05 Jun 2020

Empresa, trabajo y pandemia: poner a la persona en el centro

El periódico Encuentro, del Arzobispado de Santiago, publicó este mes un reportaje sobre “Empresa, trabajo y pandemia”, resaltando el aporte de la doctrina social de la Iglesia en la construcción de “una economía al servicio del hombre”, en la cual los empresarios cristianos trabajen por el desarrollo integral a través de la promoción del trabajo digno, en el marco de una economía que ponga “a la persona en el centro”.

En ese contexto, destacaron el trabajo de dos instituciones, la Unión Social de Empresarios, Ejecutivos y Emprendedores Cristianos (USEC), y la Fundación Trabajo para un Hermano.

El Presidente de USEC, Sergio Merino, señaló que “la pandemia nos dejará la lección de poner a la persona en el centro”, “algo que en USEC creemos firmemente y que hemos venido difundiendo desde hace 72 años, cuando nos fundó San Alberto Hurtado: para hacer empresa no sólo hay que fijarse en las rentabilidades económicas, sino que hay que poner a la persona en el centro de nuestras decisiones y de la cultura organizacional, orientando la empresa al bien común de la sociedad. Ese mensaje se ha vuelto tremendamente actual”.

Por eso, Sergio Merino se refirió al trabajo que han desarrollado los socios para paliar los efectos de la crisis y contribuir al bien común. “Tenemos la convicción de que las empresas socias de USEC están haciendo todo lo posible para mantener el vínculo laboral con sus colaboradores y minimizar las consecuencias negativas de esta crisis”, explicó.

Con respecto a las buenas prácticas específicas de cada empresa, señaló que algunas “están entregando insumos de salud en forma gratuita, otras, ayuda financiera y psicológica a sus trabajadores, varias están otorgando facilidades a sus clientes, mientras otras de un ámbito tan distinto como la cultura también están entregando apoyo a la comunidad”.


Presidente USEC encabezará Fondo de Ayuda Solidaria para Parroquias

En otro reportaje, el periódico destacó la importancia de la creación del Fondo de Ayuda Solidaria para Parroquias por parte de la Iglesia de Santiago, con el objetivo de subsanar la falta de recursos de éstas con motivo de la crisis económica causada por la pandemia.

El fondo está dirigido por un consejo integrado en su totalidad por laicos competentes en la materia —en coordinación con la Dirección de Gestión de Ingresos del Arzobispado y el vicario para la Zona Coordillera—, y encabezado por nuestro Presidente, Sergio Merino. Además lo integran los socios persona de USEC, Ximena Salgado y Francisco Elorrieta, junto con Mariana Orrego y Fernando Cañas.

Sergio Merino planteó que “queremos que las parroquias puedan seguir sirviendo, que los párrocos puedan seguir cumpliendo con su ministerio, sobre todo en esta época donde es más necesario que nunca el acompañamiento espiritual. Y para ello es muy importante motivar a la feligresía para que todos nos sintamos responsables de sostener en pie a nuestra Iglesia”.