29 Abr 2022

En todo amar y servir – P. Osvaldo Fernández de Castro

Estamos en el tiempo pascual, donde nos gozamos de la luz nueva que trae Cristo resucitado sobre la realidad de la vida humana y del mundo. El contexto del evangelio de este domingo no es el domingo, como el que escuchamos la semana pasada, sino podríamos pensar en un “día laboral”. La pregunta del evangelista es cómo está presente el Resucitado en nuestra vida cotidiana. Y más concreto aún, ¿cómo se debe realizar la actividad cotidiana para que sea parte del mundo nuevo? 

El evangelio de este domingo nos presenta a los discípulos que van a pescar, pero lo hacen bajo la oscuridad de la noche, que representa el mundo antiguo con sus criterios. La pesca es la misión que Jesús mismo les ha dado: ser pescadores de hombres, es decir, sacar a la gente de una vida que los deshumaniza y trasladarlos a una vida nueva, la vida divina. Pero esto se debe hacer según los criterios del evangelio.

El desafío para nosotros es muy concreto. Estamos insertos en el mundo laboral, y queremos transformar la sociedad a través del trabajo. Pero mezclamos esta buena intención con los criterios de éxito del mundo, el cual nos hace competir, acumular y pasarnos a llevar. Atentos. 

La invitación es a ser parte del Reino y colaborar con la transformación del mundo, pero hacerlo como hombres y mujeres nuevos. Y esto significa seguir el único criterio del evangelio: en todo amar y servir. Esta es la nueva luz que trae el Resucitado a nuestro quehacer laboral. Y esta es la gran contribución que tenemos los cristianos para transformar el mundo de hoy.