13 Abr 2016

Cristián Mendoza: “Las empresas sostenibles serán aquellas que cambien la vida de las personas”

Así lo manifestó el doctor en teología y sacerdote mexicano, invitado por USEC, quien aludiendo a los mensajes del Papa en la encíclica Laudato Si’, nos invita a tomar conciencia para buscar un nuevo “desarrollo sostenible internacional”, que conjugue el crecimiento económico con el progreso social.

Evangelii Gaudium fue dirigida a los fieles; Laudato Si’ en cambio, es dirigida al mundo. Busca ser inclusiva, utilizando la “ecología” como lenguaje común para promover la comprensión y el diálogo. Hoy está traducida a 2700 idiomas.

Laudato Si’ fue un gran éxito mediático que no dejó a nadie indiferente. No es una encíclica ecológica, sino una social, pues busca integrar a muchos actores para potenciar un desarrollo humano sostenible de largo plazo, que trascienda las generaciones y los países. Llama a la conciencia de las personas con un marco medioambiental,  a invertir tiempo en algo que humanice y a cambiar el consumo por una inversión en relaciones humanas.

En materia económica, hace notar que si bien el sistema de libre mercado ha generado un enorme progreso para el mundo, también ha dejado marginado a millones de personas, quienes producto de la escasez de recursos naturales, se han visto afectadas por crisis sociales de corrupción y violencia. Nos llama a analizar los costes sociales que ha tenido el crecimiento económico.

En relación a la tecnología, señala que aún cuando ésta puede jugar un rol importante para alcanzar un desarrollo sostenible e inclusivo, la solución no es de carácter técnica, pues a pesar de los avances, es el hombre el que se ha quedado atrás. “Él es quien debe evolucionar para generar un cambio ante la crisis global”, dice. Para el Papa, una solución efectiva es la educación y formación de la persona, que corresponde a la misión que tiene la Iglesia en el mundo de “cambiar al hombre y la forma en que ve la vida”.

En Laudato Si’ aparecen algunas teorías económicas para atender estas demandas que no están citadas de manera explícita. Una de ellas es “the Blue Economy ” de Pauli Gunter de los países nórdicos, que apela al reciclaje y a buscar empresas alternativas. Por otro parte, está el pensamiento de Mariana Mazzucato, que en su libro “The Entrepreneurial State” apunta a desarrollar proyectos conjuntos con distintos gobiernos para alcanzar un desarrollo sostenible internacional. En la mirada del Papa, éste debe ser de largo plazo, con una visión trascendente de la realidad, teniendo presente que nada de lo que se haga es indiferente.  

En relación a las empresas señala, que éstas cobran cada vez mayor relevancia en este cambio de enfoque, debido a la responsabilidad que tienen como motor de desarrollo social. En consecuencia, el mensaje de San Francisco de Asis cuando señala que “el hombre mirando al mundo descubre a Dios”, cada vez es más cierto. Bajo esta lógica, señala Mendoza “se observan las grandes diferencias, por ejemplo, entre la visión que tiene un empresario cristiano versus la mirada de alguien que no tiene fe cuando dirige una empresa”. Y en este sentido agrega, que es la pobreza moral la que genera pobreza económica,  no al revés.

En las organizaciones, los colaboradores, en la búsqueda de su sentido de trascendencia, siempre tendrán el profundo deseo de perfeccionarse para ser cada día mejores. Y las empresas no pueden circunscribirse únicamente a lo inmediato y directamente rentable, pues no subsistirán aquellas que solamente entreguen bienes y servicios, sino las que otorguen calidad de vida a las personas. Las que logren ser “performativas”, concepto que se está acuñando en las Escuelas de Negocio de Harvard.

La iglesia no habla de un modelo económico ni de un sistema político en particular a utilizar, sino pone el acento en la persona. No llama a una desaceleración sino a incluir y ayudar a otros a desarrollarse. Nos invita a dialogar, a establecer estándares culturales nuevos y generar un consenso político respecto de un nuevo concepto público de desarrollo humano.

El Papa busca líderes que reflexionen sobre estas materias y piensen cómo deben hacerse cargo de estos mensajes en sus empresas. Nos invita a pensar cómo lograr un desarrollo sostenible teniendo siempre al centro a la persona.

Cristián Mendoza es sacerdote incardinado en la Prelatura del Opus Dei. Licenciado en administración y finanzas por la Universidad Panamericana (México) y doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma). Desde el 2006 forma parte del Departamento de Promoción y Desarrollo de ésta última institución y es representante en Roma de las fundaciones que sostienen la Universidad en Francia (www.dptn.org), México, Chile, Australia y Bélgica.

En la actualidad se desempeña como profesor encargado en la Facultad de Comunicación Institucional de la Iglesia donde imparte un curso sobre la Dimensión Económica en la Iglesia.

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Audio encuentro con… pbro. Cristián Mendoza