01 Nov 2015

El 87% de los chilenos dejaría de comprar productos que vulneren los derechos humanos

Así lo indica sondeo de Acción, organismo que reúne a empresas por la responsabilidad social.

Un 87% de los chilenos dejaría de consumir productos que vulneren algún derecho humano. Así lo reveló un sondeo de Consumo Sostenible realizado por la organización Acción, que promueve la responsabilidad social empresarial.

¿Esta cifra es una señal de empoderamiento de los consumidores y una advertencia a las empresas? Ignacio Larraechea, gerente general de Acción, cree que sí, y un ejemplo de ello, explica, fue cuando las personas optaron por no comprar productos de las empresas involucradas en el colusión del papel tissue.

“Eso es consumo reflexivo”, afirma Larraechea, quien agrega que el hecho también demuestra que la ciudadanía puede ofrecer resistencia frente a situaciones que les parezcan poco éticas o que no reflejen su convicción sobre ciertos temas.

“La ciudadanía también se puede coludir exigiendo, a través de sus preferencias o de sus omisiones, que las empresas cumplan con requerimientos más profundos, que no sólo se relacionen al precio, por ejemplo”, señala el gerente de Acción.

El estudio, que se realizó en octubre, antes de que se conociera la denuncia por colusión entre CMPC y SCA, también arrojó que un 79% de los chilenos pagaría más por un producto que garantice no ejercer maltrato animal. Asimismo, un 65% es partidario de pagar más por productos que promuevan buenas prácticas. (Ver infografía).

Hábitos sustentables

El sondeo de Consumo Sostenible, que se realizó en todo el país, consistió en 300 encuestas efectivas a mayores de 18 años, de los estratos socioeconómicos ABC1, C2 y C3, también reveló los hábitos más frecuentes de los chilenos para llevar adelante acciones responsables con el medio ambiente.

Las acciones más recurrentes para cuidar el entorno, es el uso de ampolletas de ahorro de consumo energético (97%) y apagar las luces que no se utilizan (95%). El hábito menos frecuente, en tanto, es separar la basura (35%).

Larraechea dice que el uso de ampolletas responde a la inmediatez, ya que cuando el consumidor escoge las ampolletas ecológicas, por sobre otras, es porque esa empresa le está ofreciendo la oportunidad de ser coherente con algo en lo que cree y de estar en sintonía con un nuevo estilo de vida que responda mejor a sus valores.

En tanto, el acto de separar la basura, puede ser más bajo porque “requiere de un esfuerzo mayor de nuestra parte, requiere tiempo, dedicación, adecuación de nuestra forma de vivir que refleja la sintonía directa que tengo o no con la sostenibilidad”, plantea. A lo que se suma, la poca claridad sobre el proceso de reciclaje y puntos de recolección.

El sondeo, si bien da cuenta de la decisión de los consumidores de no comprar productos que vulneren los derechos humanos, o pagar más por aquellos sustentables, también revela ciertas contradicciones. A la hora de comprar el precio es el que manda (85%), por sobre la sostenibilidad (5%).

“Los consumidores chilenos recién nos estamos dando cuenta que a través de nuestra compra ejercemos un poder. El acto de comprar es más que adquirir un bien o un servicio (…) Cuando vemos en la compra solo la satisfacción de una necesidad, nos regiremos solo por el precio, sin considerar las otras variables”, explica Ignacio Larraechea.

Publicación: La Tercera, jueves 12 de noviembre de 2015.