En el Día de la Solidaridad, USEC renueva su compromiso de ser misioneros en el mundo de la empresa
Una delegación de catorce personas integrada por el Presidente, consejeros, Equipo Ejecutivo y una decena de socios, se hizo presentes en el Santuario del Padre Hurtado junto a otras organizaciones para entregar una rama de aromo en la tumba de nuestro Fundador.
Con motivo del Día de la Solidaridad, en memoria de San Alberto Hurtado, nuestro fundador, USEC se hizo presente en su Santuario para renovar su compromiso de construir una sociedad más humana y fraterna, entregando una rama de aromo en la Tumba del Padre Hurtado.
El Presidente de USEC, Enrique Cruz, indicó que “el mensaje del Padre Hurtado está muy vigente y nos interpela a todos, especialmente a los empresarios, a que no podemos descansar hasta que hagamos más por vivir la solidaridad dentro de nuestras empresas, con nuestra gente y trabajar incansablemente porque este país sea mejor para todos”.
En esa ocasión, USEC –representado por el Presidente, dos consejeros, la Directora Ejecutiva, el Equipo Ejecutivo y algunos de sus socios–, junto a otras organizaciones solidarias y vinculadas a nuestro fundador o a la Compañía de Jesús, pudieron participar de la Santa Misa celebrada por el P. José Yuraszeck., SJ, donde pudieron depositar la rama de aromo al segundo santo chileno.
Esta tradición, que se remonta a la instauración del Día de la Solidaridad, recuerda un anhelo de Gabriela Mistral: “Y alguna mano fiel ponga por mí unas cuantas ramas de aromo o de ‘pluma de Silesia’ sobre la sepultura de este dormido que tal vez será un desvelado y un afligido mientras nosotros no paguemos las deudas contraídas con el pueblo chileno, viejo acreedor silencioso y paciente. Démosle al Padre Hurtado un dormir sin sobresalto y una memoria sin angustia de la chilenidad, criatura suya y ansiedad suya todavía”.
