Sofofa apela a Presidenta Bachelet por reforma laboral: “Ella es la que tiene el liderazgo”
Hermann von Mühlenbrock, presidente de los industriales, dice que en este proceso primó una posición extrema del Partido Socialista y de la Central Unitaria de Trabajadores, que representa “muy poco del mundo laboral”. Ahora llama a la Mandataria a escuchar su postura.
Hermann von Mühlenbrock, presidente de los industriales, dice que en este proceso primó una posición extrema del Partido Socialista y de la Central Unitaria de Trabajadores, que representa “muy poco del mundo laboral”. Ahora llama a la Mandataria a escuchar su postura.
El miércoles en la mañana, Hermann von Mühlenbrock, presidente de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), se preparaba para volver a Santiago tras un viaje a Lima. Antes de aterrizar en Chile esa misma tarde acompañó a la distancia la redacción de la declaración pública que hizo la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) ese día, para plasmar la visión de sus seis ramas sobre las indicaciones a la reforma laboral. El resultado fue un documento con duras críticas a los cambios propuestos por el Ejecutivo, los calificaron de “retroceso” e incluso acusaron que el proyecto atenta contra la Constitución.
El próximo lunes se realizará un inédito consejo extraordinario del gremio fabril -que será liderado por él- donde se analizarán las indicaciones al proyecto de ley. Von Mühlenbrock es enfático: si esto se lleva adelante sin cambios, dañará a las empresas, a los trabajadores y al desarrollo del país.
Se declara desilusionado. Sin embargo, no pierde la esperanza: cualquier expectativa de cambio al proyecto está depositada ahora en la figura de la Presidenta Michelle Bachelet. Es por ello que para la Sofofa es una prioridad reunirse con la Mandataria a la brevedad. Una instancia posible será durante la Cena Anual de la Industria, que se realizará el miércoles 21 de octubre, y donde Bachelet es la principal invitada. Para esa misma fecha, se espera que la reforma laboral esté en la etapa final de tramitación en el Congreso.
-¿Cómo se enteraron de que las indicaciones ingresaron el día sábado?
“Nos enteramos el sábado bastante en detalle con información que nos entregó el Gobierno. Empezamos a analizar y conversar. No fueron lo que esperábamos”.
-¿Fue una sorpresa?
“Si uno ve en el programa de gobierno de la Presidenta Bachelet, eso no figuraba en las prioridades, está bien abajo dentro de los temas. Desde un comienzo empezamos a tener muchas reuniones con la anterior ministra del Trabajo, Javiera Blanco, y con Roberto Godoy que era asesor de la cartera en esa época. Yo personalmente y José Juan Llugany (primer vicepresidente de la Sofofa) debemos haber estado horas reunidos con él”.
“Después fuimos a la Cámara de Diputados. Cuando vimos que no pasaba nada, nos juntamos con gremios de todos los tamaños y de distintos sectores para aunar posiciones. Considerábamos que si la reforma tributaria es importante, la reforma laboral es muchísimo más importante, porque es muy difícil cambiar después”.
-¿Cuándo sintieron que pudieron dialogar?
“El cambio de ministros generó una oportunidad interesante, se volvió a conversar con las nuevas autoridades: la ministra del Trabajo, Ximena Rincón, y el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés. Ahí se abrió una especie de optimismo. Reconozco que teníamos expectativas y la verdad es que la noticia del sábado pasado fue una desilusión. Nosotros pensamos que se iban a incorporar algunas cosas. Y no son cosas que decíamos nosotros, porque transversalmente había opiniones en contra de la reforma laboral. A las críticas se empezó a sumar Eduardo Engel y Andrea Repetto mandando cartas, dirigentes sindicales como Diego Olivares, ex ministros. Había un grupo transversal, mucha gente que fue parte de la Concertación, teniendo posiciones críticas. Por eso nosotros pensamos que algo se iba a escuchar, y, lamentablemente, no pasó nada”.
“Y este no es un tema de estigmatizar el empresariado de que no quiere cambios, porque eso no es cierto. La Sofofa propuso 14 medidas y estamos absolutamente disponibles”
-Respecto a la prohibición del reemplazo interno en huelga, ¿se enteraron el sábado de la forma de reasignaciones de trabajadores que eligió el Gobierno?
“Sí, no teníamos información previa de ello. Es una fórmula que no ayuda en nada. El castellano es bien preciso y lo que dice el Gobierno es: aquí no hay reemplazo interno. Eso es tremendamente grave, la gran mayoría de los países de la OCDE tiene reemplazo interno, y nosotros, nadie sabe por qué, vamos en contra de lo que todo el mundo moderno tiene”.
“Hay que tener en cuenta que hoy la huelga en Chile es indefinida. Una huelga contumaz, hecha por un grupo pequeño, sin reemplazo interno, puede ser gravísima y afectar seriamente la viabilidad de una compañía. Por eso nos parece una posición tan ideológica que es difícil de entender”
-¿Todavía piensan que habrá espacio para nuevos cambios, con una nueva etapa de indicaciones?
“La esperanza es lo último que se pierde. Así como partimos hace mucho tiempo en este tema, vamos a seguir buscando todas las instancias, hablando con todos los senadores, explicando nuestra posición con respeto, sin ofender. Vamos a seguir conversando con quien sea necesario para explicar que esa es una mala reforma. El ejercicio democrático es así”.
-¿Por qué dijo que se sintió defraudado?
“Teníamos la sensación de que con todos los que habíamos hablado -senadores y autoridades- nos escucharon y se consideraba razonable lo que hablábamos. Nunca se nos discutió que estuviéramos tan equivocados y, por lo tanto, el ambiente con que nosotros salíamos de las reuniones era un ambiente de diálogo y razonable”.
-¿Qué pasó, entonces?
“Creo que aquí primó una posición muy extrema del Partido Socialista. Cuando conversamos con la bancada socialista, vimos que tienen una posición muy definida, muy política y creo que aquí se alineó esa postura con una de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) que tiene mucho más poder de lo que representa. La CUT representa muy poco en el mundo laboral. Eso al Gobierno le costó mucho, y fueron detalles lo que se logró avanzar, pero esa postura a la larga es lo que ha primado. Tenemos la esperanza de que el ministro Valdés siga en esto y logremos una cosa que no sea tan mala como la que tenemos hoy”.
-¿Las indicaciones al proyecto debilitan la alianza público-privada que se pretende impulsar?
“Esta ley es muy importante y le hace mal al país y va a afectar a muchas cosas, pero tenemos que seguir haciendo la pega. La alianza público-privada es un tremendo activo que no podemos perder. Esto podrá ser una manchita”.
-¿Una manchita?
“En un tema muy importante. Esto es muy grave, en términos del impacto que tiene, pero vamos a estar siempre disponibles para todos los otros temas que hay en la agenda. Pero en este tema, no hubo alianza público-privada, ni acuerdos. Aquí fuimos oídos, pero no escuchados”.
-¿Cómo evalúan el rol del ministro Valdés en las negociaciones por las indicaciones?
“El ministro trató, es un ministro tremendamente capaz y honesto en lo que dice. En la decisión final no logró imponer su visión. Salvo el tema de que para ponerle fin a una huelga ya no es una decisión de la dirigencia sindical, sino que vuelve a la Asamblea. Eso es algo que hay que reconocerle”.
-El ministro Valdés durante el fin de semana pidió evitar declaraciones destempladas. ¿Se sintió aludido?
“No, porque la Sofofa siempre ha sido extraordinariamente cuidadosa en sus palabras. La Sofofa cada vez que opina estudia, analiza y, por lo tanto, nosotros no salimos vociferando, gritando, descalificando, como lo hacen muchos políticos contra la Sofofa.
-Habiendo leído y analizado las indicaciones, ¿no cambia su primera impresión?
“La posición que ha tenido la Sofofa y las ramas (de la CPC) ha sido súper clara y consistente desde el primer día. Quizá, como salimos reaccionando el domingo, se leyó como que salimos muy apurados. Pero como nos dimos cuenta de que no estábamos siendo escuchados por los ministros y los parlamentarios surge el pedido, de que nos pueda recibir la Presidenta”.
-¿Tienen confirmación si ella los va a recibir?
“Estamos 24/7 disponibles para poder conversar con la Presidenta. Queremos hacerle ver todo lo que nosotros les hemos dicho a los ministros, autoridades, parlamentarios. Contarle por qué consideramos que esto es malo para la empresa y malo para el país. Ella es la máxima autoridad, la que tiene el liderazgo”.
-¿Hace falta la política de los acuerdos?
“Sin ninguna duda, eso fue lo que hizo a Chile tener los 30 años más exitosos. Fue un país que logró ponerse de acuerdo a pesar de la cantidad de desacuerdos que había. Eso fue lo que hizo al país ser lo que es, y eso se nos olvida. Tenemos esperanza de que esta cosa se mejore. Así como salimos de una crisis de confianza el 2003 con liderazgo, con Lagos, Insulza y Longueira, esperamos que salgamos también con liderazgos de esta situación”.
-¿De Bachelet, Burgos, Valdés?
“Debería ser, ¿o no? Ellos deberían ser los llamados a liderar esto. Lo interesante es que el discurso pase a la práctica. Los discursos uno los aplaude por la honestidad, como lo del ministro Eyzaguirre. Pero pasemos a la acción con medidas claras. Y esta reforma es una tremenda oportunidad”.
-¿Qué falta?
“Bueno, por eso queremos conversar con la Presidenta, para explicar nuestra posición y empujar la mejora en crecimiento”.
-¿Sienten que agotaron todas las instancias?
“No. Nos falta la instancia de la Presidenta”.
Guilisasti en las Cascadas tras dejar Corfo: “Yo no lo habría hecho”
Con sorpresa se ha tomado el mundo empresarial la llegada de Rafael Guilisasti a presidir las sociedades Cascada. El empresario fue vicepresidente de la Sofofa hasta abril de este año y es uno de los consejeros “históricos” de esta entidad gremial. Esta semana, el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitran, dijo que la decisión de Guilisasti era “imprudente e impresentable”, dado que hasta inicios de septiembre era consejero de Corfo, que tiene una demanda arbitral contra SQM por la explotación del Salar de Atacama.
-¿Qué le parece que Rafael Guilisasti haya asumido como presidente de las sociedades Cascada luego de dejar el cargo de consejero Corfo?
“Es difícil opinar sin conocer los detalles. Yo no lo habría hecho”.
-¿Hay conflicto de interés?
“Personalmente no lo habría hecho. Porque él estaba representando a una institución que estaba en contra de las Cascadas, entonces genera una situación difícil”.
-¿Queda en una situación delicada Rafael Guilisasti?
“No. Rafael es un hombre inteligentísimo, me imagino que tiene que haber analizado esto y si tomó la decisión, creo que lo habrá hecho en conciencia”.
-¿Está de acuerdo con lo que dijo Eduardo Bitran respecto de que fue imprudente e impresentable?
“No, para nada, yo no estoy de acuerdo con calificativos que generen ofensas contra la gente”.
Publicación: El Mercurio, sábado 19 de septiembre de 2015.
Foto: sofofa.cl
