30 Sep 2022

La fe – P. Osvaldo Fernández de Castro

Jesús sigue su camino a Jerusalén con sus discípulos, en el cual les ha ido entregando sus importantes enseñanzas: pasar por la puerta estrecha, renunciar a sus posesiones y compartirlas. Hoy les insistirá en perdonar hasta setenta veces siete. Frente a esto los discípulos le piden a Jesús que les aumente la fe. 

Nosotros tendemos a pensar que la fe es un conjunto de verdades por conocer, o también lo referimos a un conjunto de prácticas y devociones, incluso pensamos que se trata de una elección irracional, una forma de adherir a algo inexplicable. Pero la fe es más que todo esto: consiste en unir la propia vida a la de Cristo, recorrer su camino de entrega y amor. Tener fe consiste en poner toda la confianza en el Señor y en la propuesta que él nos hace, de manera que su proyecto de vida y de mundo es el que orienta y da sentido a nuestra vida. 

Por eso aumentar la fe no consiste en leer más, o en rezar más, sino en confiar nuestra vida a la propuesta que Jesús nos hace. Y esto hace verdaderos prodigios en nosotros. No es que el prodigio produzca la fe, sino que es la fe la que produce grandes transformaciones en nuestra vida. Ella es capaz de sacar de nosotros aquellas heridas que han dejado profundas raíces, como las de la “morera” del evangelio de hoy, y hacer de nosotros hombres y mujeres libres. Es la fe la que nos hace perdonar a quien nos ha hecho daño. Es ella la que nos mueve a servir a nuestro hermano y compartir con él lo que tenemos. Es la fe la que hace grandes prodigios en nuestras vidas.