaria, que es mucho más complicada todavía, los seguros a través de CORFO parecen ser insuficientes”.

“Un elemento que me parece fundamental en el proceso de recuperación que tiene que tener la economía chilena una vez pasado el tema del coronavirus, es restablecer las condiciones del crecimiento económico. Y bien sabemos que en la parte del crecimiento económico el rol que juega la inversión es extremadamente significativo”, concluyó el presidente emérito de LyD.

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