08 Abr 2021

La reactivación del empleo femenino marcó primer Café Con USEC

La ministra de la Mujer, Mónica Zalaquett, y la directora de Banco de Chile, Sandra Guazzotti, abordaron los desafíos de la mujer en el mundo laboral en tiempos de pandemia ante un centenar de socios de la Corporación.

USEC, Unión Social de Empresarios Cristianos, dio inicio a una nueva versión del Ciclo Café Con, con un encuentro titulado “Desafío país: La reactivación económica y el empleo femenino”, donde la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Mónica Zalaquett, y la directora del Banco de Chile, Sandra Guazzotti, conversaron con nuestro Presidente, Sergio Merino, sobre los desafíos de la mujer en el mundo laboral en tiempos de pandemia.

El encuentro, realizado el martes 30 de marzo, contó con la participación de 107 personas. La ministra Zalaquett valoró que USEC ponga el tema en discusión, “ya que refleja el interés por las mujeres y nuestro desarrollo laboral. Es importante recordar que en el siglo pasado, cuando pocos hablaban de esto, el Padre Hurtado abordaba las condiciones del trabajo femenino y cuán importante era avanzar en la legislación que apoyara a trabajadores y trabajadoras para poder dejar atrás la pobreza, la precariedad y progresar como sociedad”, señaló.

La participación laboral femenina retrocedió más de una década

A continuación, la ministra de la Mujer presentó el impacto de la pandemia en los niveles de participación femenina, que retrocedieron más de una década. “Como consecuencia de esta crisis sanitaria, hoy nos encontramos con que un 54% de mujeres en edad de trabajar, que se encuentran fuera de la fuerza laboral, es decir que no están trabajando y no están buscando empleo”, lo que, explicó, aumenta “el riesgo de caer en la pobreza”. “Esto es bien serio, porque estos números no los veíamos desde hace décadas”, agregó.

Aseguró que esto aumentó “las brechas preexistentes” con los hombres, y que una razón determinante por la que miles de mujeres no han vuelto a buscar empleo luego de perderlo, “se debe en gran parte a que las redes de cuidado, tales como sala cuna, jardines y colegios, cerraron durante la pandemia”. En ese sentido, tenemos “4.7 millones de mujeres” desocupadas e inactivas, de las cuales “el 32,9% de ellas”, más de un millón y medio, “declara no buscar empleo por razones de cuidado temporales o permanentes”, agregó. Esto significó un aumento de un “500% durante el peak de la crisis sanitaria”, señaló.

Para enfrentar estos problemas, señaló que el Gobierno ha puesto en marcha diversos programas de apoyo al empleo “con enfoque de género”, incluyendo la Ley de Protección del Empleo, el Bono COVID y el Ingreso Familiar de Emergencia. También están impulsando programas destinados a facilitar la reincorporación de las mujeres en el mercado laboral, como la Ley de Crianza Protegida, el Subsidio al Empleo y el Subsidio Protege. Asimismo, han desarrollado mesas de trabajo sobre mercados y rubros masculinizados, junto con promover la capacitación de las mujeres en áreas relacionadas al emprendimiento y la tecnología. Por último, “con el propósito de impulsar una transformación cultural en el mundo del trabajo”, están desarrollando la Iniciativa Paridad de Género Chile (IPG) 2.0, y el Sello Iguala Conciliación (Norma 3262).

La mirada desde la empresa

La directora del Banco de Chile, en línea con lo señalado por la ministra, aseguró que “una mayor participación femenina impulsa el crecimiento económico y conduce a mejores resultados de desarrollo y de inclusión social”. Al mismo tiempo, remarcó que la inclusión de las mujeres en el mercado laboral, “no solamente es un desafío ético y moral, sino que es un imperativo de negocios”, porque permite “incorporar miradas diversas, nuevas perspectivas. En un momento que estamos viviendo que es especialmente desafiante, volátil, incierto, se requiere de miradas distintas, poder generar una mayor capacidad de innovación en las organizaciones, y que esto se traduzca en una mayor capacidad de adaptación”.

En ese sentido, Sandra Guazzotti señaló que la diversidad en las organizaciones aumenta la capacidad de adaptación e innovación, lo cual “en el mundo pospandemia van a ser absolutamente relevantes. Entonces, la invitación aquí es que desde las empresas veamos la diversidad de género no solamente como un imperativo ético y moral, no solamente como algo que va a potenciar el crecimiento económico, que es esencial en el momento que estamos viviendo, sino también como un desafío para la innovación. Está comprobado que cuando tenemos diversidad de miradas, generamos más posibilidades de soluciones. Y en esta discusión, también se fortalece la convicción del curso que tienen que seguir las empresas, somos más coherentes, y avanzamos con mucho más apego a nuestro propósito”.

A continuación compartió la experiencia de la empresa en esta materia. En primer lugar, resaltó que en el Banco de Chile la participación femenina “es muy superior a la media en Chile, contamos con un 52% de participación de mujeres en total de nuestros colaboradores, y de esa participación de mujeres, el 40% ocupa cargos de liderazgo”. Además, señaló que el 55% de los colaboradores promovidos en 2019 fueron mujeres. La alta ejecutiva destacó que “la historia del Banco muestra una estrecha correlación entre resultados financieros muy sólidos en conexión con una mayor diversidad, y diversidad de género”.

“No impulsamos nunca una cuota, sino una convicción, una cultura de no discriminación y una cultura de dar equidad de oportunidades para todos”, reafirmó. Para implementar ese cambio señaló que “trabajamos mucho en nuestro propósito, lo que nos convoca, lo que nos mueve impulsar el desarrollo de Chile, y para eso entendemos que es fundamental desarrollar a nuestras personas. Entonces, con esta visión y con el apego a nuestros valores de justicia, de no discriminación, de dar equidad de oportunidades a todos, es que hemos avanzado en este camino y seguimos comprometidos en impulsarlo”, concluyó.