10 Sep 2013

José Antonio Garcés: “Tenemos que lograr que nuestros equipos vuelen alto y llenar sus depósitos de gasolina”

Así lo destacó el presidente de USEC en su participación en el seminario  “¿Qué te pasa Chile?”, organizado por la Escuela de Liderazgo de la Universidad San Sebastián e IdeaPaís.

Para hacer un análisis de cómo la empresa contribuye al desarrollo del país más allá de la obtención de utilidades, el presidente de la Unión Social de Empresarios Cristianos, USEC, José Antonio Garcés, fue invitado a exponer en el seminario “¿Qué te pasa Chile?”, organizado por la Escuela de Liderazgo de la Universidad San Sebastián e IdeaPaís.

José Antonio participó en el segundo panel de dicho encuentro, en que se abordaron los cuatro factores que conforman el desarrollo humano: la empresa, la cultura, la familia y los medios de comunicación. En él expusieron además Nicolás Casanova, Socio y Director Creativo de “Memoria&Cultura”; Carmen Domínguez, directora del Centro UC de la Familia; y Felipe Salinas, director de Chile B, portal electrónico de noticias.

El primer panel en tanto, denominado “La otra crisis” estuvo conformado por Diego Schalper, director ejecutivo IdeaPaís; Manuel José Ossandón, candidato a Senador por  Santiago Oriente; y Benito Baranda, presidente de América Solidaria.

Ante un público compuesto principalmente por jóvenes, el presidente de USEC se refirió a la vocación empresarial que a su juicio tiene que ver con detectar oportunidades de negocio para satisfacer necesidades y nichos que no existen en el mercado, enfrentando riesgos y poniendo a prueba virtudes como la innovación, creatividad, valentía, rescilencia  y tolerancia a la frustración. 

En ese marco, calificó de “injustas” las voces que señalan que los empresarios son meros hacedores de riqueza ya que “lo que inspira a un emprendedor es su convicción que el producto o servicio que crea, mejora la calidad de vida de las personas y contribuye al bien común”. 

 Señaló además que la empresa hoy está concebida como un sistema que se relaciona con todos sus grupos de interés, porque todo lo que pasa en la empresa afecta su entorno, así como todo lo que pasa en su entorno también la afecta a ella. Por esto – añadió – la empresa debe construir valor compartido, concepto acuñado por Michael Porter que significa que todos crezcan juntos y no unos a costa de otros. 

Lo anterior, según José Antonio, implica concebir a la empresa como una comunidad de personas que aúna talentos, conocimiento y voluntad hacia un objetivo común. “Valorar a la persona y ponerla al centro del negocio,  no sólo redundará en una mayor productividad sino también garantizará la sostenibilidad de la empresa en el largo plazo. Tenemos que lograr que nuestros equipos vuelen alto y llenar sus depósitos de gasolina.  Si no lo hacemos corremos el riesgo de que desconecten su corazón y después su cerebro, y terminemos trabajando con ‘zombies’”, sostuvo.