10 Nov 2022

Sepamos descubrir el verdadero capital intangible – P. Carlos Irarrázaval

Se acerca ya el fin del año litúrgico y en la Eucaristía se nos regalan textos apocalípticos qué nos hablan de lo definitivo. Este mundo es pasajero pero en él ya se nos manifiesta el Reino de Dios. Lo definitivo resplandece en el anuncio de Jesucristo que nos invita a perseverar unidos a Él, “gracias a la constancia y perseverancia nos salvaremos” (parece una receta de buenas prácticas para enfrentar la crisis en la que estamos y lograr traspasarla sin zozobrar).

¿Cuál es la clave para ser fieles? ¿Cuál es la roca firme sobre la cual debemos construir nuestra existencia? Sin duda es Cristo mismo la roca firme, y su palabra que es buena noticia, nos regala los consejos y claves necesarias para no perder el rumbo y perseverar en el buen camino.

Por eso al momento de revisarnos y hacer balance, como siempre lo hacemos a fin de año, seamos sinceros y sepamos identificar los criterios del mundo que nos envuelven y a veces impiden construir el Reino, y eso no solo en la vida íntima y en el ámbito espiritual, también en el mundo de la industria, del comercio, la vida fabril y el emprendimiento. Sepamos descubrir el verdadero capital intangible que le da sentido a nuestro esfuerzo diario, no de cara sólo a las metas de fin de mes o al balance anual, sino a la eternidad para la cual hemos sido creados, que día a día puedo yo palpar en mi encuentro con Dios.

El que me creó me comparte la capacidad de crear, el que me amó primero me regala la capacidad de amar, el que me salvó me invita a vivir según su evangelio y construir una sociedad sana, ¡eso es construir el Reino! donde el mandato de la Caridad nos interpela e ilumina.

Muchos se nos presentarán como falsos profetas y falsos dioses para tratar de convencernos que la Caridad no se la puede… y en este mundo son otros los criterios para poder “reinar”, cuidado no caigamos aunque eso nos traiga muchos sinsabores y “cancelaciones“. Podrán ningunearnos, pero no podrán quitarnos el sentido profundo y trascendente que nos permite sabernos constructores de una sociedad que trata de ser antesala del Cielo.

Que Santa María en este mes bendito sea nuestra gran aliada en esta tarea de poner a Cristo primero en todo y así con Él sabernos construyendo el Reino ya ahora en este querido Chile.

¡Ese sí que es un emprendimiento con futuro!