Presidente USEC participa en Seminario USS sobre inteligencia artificial en el mundo del trabajo
El escritor Cristián Warnken conversó con Enrique Cruz y el Padre Federico Ponzoni sobre los desafíos del mundo laboral y el cuidado de la dignidad humana frente a las tecnologías emergentes.
Reflexionar los desafíos de la inteligencia artificial (IA) en el mundo del trabajo desde una perspectiva humanista es el llamado que hicieron la Escuela de Humanidades y el Centro País Humanista, ambos de la Universidad San Sebastián (USS), el miércoles 18 de junio en el Campus Los Leones.
En el conversatorio, titulado “La Tecnología, el trabajo y las humanidades: Una nueva Rerum Novarum en tiempos de inteligencia artificial”, el escritor y director de País Humanista USS, Cristián Warnken, conversó con Enrique Cruz, Presidente de CyD Ingeniería y de USEC, Unión Social de Empresarios Cristianos, y el P. Federico Ponzoni, académico de la Facultad de Filosofía de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Klaus Droste, Decano de la Facultad de Psicología y Humanidades USS, al abrir el encuentro, sostuvo que resulta valioso abrir estos espacios en la Universidad, “donde podamos tocar algo que para la vida universitaria es central, que es el desarrollo del conocimiento, del saber, qué se hace a partir de la inteligencia y darnos cuenta de que hay intentos técnicos por tratar de humanizar algo que jamás va a ser así”.
Hoy está aumentando la preocupación por el desarrollo explosivo de las nuevas tecnologías y su impacto en el mundo del trabajo, especialmente por las pérdidas de puestos de trabajo, afectando así la dignidad humana. En esa línea, el presidente de USEC, Enrique Cruz, destacó que “en 2024, el Papa Francisco hizo un llamado durante el G7 a considerar que tecnologías como la IA son herramientas que pueden facilitar la vida, generar muchos progresos, simplificar tareas, democratizar el saber, etc.”. Además, profundizó en que “éstas nunca pueden reemplazar al ser humano, ya que este último es quien decide sus facultades y respeta la ética”.
En la escuela de León XIII: una nueva revolución industrial
“Pensé tomar el nombre de León XIV. Hay varias razones, pero la principal es porque el Papa León XIII, con la histórica Encíclica Rerum novarum, afrontó la cuestión social en el contexto de la primera gran revolución industrial y hoy la Iglesia ofrece a todos, su patrimonio de Doctrina Social para responder a otra revolución industrial y a los desarrollos de la inteligencia artificial, que comportan nuevos desafíos en la defensa de la dignidad humana, de la justicia y el trabajo”. Así explicó el Papa León XIV el porqué de su nombre y la misión de su pontificado: tomar la posta de León XIV ante una nueva revolución industrial.
Por eso, el P. Federico Ponzoni consideró la necesidad de una nueva Rerum Novarum, para enfrentar cuestiones como la concentración del poder tecnológico, su influencia social o incluso política a partir de algunas empresas globales. “La presencia de la IA está poniendo de nuevo en urgencia la cuestión de la razón humana, de su naturaleza frente a la IA y su alcance a la hora de enfrentar los desafíos de hoy”, explicó.
“Nosotros buscamos trabajos dignos. y el trabajo digno no es solamente el que se le paga el sueldo, el que cumple los horarios. O sea, yo como empresario podría sentirme orgulloso de que doy un trabajo, pago el sueldo, y cumplo con lo básico. eso es como lo más higiénico, pero la gracia de la actualización de la doctrina social es que lo que antes era un trabajo digno, hoy día hay que considerar los cambios de los tiempos y hoy día se requiere algo más: hoy día se requieren trabajos en los que las personas puedan desplegar sus talentos, que puedan sentirse útiles y aportando, y que por otro lado puedan sentirse que en el trabajo conectan con otras personas, pueden desarrollar relaciones interpersonales, y pueden crecer en lo técnico y en lo humano. Ése es el verdadero trabajo digno”, reflexionó el Presidente de USEC.
“Y hay trabajos que hoy día no son tan dignos en esa dimensión que van a desaparecer porque van a ser reemplazados. Entonces, eso no es algo tan negativo, sino que tenemos que buscar la forma de poder abrir espacios para que esa gente se pueda reconvertir a estos trabajos que son más dignos, porque permiten desarrollar esta dimensión de encuentro con otro y de desarrollo y de entrega de los talentos propios”, concluyó.
