Sofofa reivindica rol como actor relevante y persiste en críticas a reformas. Valdés los llama a invertir
La Cena de la Industria estuvo marcada por la inasistencia de la Presidenta Michelle Bachelet, quien se excusó por un viaje programado a Aysén. Presidente del gremio lamentó su ausencia: “Creemos que se perdió la oportunidad de compartir”.
Desazón fue el sentimiento que rondó entre los participantes y organizadores de una nueva versión de la Cena de la Industria debido a la ausencia de la Presidenta de la República, Michelle Bachelet.
Esta es la tercera vez que un Jefe de Estado se excusa de asistir al tradicional evento de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa). La primera vez fue durante la administración de Eduardo Frei en el 1995; el segundo en ausentarse fue su sucesor Ricardo Lagos en 2000 también por un viaje al exterior.
Previo al inicio del evento, el timonel del gremio fabril, Hermann von Mühlenbrock lamentó la ausencia de la mandataria. “Creemos que la Presidenta se perdió una oportunidad de compartir con una cantidad importante de empresarios, dirigentes empresariales, dirigentes sindicales, dirigentes regionales, y bueno, cada uno es libre de tomar sus decisiones”, sostuvo.
Y es que el evento se ha transformado con los años en uno de los emblemáticos escenario de reunión y diálogo entre el sector público y privado. De hecho, este año no fue la excepción. Entre quienes arribaron a Casa Piedra estuvieron el presidente del Poder Judicial, Sergio Muñoz; del Senado, Patricio Walker; del Banco Central, Rodrigo Vergara; y diez ministros de Estado. Por otro lado, también llegó al centro de eventos, Roberto Angelini, representante de uno de los principales grupos empresariales del país.
Ante los cerca de 1.200 asistentes, el titular del gremio inició su discurso afirmando que el cambio es una constante en todo orden de cosas y es inherente al ser humano. Aunque admitió que por lo general “conlleva incertidumbre, la cual puede aumentar si las soluciones propuestas no son mayoritariamente compartidas”.
En ese sentido, hizo una reflexión respecto de cómo estos cambios debía implementarse: “Un extremo es pensar que no se debe cambiar absolutamente nada, porque así nos ha ido bien y erigirse como los defensores del statu quo. En el otro extremo, están quienes, no valoran lo alcanzado, buscan un cambio refundacional socavando los pilares institucionales vigentes. Pensamos que ninguno de estos extremos es lo que la sociedad chilena demanda. Chile se construye en base al diálogo y a los acuerdos”, sostuvo.
El dirigente gremial consideró que en este proceso, es razonable pensar que no todos conseguirán lo que anhelan, ya que cada actor entiende que sus renuncias son elemento clave para seguir avanzando, pero recalcó que es imposible alcanzar estos consensos si no existe confianza. “Este proceso de generación de confianza está marcado indeleblemente por el diálogo efectivo. Este diálogo no es el que busca dar cumplimiento a una formalidad. Es uno que busca escuchar, incorporar, ceder y afianzar”, apuntó.
Von Mühlenbrock llamó a que se reconozca el valor de una “profunda, fructífera y necesaria” colaboración entre el sector público y el sector privado. En ese sentido, lamentó la ausencia de la Presidenta Bachelet, “que de forma inédita no haya asistido a la cena, ya que era una gran oportunidad para que ella planteara, a miles de empresarios, gremios y representantes de empresas de todos los tamaños y de todas las regiones del país, sus ideas y su visión de la situación actual y futura que enfrentamos”.
Convocatoria y rol del empresariado
El timonel de la Sofofa recalcó que los gremios empresariales desempeñan un papel muy relevante en la construcción de acuerdos del país, enfatizando que “han contribuido al debate con una opinión técnica, objetiva y libre de ideologías o intereses corporativos”, pero sin abandonar sus convicciones como sector.
“Aunque algunos han sentido que hemos manifestado nuestra opinión con demasiada crudeza, es nuestro deber expresar con sinceridad nuestra preocupación por los efectos negativos que tendrán en nuestro desarrollo los errores de diagnóstico e implementación de algunas políticas públicas en curso”, acusó.
A diferencia del año pasado cuando su discurso estuvo muy enfocado a los problemas que los distintos proyectos de ley causaban a su sector, esta vez, la Sofofa decidió convocar a sus interlocutores a una tarea común: retomar el crecimiento de 5%.
Para ello, indicó que se requiere trabajar en tres pilares: trabajo, capital y productividad. En cuanto al primero consideró que el desafío es generar más empleo, y cuestionó que “se ha impulsado una reforma laboral que no aborda estos temas claves y se centra en fortalecer artificialmente a las cúpulas sindicales”.
En segundo lugar, consideró que para fomentar la inversión esperan un ajuste importante de la Reforma Tributaria: “Esperamos que los cambios que está liderando el ministro Valdés, logren simplificar el régimen tributario, incluyan adecuados incentivos al ahorro y mantengan tasas corporativas y personales competitivas a nivel internacional”.
En relación a la Productividad, valoró las agendas de los ministros de Economía y Energía, Luis Felipe Céspedes y Máximo Pacheco, respectivamente, pero indicó que lo principal era generar confianzas y fustigó las críticas a los empresarios. “El elemento fundamental al momento de invertir es la confianza. Confianza en las instituciones, en la estabilidad de las reglas de juego y en el valor que le asigna la autoridad al rol del mundo privado. Va a ser difícil atraer inversión local o extranjera si desprestigiamos la labor empresarial o generalizamos las condenables conductas de abuso o de malas prácticas”.
En cuanto a la Constitución, aunque valoró el camino institucional adoptado por el Gobierno, dijo que era fuente de desconfianza. “Tenemos el convencimiento que antes de iniciar un proceso constituyente, es necesario clarificar qué aspectos se quieren modificar y cuáles consolidar. Este proceso previo es clave para reducir las válidas preocupaciones que genera su desconocimiento”.
Aunque en un tono menos frontal que el año pasado, el líder de la Sofofa no dejó de cuestionar los cambios introducidos por el Gobierno: “tal como están planteadas la reforma tributaria, la reforma laboral y un sinnúmero de nuevas regulaciones que a afectan a las personas, van en la dirección contraria de asegurar mayores tasas de crecimiento y, por esta vía, mayor bienestar “.
Bajo este paraguas de elevar el crecimiento exige que el Gobierno les otorgue un espacio relevante: “En este desafío de crecer con sentido, los empresarios no esperamos ser la única contraparte. Pero tampoco creemos justo, no ser debidamente escuchados en la discusión que involucra cambios que son relevantes para el país. No bajaremos los brazos en nuestro empeño por seguir contribuyendo en la búsqueda de un diálogo efectivo. Tenemos la convicción de que los empresarios somos parte de la solución y no la raíz del problema. Los empresarios somos en esencia actores sociales”, remarcó.
Finalmente, sentenció que “el país de nuestros sueños no puede ser alcanzado si una minoría queda rezagada o a medio camino. Pero tampoco queremos que otra minoría impida el desarrollo de todos”.
Valdés propone mejor clima y defiende reformas
Tras la intervención del timonel de los industriales, tomó la palabra el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, en representación de la Presidenta Michelle Bachelet.
En su discurso el jefe de las finanzas públicas destacó la presencia del grupo de ministros en el evento, “porque como Gobierno nos interesa acompañar al sector privado en sus actividades y escuchar su mirada sobre el país”.
Valdés también se hizo cargo ante el mundo empresarial de que si bien “tenemos muchas coincidencias, también es natural que en algunas materias tengamos diferencias”.
En su alocución el titular de Hacienda aprovechó de pasar revista a los desafíos que ha enfrentado el país en un entorno económico más complejo. “Nuestro crecimiento se ha moderado y es mucho menor de lo que nos gustaría y de la capacidad que tiene el país. En nuestra región el nuevo entorno externo también se ha sentido con fuerza. Para aquellos que piensan que nuestra desaceleración se debe principalmente a factores internos, déjenme decirles que países como Perú o Colombia se han desacelerado en igual o mayor magnitud que nosotros, y enfrentan desafíos muchos más serios en términos del ajuste en sus cuentas fiscales y externas”, dijo. De todos modos, Valdés afirmó que “no podemos conformarnos en constatar que nuestros problemas son comunes a la región. Hoy tenemos el desafío de reimpulsar el crecimiento de nuestra economía. Tenemos los fundamentos para hacerlo y hemos avanzado en aspectos clave”.
El ministro por otro lado enfatizó los esfuerzos en materia fiscal que está haciendo el Ejecutivo y criticó el comportamiento de algunos gremios del sector público “que parecen no comprender bien la realidad económica más complicada que vivimos”.
Y pese a los cuestionamientos del mundo privado a las reformas, Valdés en su discurso hizo una defensa de ese proceso, pero planteó que “como gobierno tenemos que conducir estos cambios de manera cuidadosa”.
En material de Reforma Laboral, dijo que “como Gobierno seguimos buscando soluciones que por un lado fortalezcan los derechos de los trabajadores, pero que al mismo tiempo permitan preservar los incentivos para la creación de empleo”. Agregó que la Sofofa ha planteado temas que no son parte de las ideas matrices del proyecto, pero “que son interesantes de evaluar en su mérito”.
Sobre el proceso constituyente, señaló que “si una nueva Constitución deja a la centro derecha, al empresariado, u otro grupo amplio con un sabor como el que la centro-izquierda ha sentido bajo la Constitución actual, habremos fracasado”.
Pulso, jueves 22 de octubre de 2015.
