Presidente USEC reflexiona sobre el sentido del trabajo con funcionarios de la Universidad Católica
Francisco Jiménez fue el primer expositor de una charla organizada por la Pastoral UC, donde motivó a una veintena de asistentes a encontrar a Cristo en el trabajo.
El Presidente de USEC, Unión Social de Empresarios Cristianos, Francisco Jiménez, fue invitado el jueves 19 de mayo a inaugurar el ciclo “Hablemos de… El sentido del trabajo, más allá de lo que pensamos”, organizado por la Dirección de Funcionarios de la Pastoral de la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC). La charla, titulada “Sentido profundo y espiritual del trabajo en estos tiempos, ¿Es posible encontrarse con Cristo en el trabajo?”, se realizó en formato híbrido y contó con 23 asistentes.
Francisco Jiménez comenzó su presentación asegurando que San Alberto Hurtado, fundador de USEC, reunió a los trabajadores y empresarios en torno a la doctrina social de la Iglesia (DSI). Explicó que la idea de fondo era “convencer a la mayor cantidad de empresarios, ejecutivos y emprendedores de que se puede gestionar la empresa según la DSI”, promoviendo la dignidad de la persona y el bien común.
A continuación, sintetizó las enseñanzas de la DSI para el mundo de la empresa, según están expresadas en el documento “La Vocación del Líder Empresarial”. Allí se resume la gestión de la empresa en torno a las “3B”: Buenos Bienes y Servicios, que sean realmente útiles para la sociedad; Buen Trabajo, que favorezca el florecimiento de los colaboradores; y Buena Riqueza, que sea bien habida y bien distribuida.
Explicó que muchas veces “los creyentes tendemos a separar la vida espiritual de la vida laboral”, fenómeno que el documento denomina “vidas divididas”. Para integrar la vida y darle sentido, recordó que “Dios crea al hombre con una capacidad (co)creadora”, y que ese “carácter cocreador” es el que “da dignidad al trabajo”.
Aseguró que debemos “encontrar a Cristo en el trabajo” y que “con esta visión Cristo se presenta a cada rato: en el que sufre, llora, ríe, en el compañero de trabajo…”. Este “sentido profundo y espiritual del trabajo”, remarcó, “es el mismo desde los inicios de la humanidad”. Por eso, “no da lo mismo cómo haga la pega: con pasión, fuerza, propósito”, agregó.
También recordó que “el trabajo no lo es todo en la vida” y que debe haber “vida más allá del trabajo”: familia, vida espiritual, descanso. Por eso, dijo que uno de los grandes desafíos es “balancearlo con la vida fuera del trabajo”.
Concluyó diciendo que “el motor es el amor a Cristo. La energía que nos debe mover en el mundo del trabajo es el amor”.
