16 Abr 2021

“La paz esté con ustedes” – P. Hugo Tagle

“La paz esté con ustedes” es lo primero que les dice Jesús a sus discípulos luego de la resurrección. Es el anhelo eterno de la humanidad: sentirnos y sabernos en paz. Es el gran regalo que nos trae el Señor. Fue lo primero que dijeron los ángeles a los pastores en Belén, al anunciarles el nacimiento del Salvador: “¡Paz a los hombres de buena voluntad!”.

La luz de la resurrección abre les el entendimiento a los apóstoles para comprender las escrituras; el pan en Emaús y el pez en Jerusalén hacen tangible su presencia; y sobre todo reciben la paz como regalo y fruto de la redención. La Pascua es compromiso. Celebrar este tiempo significa un cambio, llevar una nueva vida de justicia y de caridad.

Conviene preguntarnos si esta experiencia con Jesús Resucitado se ve en nuestro actuar cotidiano. Porque la Pascua no es un aniversario. Es una gracia nueva, es un camino que nos compromete. La paz es el gran ideal del hombre y la gran ausente de nuestro mundo. Vivimos agitados, insatisfechos, sin agradecer las pequeñas alegrías de la vida. El encuentro con Jesús “llenó de alegría y admiración” a los discípulos. Es la que nos tiene que llenar en este tiempo complejo.

El saludo de Cristo resucitado, “La paz esté con ustedes”, despierta la esperanza que no perece. Quien hace una experiencia pascual se siente impulsado a dar a otros esa buena noticia. Anunciamos con la vida al Dios de la paz, caridad y justicia, en la familia, en la sociedad, construyendo a partir de la reconciliación y el servicio. 

“Bienaventurados los constructores de la paz”. Esta es una de las bienaventuranzas que más comprometen al hombre del siglo XXI. ¿Tenemos un corazón reconciliado consigo mismo y con los demás? ¿Y con Dios? ¿Qué hacemos para promover la paz? Hay una ecuación que no falla: Cuando Dios está en el alma, reina la paz. Fue lo que anunciaron los discípulos tras el encuentro con el Señor. Si vivimos y promovemos la paz de Cristo, cambia el mundo. Pidamos que así sea.