24 Jun 2022

¡Sígueme! – Hugo Tagle

El Evangelio de este domingo nos invita a reflexionar sobre nuestro seguimiento de Cristo. No es un llamado solo a la vida religiosa o consagrada; es un llamado a todo cristiano, a todo bautizado, a renovar su decisión por Él ¿Es Cristo el centro de mi vida? El acento no está en la renuncia, sino en la ganancia de tener a Jesús como norte de la propia vida. Se vive mejor, se es más feliz, si se lo sigue en todo lo que realizamos.

El Papa Francisco, en una reflexión sobre este evangelio nos dice: “Jesús se dirige a la meta. A las personas que encuentra y que le piden seguirle les dice claramente cuáles son las condiciones: no tener una morada estable; saberse desprender de los afectos humanos; no ceder a la nostalgia del pasado.” En efecto, seguir a Jesús supone ser libres ante todo afecto desordenado, renunciar a los egoísmos y propio yo y estar abierto a servir a los demás. Jesús no impone nunca, Jesús es humilde, Jesús invita. Si quieres, ven. La humildad de Jesús es así. Él invita siempre, no impone.

Jesús no quiere ni cristianos egoístas —que siguen el propio yo, no hablan con Dios— ni cristianos débiles, incapaces de creatividad. En el seguimiento de Jesús, se debe ser proactivo y creativo; buscando hacer siempre más por amar mejor a Dios y al prójimo.

Pregunta el Papa Francisco: “¿Y esta libertad dónde se hace? Se hace en el diálogo con Dios en la propia conciencia. Si un cristiano no sabe hablar con Dios, no sabe oír a Dios en la propia conciencia, no es libre.”

En este tiempo complejo, pidamos a la Santísima Virgen, la Virgen del Carmen, primera discípula y misionera, que nos renueve en la voluntad de seguir a Jesús, para que sea centro de nueva vida, la renueve y transforme en camino de encuentro con Jesús para todos los hombres.