07 Feb 2020

Seamos luz – Mons. Cristián Roncagliolo

Comentario del Evangelio – Domingo 9 de febrero de 2020

Evangelio según San Mateo 5, 13-16

Seamos luz

El Evangelio de hoy nos recuerda que, por nuestro bautismo, estamos llamados a ser luz del mundo y sal de la tierra. 

La imagen resulta poética pero no menos concreta. Ser luz significa que, quien ha abrazado la fe es llamado comprenderla, no solo en la esfera privada de su conciencia o de su intimidad, sino que ha dar razón de la misma en el espacio público, mostrando en sus decisiones, en sus acciones, en sus palabras, en su integridad, que es cristiano y que quiere vivir como tal. En este sentido, la fe es hondamente pública.

Ahora, debemos reconocer que esto no siempre es claro hoy. Algunos van a misa y cuidan sus sacramentos, pero no siempre eso se nota en el trabajo, en las relaciones humanas y en las opciones, porque piensan erróneamente que la fe está recluida a lo personal y privado y que, por lo tanto, no tiene que ver con el trabajo, con la política, con la vida familiar o con el diario quehacer. En cambio, hay otros que equivocadamente sostienen que no importa tanto la espiritualidad ni la doctrina, porque lo relevante es la vivencia de la fe.

Estas corrientes se equivocan en lo esencial: ser cristianos es concreto y público, con consecuencias históricas; pero, al mismo tiempo, es sólidamente sustentable en un depósito de la fe contenido en la Revelación y enseñado por la Iglesia. La vida cristiana se sostiene en una doctrina luminosa y la enseñanza cristiana se cristaliza en una vida atractiva. 

Por ello, iluminar implica vivir la fe con la certeza que ese camino es la atractiva provocación de Dios. Santificar la vida, el trabajo, la familia, no es mas que poner por obra la doctrina, pero, al mismo tiempo, mostrar en lo cotidiano el ‘algo más’ que explica nuestras opciones y decisiones. 

Así como debemos combatir la fe privatizada, debemos alejarnos de la vida sin sustento doctrinal. Usando la imagen: el cristiano ilumina no por sí mismo sino porque hay una luz en él; pero también porque sus obras atestiguan esa luz, ese ‘cuanto más’ de Dios.

En un tiempo de agitación pública, mas que nunca se reclama de nosotros vivir públicamente la fe, siendo luz y llevando la luz que solo Cristo puede dar. 

Que tengan un santo día domingo.