Empresarios Cristianos preparan Semana Santa en Retiro USEC 2023
El retiro fue predicado por el vicario de Pastoral Social Caritas, P. Jaime Tocornal, que este año asumió como asesor pastoral de la Corporación.
Una treintena de socios participaron en el Retiro Espiritual de USEC: “El Aporte de la Empresa y los Empresarios a la Unidad Nacional”, realizado el sábado 1 de abril por la mañana, en el Centro Misión de Regnum Christi en Lo Barnechea, para preparar la Semana Santa.
El retiro fue predicado por el P. Jaime Tocornal, vicario de Pastoral Social Caritas del Arzobispado de Santiago y desde este año asesor pastoral de USEC, donde los asistentes escucharon dos meditaciones y pudieron participar en la Santa Misa.
Ir al desierto para encontrarse con Jesús
El P. Jaime Tocornal recordó que en los retiros uno busca salir para encontrarse con Otro, donde destaca el “esfuerzo de salir pero sobre todo de encontrarnos”: “El Señor dice en la Escritura: ‘Te llevaré al desierto y te llegaré al corazón’”.
El asesor de USEC articuló su reflexión en torno a la enseñanza del Papa Benedicto XVI en Deus caritas est (2005, 1):
“Hemos creído en el amor de Dios: así puede expresar el cristiano la opción fundamental de su vida. No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida y, con ello, una orientación decisiva”.
También recordó el mensaje de Jesús a San Francisco de Asís –“Reconstruye mi casa”– y la famosa cita de nuestro fundador, San Alberto Hurtado –“¿Qué haría Cristo en mi lugar?”–. A continuación, enumeró las invitaciones de Jesús (Mt 16 y 28) que se recuerdan en el bautismo: 1) “Sé mi discípulo”, 2) “Id a bautizad” y 3) “Enseñad”, dos de las cuales son con posterioridad a la Resurrección.
Con esas ideas, invitó a los socios de USEC a reflexionar sobre la necesidad de “engendrar una cultura de encuentro con Jesús”. El P. Jaime sostuvo que “yo puedo dar mi vida (…) por donación (…) cuando me doy cuenta de que Él es mi Tesoro”.
En esa línea, recordó la idea del “hombre nuevo”, tomada de San Pablo, motivando a que en Semana Santa nazcamos de nuevo, sin acumular “tesoros para sí” –“más bien acumular tesoros para sí en el Cielo” y “para otros; la empresa es maravillosa forma de eso”– y “ponerse al servicio de todos”.
Concluyó sus meditaciones sosteniendo que “el centro del mundo es el ser humano, varón y mujer. Juan Pablo II enseñaba que el camino de la Iglesia es el hombre. El camino de la empresa es el hombre, la persona humana”, invitando a “empezar por los últimos, los descartados. Qué buen desafío para USEC”, cerró.
