31 May 2019

La misión de un empresario cristiano – P. Cristián Hodge

Comentario del Evangelio – Domingo 2 de junio de 2019

Evangelio según San Lucas 24, 46-53

La misión de un empresario cristiano

Siempre en el mundo empresarial y en la vida social se habla de alcanzar metas. Para el cristiano la meta es estar eternamente con Dios en el cielo. Este domingo es la fiesta de la Ascensión del Señor al cielo.

San Pablo llega a decir busquen las cosas del cielo no las de la tierra (cf. Col. 3, 2). Pero en Hechos de los Apóstoles se les advierte a los discípulos que acá en la tierra permanece el envío misionero. Por tanto, no nos podemos quedar mirando hacia el cielo.

Para los empresarios, ejecutivos y emprendedores la misión es la de emprender, dar trabajo, crear riqueza. No dejando de lado la meta final del cielo, hay que trabajar día a día en el mundo empresarial.

Ahora bien, para un cristiano que se desempeña en el mundo de la empresa, la pregunta sería además, ¿cuál es mi misión como empresario cristiano? La oración de USEC dice “Te ofrezco mi esfuerzo para la construcción de una sociedad más justa, próspera, solidaria y humana”.

Aquí encontramos algunas claves de la doctrina social de la Iglesia, que son parte de la misión del cristiano acá en la tierra con la mirada puesta en el cielo:

  • trabajar desde las empresas por una sociedad más justa que supere la percepción de las desigualdades injustas que han ido creciendo en el último tiempo;
  • por una sociedad más próspera donde el desarrollo humano integral y sostenible sea un horizonte más amplio que el mero crecimiento;
  • por una sociedad solidaria y humana, donde la fraternidad y el descubrirnos todos responsables de todos, a través de gestos, iniciativas y estructuras que hagan posibles estos desafío éticos.