01 Ago 2020

Economía orientada al bien común – P. Cristián Hodge

En estos días de pandemia donde el desempleo ha seguido creciendo y se multiplica el hambre, muchas personas y familias han tenido que recurrir a sus ahorros para comprar alimentos y así poder comer. El llamado de Jesús “denles ustedes de comer” (Mt 14, 16) resuena como un imperativo ético. En nuestras barrios y ciudades se han organizado comedores abiertos, ollas comunes y se han distribuido cajas solidarias con alimentos. También Jesús dijo en el evangelio “tuve hambre y me distes de comer” (Mt 25, 35).

En esta narración de la multiplicación de los panes el evangelista nos dice que los discípulos pusieron cinco panes y dos peces. Ellos colaboraron desde su pobreza. En las manos de Jesús se multiplicaron y “comieron todos hasta saciarse, con lo que sobró llenaron doce canastas” (Mt 14, 20). Contra la ley económica de la escasez todos comen y sobra ¿estamos en un universo paralelo en el evangelio? No, aquí intervienen la gracia de Dios, a través de Jesús, y la solidaridad de los discípulos.

¿Qué puede decir esta multiplicación de los panes a los empresarios, ejecutivos y emprendedores cristianos en tiempos de crisis económica y sanitaria? Pidamos al Señor que se multipliquen distintas iniciativas, que, aunque sean pequeñas -como los cinco panes y los dos peces- generen nuevas virtudes, confianza de unos con otros, solidaridad, justicia social, equidad de género en el trabajo, sustentabilidad. En una palabra: ética en nuestras empresas y organizaciones para una economía orientada al bien común.