15 Ene 2015

Bruno Baranda: “El cuestionamiento es hacia el proyecto de ley, de si va a mejorar las condiciones de trabajo y favorecer ambientes laborales que permitan enfrentar los desafíos del país en materia de desarrollo”

De este modo el ex subsecretario del Trabajo manifestó que su crítica no es a propósito de cuestionar la legitimidad de los sindicatos, ni el liderazgo e importancia que tienen, sino por las materias y regulaciones expuestas que no serán eficaces para cumplir los objetivos. 

Un interesante diálogo organizó Sofofa junto a la U. del Desarrollo con el ánimo de abordar los alcances de la Reforma Laboral. En ese marco es que se invitó al encuentro a la Ministra de la cartera, Javiera Blanco, y a un grupo de expertos quienes expusieron sobre los aciertos y errores que presenta la agenda impulsada por el Gobierno.

De este modo, el encuentro contó con un discurso de apertura del presidente de Sofofa, Hermann von Mühlenbrock, quien aseveró que la libertad de las personas es más importante que un reforzamiento de la ley en materia sindical. “La esencia básica del ser humano es su libertad para elegir y a mi juicio la titularidad sindical propuesta constituye una adhesión forzosa de los trabajadores”, afirmó.

Asimismo argumentó que “desde Sofofa pensamos que cualquier cambio laboral debe avanzar en mejorar la calidad de vida de las personas que en este momento nos miran y quieren oportunidades para capacitarse, surgir y comenzar a trabajar. Un ejemplo es  incorporar masivamente a mujeres y jóvenes al mercado laboral, así mejoraría significativamente el ingreso de los grupos familiares”, puntualizó.

Por su parte la ministra Javiera Blanco afirmó en la instancia que el proyecto en materia de agenda laboral viene a saldar una deuda que por años se ha tenido respecto de los derechos colectivos, pero también ofrece oportunidades para el desarrollo de relaciones laborales equilibradas, modernas y justas, caracterizadas por una lógica virtuosa que consideran tres objetivos: Una mejor participación de la riqueza creada de forma común, productividad y paz social.  

“Esta Reforma apunta claramente al combate contra la desigualdad en el mercado del trabajo, punto donde más se producen brechas. Vemos la existencia de una baja tasa de participación laboral femenina, jóvenes y trabajadores con poca calificación; creación de empleo precario, o sea, trabajo informal sin protección social; y por último la baja participación de los colaboradores en la distribución de la renta implicando una escasa valorización del trabajo”, puntualizó. 

En la jornada fue clara con destacar que la Agenda Laboral del Gobierno está construída de forma integral. “El proyecto persigue la humanización de las relaciones laborales como pieza clave pero no la única”. Asimismo, dijo que el paragua que sustenta este proyecto de ley contempla 3 pilares fundamentales: El fomento y protección al empleo, el fortalecimiento de la institucionalidad y la modernización de las relaciones laborales.

Tras ello, se desarrolló un panel de exposición y conversación en el cual participaron la subdirectora de Libertad y Desarrollo, Rosanna Costa; el ex ministro del Trabajo, Ricardo Solari; el asesor jurídico del Mintrab, Roberto Godoy y el vicepresidente de USEC, Bruno Baranda.

Nuestro director enfatizó que debemos enfrentar como país la inequidad, la desigualdad y corregir ciertos aspectos que el mercado del trabajo nos está exigiendo desde el punto de vista del derecho laboral.  Baranda señaló que “hay que corregir asimetrías que pueden dificultar las relaciones laborales y colaborativas constructivas, pero a diferencia de quienes defienden este proyecto yo creo que es malo no por la oportunidad sino por el contenido. A mi juicio, salvo algunas materias específicas, la mayoría de las regulaciones y materias que se proponen no van a hacer eficaces o pertinentes para cumplir estos objetivos que son tan importantes para Chile”, comenta. 

Para el ex subsecretario lo central es que la Reforma propone un cambio de foco sustancioso en la cual dejan de ser los trabajadores los sujetos fundamentales de la negociación y pasa a ser el sindicato, entregándole obviamente al directorio sindical una representatividad exclusiva de esos mismos trabajadores. En esta línea el también ex Ministro senaló que se establece la obligación del empleador a negociar colectivamente y se excluye a los grupos negociadores. En la medida que haya un sindicato, da igual la representatividad de éste ya que bastan 8 trabajadores de una empresa grande para evitar una negociación con un grupo mayoritario de trabajadores que no están afiliados al sindicato. Tras lo anterior Baranda asegura que estamos frente a un retroceso importante con la Reforma Laboral propuesta.

Fotos: Sitio Sofofa.