25 Oct 2015

“La ética está en el corazón de una buena dirección empresarial”

Así lo señaló el académico del IESE Business School de la U. de Navarra, Doménec Melé, quien visitó nuestro país, para dictar una serie de charlas sobre ética corporativa y confianza. Entre las actividades que marcaron su agenda, se reunión con un grupo de empresarios y ejecutivos de USEC, en desayuno – diálogo “Café con…”.

El interesante encuentro proporcionó a los asistentes un análisis en torno a la crisis de confianza que ha alcanzado también al sector empresarial. Asimismo, se invitó a cuestionar maneras sobre cómo se puede restituir la legitimidad, desde la comprensión, y el verdadero rol y contribución que cumple la empresa ante la sociedad, como motor de desarrollo no sólo económico, sino también humano.

El académico manifestó que la confianza naturalmente se tiene, sin embargo, lo que se aprende es la desconfianza, la cual en el caso empresarial, ha visto afectado todo un sector por causa de unos pocos. “Esto ha ocurrido dado que hay líderes que han usado mal su libertad, entendida como la autodeterminación para una acción después de considerar qué es lo más conveniente”. En este sentido, la  falta de legitimidad pueden ser “nefastas  para la sostenibilidad de las empresas, ya que requieren de confianza para su correcto funcionamiento, sino, ¿cómo el accionista podrá invertir, cómo el colaborador podrá creer en su trabajo, y cómo la sociedad podrá respaldar un determinado producto o servicio?”, manifestó el expositor. 

¿Qué es lo que genera confianza? 

Según el académico español, hay tres factores básicos participan en ello: La capacidad técnica, gracias a la cual las empresas demuestran que son capaces de ofrecer un buen producto o servicio; la benevolencia, entendida como una respuesta a la vulnerabilidad y a querer el bien del otro. Es decir, no aprovecharse del prójimo, en especial, de quien está en desventaja; y finalmente la integridad, signo del carácter moral y de un actuar coherente, que no teme señalar lo que es incorrecto. Esto se demuestra en una conducta virtuosa y sostenida en el tiempo. 

No obstante, indicó que la confianza siempre es vulnerable frente a las decisiones de otros, en la medida que no podamos controlar sus acciones. Para el ingeniero y teólogo,  en toda relación humana siempre hay que asumir ese riesgo. En el caso de la empresa, por ejemplo, hay que demostrar que se quiere el bien de la sociedad, y para ello, hay que crear servicios y beneficios de alto valor. “La gente indudablemente se dará cuenta de ello y comenzará a querer a la compañía”, enfatiza. 

Restableciendo la credibilidad

Otra medida fundamental para la reconstrucción de confianza, es que la empresa comunique con hechos más que palabras su rol en la sociedad. Las compañías aportan con conocimiento, desarrollan tecnología, ofrecen empleos, hacen que otras instituciones funcionen, lo cual la convierte en “un pilar fundamental para la sociedad, tal como lo señala Juan Pablo II en su encíclica Centésimus Annus. En esta línea, Doménec Melé, puntualiza que no todos los empresarios son corruptos, y ante ello, que la ética no solo trata sobre malas prácticas, sino, se relaciona con la búsqueda de la excelencia humana, con miras a hacer el bien. “Estas características deben estar presentes en los directivos de empresas para gestionar una buena dirección corporativa, ya que de este modo se alineará el rol de la empresa con un sentido social”, concluyó el expositor. 

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