19 Mar 2020

Declaración USEC: Unidad y Fe en tiempo de Crisis

En estos momentos complejos para el mundo y el país, desde la Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos (USEC), hacemos un llamado a todos los socios de nuestra corporación y a la comunidad empresarial a establecer todos los protocolos que correspondan para resguardar la salud y la vida de sus colaboradores y familias.

La actualidad cambia y nos enfrenta a desafíos nuevos, pero los principios y valores de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) permanecen. Por eso, los empresarios cristianos, hoy más que nunca, reafirmamos nuestro compromiso con la promoción de la dignidad de la persona humana y el servicio al bien común de la sociedad desde nuestras empresas.

Como hombres y mujeres de empresa, debemos enfrentar esta crisis sanitaria con solidaridad, organizándonos de tal manera que, en la máxima medida de lo posible, las personas permanezcan en sus hogares, disminuyendo así los riesgos de propagación del COVID-19. Los empresarios debemos asumir con responsabilidad el rol que nos toca en la protección y cuidado de nuestros colaboradores.

La situación actual, que ha llevado al Presidente de la República a decretar estado de excepción constitucional de catástrofe, requiere de una acción coordinada y un espíritu de cooperación público-privado para enfrentarla de la mejor manera posible. Desde el mundo de la empresa, tenemos que colaborar con la autoridad política para que dichas medidas sean implementadas de forma organizada y eficaz, y ,a su vez, respaldar a la autoridad sanitaria en la adopción pronta de medidas preventivas, favoreciendo en las empresas diversas formas de trabajo, que minimicen el movimiento de nuestros colaboradores, –de acuerdo a la particular realidad de cada compañía y sector– consiguiendo idealmente no interrumpir la continuidad de las operaciones y servicios.

Es innegable que esta crisis sanitaria está generando una crisis económica global que está afectando también a nuestro país. Sin embargo, debemos poner en primer lugar la salud de las personas, su bienestar personal. Esto no significa minimizar ni desconocer que todas las decisiones que están en marcha acarrearán paralelamente costos económicos y sociales que deberemos enfrentar unidos como sociedad, pero en esta primera hora, debemos priorizar y resguardar el bienestar de todos nuestros colaboradores, sus familias y la población en general.

Aprovechamos de animar a todos los profesionales de la Salud que se preparan y se están entregando completamente en su labor diaria, mediante un trabajo dedicado y muchas veces silencioso, ofreciendo un servicio invaluable a su país. En este momento tan importante, vaya a todos ellos un especial ánimo y todo nuestro reconocimiento, para la tarea que queda bajo sus hombros.

Finalmente, como hombres y mujeres de Fe hacemos un llamado también a intensificar nuestra oración y confianza en Dios y en nuestra Señora, La Virgen del Carmen, reina de Chile, a quien se encomendaron los Padres de la Patria. Nos encomendamos ahora nosotros, para que nos de la sabiduría, la fuerza y la esperanza necesaria, para trabajar unidos, todos los chilenos, en este momento tan desafiante para nuestro país.

Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos

Santiago, 19 de marzo de 2020