Espiritualidad: ¿Cómo vivirla en el trabajo?
Un interesante espacio de diálogo fue promovido por nuestra institución, tras convocar a sus socios para reflexionar sobre vivencias y dilemas éticos que hoy se enfrentan en el ámbito laboral.
La actividad contó con la participación del padre Osvaldo Fernández de Castro, quien ofreció una mirada sobre la crisis de confianza presente en nuestra sociedad, junto con recomendar ciertos lineamientos éticos que debieran sustentar la gestión de un empresario y ejecutivo cristiano.
“Hoy atravesamos una crisis de legitimidad que está presente en todo nivel: personal, familiar e institucional. Sin embargo, este contexto nos brinda una oportunidad para generar una cambio de paradigma donde nuestra espiritualidad juega un rol importante. Debemos pararnos frente a la crisis pero considerando al otro. Es una forma distinta de percibir un liderazgo pero vinculado al servicio”, señaló.
En esta línea, el sacerdote manifestó que no solo la empresa atraviesa por esta crisis, también están afectadas otras instituciones fundamentales para el sustento de nuestra sociedad. No obstante, la empresa debe saber cómo restituir esa confianza, ya que su deber – ser, se relaciona con el importante aporte que entrega a nuestro país: ser un motor de desarrollo.
“La Doctrina Social de la Iglesia exige que el mundo del trabajo sea fuente de santificación. Así como lo señaló el Cardenal Turkson tras su paso por Chile, estamos llamados a ser cocreadores de la obra de Dios, y ante ello, el mensaje es llevar la caridad a las empresas, poniendo a las personas en su centro, ya que no solo debe generarse riqueza y empleo, sino también felicidad y santidad para humanizar el mundo de los negocios”, puntualizó.
Tras su mensaje, se dio paso al trabajo en mesa donde se invitó a la reflexión. Cabe destacar que la actividad fue precedida por los círculos de trabajo de USEC, Empresa y Persona, en el marco de la gestión que han venido desarrollando durante este año. Dentro de sus objetivos, se busca entregar a los socios un sello particular de coherencia, para que sean testimonio vivo y valiente de una actuación ética.
