24 Ene 2022

Que nuestro viaje sea exitoso – Francisco Jiménez

Comenzamos un nuevo año, la Convención Constitucional eligió a su nueva Mesa Directiva y los empresarios ya nos reunimos con el Presidente electo en la ENADE, que este año llevó por título “PROSPERUM IMPOSTA ITER: Que su viaje sea exitoso”. Ese viaje bien podría ser el de Gabriel Boric, pero en realidad es más bien el viaje de Chile. Y allí los empresarios, emprendedores y trabajadores, tenemos mucho que decir y hacer.

Durante mucho tiempo se ha hecho la distinción entre el mundo público, del Estado, y el privado, de las empresas, y algunos agregan el tercer sector o sociedad civil. En parte, esa visión tan arraigada fue promovida por las escuelas de administración, donde se nos enseñaba que el propósito de la empresa consistía principalmente en maximizar las utilidades de los accionistas, y que correspondía al Estado la solución de todos los problemas sociales, bastando a la empresa con el pago de sus impuestos.

En USEC, Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos, vemos con buenos ojos que cada vez más se comprenda a la empresa como un actor público. Las empresas son comunidades de personas, y como tales no deben moverse únicamente por el rédito económico, entendiendo que la generación de utilidades y la justa retribución a los inversionistas es absolutamente necesaria, también lo son la búsqueda del beneficio a las personas:  a las que la integran –colaboradores y familias– y a las que se interesan en ella –clientes, proveedores, comunidad–.

En tiempos de transformación social como los que estamos viviendo, las empresas deben ser actores públicos relevantes y ponerse al servicio del bien común y del bien de cada uno de nuestros compatriotas. Es lo que hemos buscado al adherir con el Compromiso Empresarial con Chile lanzado por ICARE y CPC, junto a cinco decenas de organizaciones en la ENADE de fines del año pasado, al cual nos hemos referido en nuestra última columna, y que en la ENADE de la semana pasada se complementó con la presentación de las conclusiones de las mesas de trabajo.

Este compromiso es el “resultado de un profundo proceso de diagnóstico y discernimiento del rol de la empresa en la construcción de un país próspero, inclusivo y con mayores niveles de equidad” con el cual los empresarios de Chile buscamos hacernos “cargo de las debilidades y oportunidades con una mirada realista y de futuro, comprometiendo el aporte al progreso y unidad de Chile”.

En medio del proceso constituyente queremos promover ese papel activo de la empresa en la vida social, para que dejemos de verla como un actor solo del ámbito privado y reconozcamos su carácter público. Es necesario generar confianzas, eliminar las trabas y establecer incentivos, para que todas las empresas puedan avanzar en esta dirección, que se nos permita participar en la búsqueda innovadora y creativa de soluciones a los desafíos de Chile, tal vez sea esto lo que ha faltado en la aplicación del modelo social de mercado, más solidaridad y participación desde el mundo privado en las soluciones públicas. Para que nuestro viaje como país sea exitoso requerimos empresas exitosas y comprometidas; y para que éstas lo sean deben establecer su propósito en las personas, en la sociedad y en la búsqueda del bien común.

Publicación: Domingo 23 de enero de 2022, en El Líbero.