24 Ene 2020

Construir en Cristo un mundo nuevo – P. Osvaldo Fernández de Castro

Comentario del Evangelio – Domingo 26 de enero de 2020

Evangelio según San Mateo 4, 12-23

Construir en Cristo un mundo nuevo

La semana pasada vimos como Juan Bautista señala que quienes quieran vivir de verdad deben seguir al Jesús, la luz verdadera. Él nos introduce en un reino nuevo, no de fieras, sino de aquellos que donan la vida como él, el Cordero de Dios.

En el Evangelio de hoy, Jesús se traslada y se instala en la tierra de Neftalí y Zabulón, la Galilea, donde Isaías había anunciado que “la luz triunfará sobre las tinieblas”. Para Mateo se trata de la luz del evangelio que vencen las tinieblas de la mentira, el odio, los abusos, la corrupción, el dolor y la injusticia. Ésta es la propuesta de Jesús al llamar a la conversión.

Convertirse es dejar el mundo antiguo y aceptar el reino nuevo. El mundo antiguo, en medio del cual nos movemos, tiene cierta jerarquía de valores: en primer lugar, están el dinero, el éxito, el poder y el eros; luego viene la familia y los amigos y en un tercer lugar están la religión, Dios y el evangelio. La propuesta de Jesús es muy simple: el más grande es el que se hace servidor de sus hermanos. Esto exige un cambio de mentalidad urgente, pues el que sigue atado a este mundo se equivoca en la vida.

Esto se realiza, como lo presenta el evangelio de hoy, en el llamado a Simón, Andrés, Santiago y Juan. La conversión y el seguimiento de Cristo no se trata de cambiar de profesión, sino que el trabajo tiene en Cristo un nuevo sentido: por sobre la paga estará la alegría de servir.

La invitación es a dejar atrás la barca del mundo antiguo, donde las cosas se hacen de cierta manera y abrirse a este mundo nuevo, donde cada uno aporta desde el amor y el servicio para que sea un mundo de paz.