27 Nov 2013

Presidente de USEC llamó a denunciar casos de malas prácticas empresariales

Un llamado a dar a conocer el gran aporte que realiza el sector empresarial al país para restituir los lazos de confianza con la sociedad y a condenar las malas prácticas realizó el presidente de USEC, José Antonio Garcés, en el seminario Ética ¿Un imperativo para el mundo de los negocios?, organizado por Sofofa.

En la ocasión expusieron además Hermann Von Mühlenbrock, presidente de dicha entidad gremial; Álvaro Pezoa, Profesor Titular de la Cátedra de Ética y Responsabilidad Social Empresarial Fernando Larraín Vial del ESE; y Juan Obach, presidente de Inversiones Pathfinder Chile.

José Antonio Garcés  indicó que algunos de los aspectos claves que han permitido develar casos de malas prácticas empresariales han sido la transparencia y la viralización de la información. 

Asimismo, se refirió a que los códigos de ética son buenas herramientas que apuntan a que toda la actuación empresarial se enmarque dentro de estándares que respeten la dignidad de la persona y promuevan el bien común, pero que no son suficientes ya que a su juicio “la mejor forma de darles vida es a través del ejemplo de la actuación de la alta dirección. Hoy se nos está exigiendo coherencia entre lo que decimos y lo que se hacemos”, dijo.

Por su parte, Álvaro Pezoa  se refirió a cómo la ética debe ser vivida en la empresa, especialmente en el contexto actual y ante casos que han cuestionado el actuar de sus dirigentes. “El buen negocio ha de ser bueno técnicamente y moralmente, sino se convierte en una actividad reduccionista (…) Los titulares de la ética somos nosotros”, afirmó.

Señaló como elemento clave el liderazgo ético que, según sus palabras, pasa porque la alta dirección tengan conciencia del valor de la ética las actividades humanas”.  También son fundamentales la  cultura organizacional, para que buenas prácticas se vayan haciendo esenciales y los procesos, para intentar medir, ya que es una realidad intangible. “El liderazgo debe conducir a la excelencia y lo excelente solo puede coincidir con el bien común. La ética es parte sustantiva del acto de liderar”, manifestó. 

Finalmente, el empresario Juan Obach contó su experiencia desde los inicios de su vida profesional y las motivaciones que lo llevaron a estudiar ética en el extranjero. Puntualizó que es un buen negocio para la empresa preocuparse por la ética y dijo ser un convencido de que uno crea valor a través de la empresa, en la medida que las utilidades provengan de la invención de nuevos productos o nuevas maneras de producir bienes de forma eficiente. “Los empresarios tenemos una responsabilidad muy grande de ir más allá de nuestra empresa con cosas concretas. No podemos ser cómplices pasivos de malas prácticas. Podrán ser muy bonitas las empresas pero si han actuado mal tenemos que decirlo con su nombre y apellido”, concluyó.