09 Ago 2016

Ignacio Arteaga: “Es crucial hablar sobre el principio de subsidiariedad para abrir en el país un espacio de conversación y análisis serio para su aplicación en los más diversos sectores y ámbitos”

El director USEC y socio de Arteaga Gorziglia y Cía. Abogados, señala además que es importante hacer un análisis social que vaya más allá de los slogan que actualmente se ven en la prensa en contra del principio de subsidiariedad.

USEC, en su interés permanente de entregar herramientas formativas y de gestión al mundo empresarial, ha invitado en agosto de 2016 al destacado académico Michael J. Naughton, de University of St. Thomas, quien viene a compartir su visión en una conferencia sobre cómo aplicar la subsidiariedad en la empresa, a raíz de la publicación de su libro “Respeto en Acción”. 

En esta línea, Ignacio Arteaga nos habla sobre la realidad laboral en Chile, los mensajes del libro de Naughton, junto con la relevancia de la visita de este académico quien próximamente ofrecerá una conferencia  en el país organizada por USEC, con el patrocinio de la Pontificia Universidad Católica de Chile. 

-Michael J. Naughton afirma en su libro que se verifican altos índices de desmotivación y falta de compromiso en la fuerza laboral norteamericana (cercanos al 70%). ¿Vivimos en nuestro país una situación similar? ¿A qué se debe esto? 

-Lamentablemente sí. El nivel de desmotivación varía entre distintos sectores económicos e industrias y entre los diferentes cargos y responsabilidades al interior de cada empresa. Las razones son múltiples, pero una de ellas es que las personas pasan buena parte de su tiempo en la elaboración de reportes (que son cada vez más largos y complejos) y llenando formularios de flujos de información hacia los superiores, en vez de desarrollar labores creativas. Hemos ido asfixiando la autonomía y la creatividad, privilegiando el esquema de mando y control.  

En muchas organizaciones se destina un tiempo excesivo a mirar por el “retrovisor” bajo una metodología de trabajo de mando y control, aunque existan grados de delegación, en vez de destinar más tiempo y esfuerzos en mirar hacia adelante bajo una metodología de trabajo fundada en la subsidiariedad. También pueden haber causas más psicológicas, como la tendencia a obtener resultados inmediatos y con poco esfuerzo, anhelar un lugar de trabajo perfecto que llene de sentido mi vida, en vez de uno darle sentido al lugar de trabajo y llenarlo de vida.  

Estoy convencido de que mientras más responsabilidades, desafíos y autonomía se le entreguen a una persona, según su nivel y funciones, más comprometida y motivada estará. Tenemos que pasar del eje “delegación-control” al eje “autonomía-subsidiaridad”. Esto es una aproximación muy práctica. Si la persona se desempeña bien, es justo y acorde con su dignidad que le demos más niveles de autonomía, en el que los superiores tengan un rol subsidiario respecto del subordinado. 

-En Chile el índice de productividad apenas llega a la mitad del promedio de los países de la OCDE. ¿De qué manera la subsidiariedad puede ayudar a cambiar esta realidad? 

-Efectivamente, en los últimos años hemos perdido mucho terreno en materia de productividad y eso nos está pasando la cuenta. El principio de subsidiariedad aplicado en la empresa es una tremenda herramienta para aumentar la creatividad, la motivación y la productividad al interior de cada empresa, independiente de su tamaño y del sector económico en que se desenvuelva. No solo es muy positivo en términos de eficiencia y productividad, sino que permite y promueve el respeto y la valoración de la dignidad y la naturaleza humana.  

Darle cada vez mayores grados de libertad y autonomía, de manera de lograr un trabajo responsable y coordinado entre las distintas áreas, fomenta el florecimiento de nuestros talentos y nuestra creatividad y compromiso. Una vez más se demuestra que una empresa con un correcto entendimiento de la antropología humana, en nuestro caso la antropología cristiana, que promueve principios y valores acordes con la dignidad de la persona, es una empresa con mayores niveles de productividad y, al mismo tiempo, de felicidad para sus colaboradores.  

-Como líder de su empresa, ¿qué medidas o políticas impulsadas se sustentan en el principio de subsidariedad? 

-En nuestra organización, un estudio de abogados que partió hace pocos años y que ahora es de tamaño medio, hemos favorecido la contratación de abogados jóvenes, a quienes desde los primeros años les permitimos trabajar directamente con cada uno de los socios del estudio, de manera que se vean expuestos a las distintas áreas del derecho y vayan aprendiendo el oficio bajo la guía y mirada atente de los más experimentados.  

En la medida que vemos que la persona es responsable y cumple con éxito los distintos encargos le vamos dando mayores responsabilidades y mayores grados de autonomía, permitiendo que participe directamente y en forma activa en las negociaciones de contratos, en las reuniones con clientes, en audiencias judiciales, entre otros, siempre trabajando en equipo con un socio y revisando previamente en conjunto lo que se le entrega a nuestros clientes, bajo un rol subsidiario de parte de los superiores y abogados mayores.  

Somos muy exigentes con los niveles de excelencia y ello no se ha visto afectado, sino que al contrario, ha mejorado con la aplicación del principio de subsidiariedad. Tenemos un grupo humano altamente comprometido, proactivo, que crece profesionalmente a pasos agigantados en relación con sus pares en otros estudios de abogados.  

-Como miembro de la directiva de USEC, institución que trae a Naughton al país, ¿qué espera de su visita en medio del contexto económico nacional? 

-Espero que la visita de un académico tan destacado y del prestigio como el profesor Michael J. Naughton nos permita abrir en el país un espacio de conversación y análisis serio acerca del principio de subsidiariedad y de su aplicación en los más diversos sectores y ámbitos: empresariales, gremiales, familiares, académicos, etc. (no solamente en el ámbito político). Espero que aportemos con un análisis que vaya más allá de los slogan que actualmente se ve en la prensa en contra del principio de subsidiariedad. Es mi deseo que, con dicho análisis, podamos refrescar y actualizar nuestras visiones, modificar la forma de aproximarnos a los problemas y tensiones sociales, cambiarla forma de enfrentar los problemas que tenemos como sociedad y llegar a descubrir y a desarrollar una auténtica antropología cristiana que nos permita entendernos como país. 

Estudio Jurídico Arteaga Gorziglia y Cía Abogados

Desde su fundación es miembro de USEC y, como estudio, promueve un servicio jurídico de excelencia en sus áreas de especialidad: derecho comercial, derecho tributario y derecho ambiental-regulatorio, inspirándose en los principios de la Doctrina Social de la Iglesia.