12 Feb 2020

Álvaro Cruzat: “La empresa es un lugar desde donde debemos rehacer, desde el punto de vista social, la mirada de futuro”

El vicepresidente de USEC fue invitado junto a María Cristina Marcet, nuestra directora ejecutiva, al programa “La Mirada Líbero” (Radio Agricultura – El Líbero), conducido por la periodista Pía Orellana y el analista Max Colodro, donde se refirieron al rol de la empresa ante la crisis social que enfrenta nuestro país.

“Yo creo que la empresa es un lugar desde donde debemos rehacer, desde el punto de vista social, la mirada de futuro. Esa es la posición que nosotros transmitimos y, además, de alguna manera, la responsabilidad que nos toca ejercer”. Así se refirió Álvaro Cruzat, vicepresidente de la Unión Social de Empresarios Cristianos (USEC), al rol de la empresa ante la crisis social que enfrenta el país desde el 18 de octubre pasado. Cruzat fue invitado junto a María Cristina Marcet, nuestra directora ejecutiva, al programa “La Mirada Líbero”, de Radio Agricultura (92.1FM) y El Líbero, del miércoles 12 de febrero, donde conversaron con la periodista Pía Orellana y el director del Magíster en Comunicación Política y Asuntos Públicos de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), Max Colodro.

Sobre cómo las empresas han enfrentado la crisis social, Álvaro Cruzat dijo que “es un desafío de ejercicio de liderazgo como ejecutivo, y propone un desafío futuro también para el desarrollo empresarial de Chile. Uno aquí puede tener la actitud media pesimista, que por lo demás tiene algunas bases de realidad, no hay que desconocerlas, pero también está la actitud eminentemente positiva que tiene que tener el emprendedor, el empresario: nosotros creemos en el rol de la empresa como motor del progreso de los países, en la iniciativa privada, individual, creemos en el liderazgo positivo de la empresa. Y por lo tanto, tenemos que transmitir ese espíritu optimista”.

Un cambio cultural al interior de la empresa

“Yo creo que hay un desafío enorme en la gestión de las empresas, o sea, y eso también involucra un cambio de conducta, de visión, de preocupación, y una forma de ejercer el liderazgo al interior de la empresas con una mirada más humana, de mayor cercanía y eso es indudable. Ahora, esos son cambios culturales, tienen que ver con la formación incluso en las universidades hay que ir muchos más allá, cual es la generación de los próximos directorios que van a asumir las responsabilidades de conducir las empresas, ese es un desafío que está pendiente y no se resuelve de un día para otro, pero que impone a organizaciones como las nuestras y otras, que hablan de la lógica no solamente empresarial desde el punto de vista de los resultados, sino del rol que pueden jugar dentro de la sociedad. Y, desde ese punto de vista, es una oportunidad, así que para adelante a nosotros nos impone un tremendo desafío de seguir en nuestra tarea, nuestra misión”, agregó.

En una línea similar, María Cristina Marcet aseguró que “ha sido un proceso muy enriquecedor al interior de las empresas, donde se han producido estos encuentros entre la plana ejecutiva, los directivos, y los trabajadores. Y eso ha dado lugar a muchas conversaciones, encuentros, y también a un tema más humano, a conocer a la persona que hay detrás del cargo. También nos hemos dado cuenta de eso, que ha habido un encuentro en lo personal. Y ahí salieron unos temas de la importancia que tiene la familia de la persona que trabaja en la empresa. Ahí surgió muchas veces que el trabajador estaba muy cómodo, estaba feliz trabajando, y bien, sin embargo había cosas que pasaban en su entorno familiar que le producían cierto ruido. Y eso salió en estas conversaciones”.

Empresas plenamente humanas

“La definición que nosotros hacemos de empresa y lo que queremos, es que sean, obviamente rentables, pero también plenamente humanas y socialmente responsables. Entonces, esos tres ejes te llevan a poner a la persona en el centro cuando tú vas a tomar tus decisiones. Y obviamente que el despido era la última posibilidad dentro de este proceso, o sea solamente cuando no haya otra opción, pero no la primera. Entonces, lo que nosotros llamamos a las empresa fue a cuidar la cadena de pagos, que los grandes le pagaran a los medianos, los medianos a los chicos”, señaló María Cristina Marcet.

Desafíos para el mundo del trabajo

“Hay fuerzas o dinámicas que estaban ocurriendo antes de lo del 18 de octubre, o sea hay corrientes que hablan del uso de la tecnología, el reemplazo de cargos, la automatización, la flexibilidad laboral, la incorporación en el mundo laboral de las personas de la tercera edad, o sea esa dinámicas no se han acabado y siguen ahí y por lo mismo a nosotros nos preocupa que perdamos el foco de cuáles eran las prioridades que llevaba la agenda económica social del país, y nos enfrasquemos en un proceso medio técnico, además yo lo califico de cierto espejismo porque en el fondo se construye como un nuevo anhelo que va a resolver los problemas y abandonemos el tema del costo de los medicamentos, la mejora de las pensiones, la reforma educacional”, aseguró nuestro vicepresidente con respecto a los temas sociales que habían sido propuestos por USEC con anticipación al 18-O.