23 Jul 2026

Pensamiento crítico y gobernanza ética: Los desafíos de la empresa en tiempos de la automatización

En un nuevo encuentro Café Con USEC, los destacados panelistas Juan Carlos de la Llera, Bárbara Silva y Federico Morello conversaron con Teresita Morán sobre la responsabilidad de los líderes empresariales ante el avance tecnológico, inspirados en la encíclica Magnifica Humanitas.

Con una convocatoria de más de 110 empresarios, ejecutivos y profesionales en el Auditorio de Consorcio, USEC, Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos llevó a cabo el Café Con “Inteligencia Humana: Custodiar a la persona en la era de la IA”. El encuentro se convirtió en un centro de debate sobre el impacto ético, formativo y laboral de la inteligencia artificial, instando a los líderes corporativos a poner el juicio crítico y el valor de la persona en el centro de las decisiones de negocio. En esa instancia Teresita Morán, Consejera de USEC y Cofundadora de Buk, conversó con Juan Carlos de la Llera, Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile; Bárbara Silva, Presidenta de la Mesa Técnica de la Industria de la IA del Senado de Chile; y Federico Morello, Socio de PwC Chile.

Pensamiento crítico y gobernanza frente a la automatización

Durante el panel, Bárbara Silva advirtió sobre la confusión informativa que enfrentan las nuevas generaciones y la tendencia a externalizar el criterio humano en sistemas automatizados. “Estamos viviendo en un mundo muy confuso, principalmente para las nuevas generaciones, que son nativos digitales y nacen en un mundo donde es muy difícil identificar qué es real y qué no es real. Por lo tanto, el desafío que hoy día tiene Chile es partir desarrollando el pensamiento crítico desde muy pequeños. No podemos hoy día automatizar ni delegar las decisiones importantes a una máquina”.

La Presidenta de la Mesa Técnica de la Industria de la IA del Senado enfatizó que la inteligencia artificial debe ser concebida como una herramienta estratégica de negocio y no como un mero sustituto del criterio directivo: “La inteligencia artificial tiene que estar al servicio del negocio, no al servicio de una tarea. Lo que no tiene la IA es la compasión para entender un contexto o una excepción, y es ahí donde el liderazgo cubre el principal rol. Las decisiones son humanas, porque la motivación, la inspiración es energía que se traspasa, y eso lo hacen los líderes; no te lo hace una máquina”. 

La especialista, quien además es directora ejecutiva de Singularity University en Chile, hizo un llamado a no descuidar a las pymes, donde se concentra más del 70% del empleo nacional. “Es en las empresas pequeñas, en donde se concentra más del 70% del empleo, y ahí hay que poner energía. ¿Cómo estoy desarrollando proveedores? ¿Cómo estoy desarrollando a mis stakeholders? ¿Cómo podemos introducir la inteligencia artificial para que las pymes puedan ser más prósperas?”, reflexionó.

Desmitificando la tecnología: Las universidades y la adaptación

Por su parte, el Rector de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Juan Carlos de la Llera, profundizó en la necesidad de comprender la naturaleza real de estos algoritmos para no sobreestimar sus capacidades cognitivas. “Hoy día lo primero que hay que hacer es entender qué es la inteligencia artificial, de qué se trata, para poder entender bien cómo desplaza el concepto histórico que hemos tenido de inteligencia. Una cosa que le puedo decir al tiro es que no comprende nada: lo único que hace son relaciones estadísticas”, explicó.

El Rector De la Llera remarcó que las instituciones académicas deben asumir un rol anticipatorio frente al cambio cultural y tecnológico: “La universidad juega un rol absolutamente fundamental porque aquí es donde surge el verdadero propósito tal vez de una universidad. La universidad existe y debería existir para anticiparse a los tiempos. Por supuesto que recoge todo este conocimiento y este acervo cultural que la sociedad tiene y lo transmite, pero no basta con eso: tienen que ser capaces de tratar de iluminar y ver qué viene hacia adelante. El ser humano va a encontrar la forma de generar esos trabajos; creo que hoy debemos ser capaces de visualizar ese futuro posible y transformarlo”, profundizó.

El también Profesor Titular de la Facultad de Ingeniería UC hizo un llamado a los socios de USEC. “Dado que esta es una institución de empresarios católicos, tengan mucha fe. Aquí hay algo más. El ser humano va a encontrar la forma de generar esos trabajos y, aunque estoy de acuerdo con Federico respecto de los riesgos, creo que hoy debemos ser capaces de visualizar ese futuro posible y transformarlo. Para eso estamos. Para eso están las universidades. Para eso está la empresa. Para eso están los países. Si nos concentramos únicamente en las consecuencias negativas —que son reales y de las que debemos hacernos cargo—, corremos el riesgo de no ver ese futuro posible. Cada uno cumple roles distintos, pero creo que existe una esperanza fundada, y eso es muy importante”, motivó.

Sabiduría digital y la dimensión ética del trabajo

En el plano ético y del empleo, Federico Morello, Socio de PwC, apeló al concepto de “sabiduría digital” por sobre la sola capacidad de procesamiento, alineándose con los principios de la encíclica Magnifica Humanitas, donde el Papa llama a que la IA “tiene que estar ordenada a la persona, al bien común y nunca sustituir el valor irrepetible del ser humano”, explicó Morello. “La dignidad humana, la dignidad nuestra, es por ser hijos de Dios, que intrínsecamente es algo que no puede ser replicado por una máquina. Yo propongo que, más que inteligencia artificial, hablemos de sabiduría digital. Sólo nosotros podemos discernir lo que está bien y lo que está mal; los algoritmos no lo pueden hacer”, ahondó el socio de PwC.

En ese sentido, explicó que “el ser humano tiene un diferencial: nosotros podemos hacer las preguntas correctas porque nosotros tenemos ese pensamiento y hay que desarrollarlo (…). Nosotros nos podemos cuestionar sobre el ser, nos podemos cuestionar, yo creo que es súper importante a nivel universitario que sigamos teniendo ese conocimiento universal (…). Ojalá el mundo privado requiera cada vez más de profesionales que estudien filosofía que estudien otras dimensiones; hoy lamentablemente en el mundo privado contratamos solamente un ser limitado de carrera. Pero insisto en que creo que hay un diferencial del ser humano en este proceso de hacer la pregunta correcta”. “Sólo el ser humano puede crear lazos sociales, sólo el ser humano puede generar confianza. Ésa es una dimensión que definitivamente es excluyente para el ser humano, junto con la dimensión espiritual y la dimensión psicológica”, agregó.