“Yo soy el Pan de Vida” – P. Osvaldo Fernández de Castro
Seguimos este domingo la lectura del capítulo 6 de san Juan con el discurso del Pan de Vida. Luego de la multiplicación de los panes, vemos que la multitud no comprende bien el signo hecho por Jesús: ellos esperan que les solucione los problemas de su vida cotidiana, pero Jesús les ofrece otra cosa, el verdadero Pan de Vida.
Es importante entender que nuestra relación con Jesús no es para que nos resuelva los problemas a través de los milagros, como tal vez lo esperaban después de la multiplicación de los panes. El hambre del mundo, las injusticias, la desigualdad, las guerras: es nuestra responsabilidad resolverlos. Para eso debemos escucharnos, ponernos de acuerdo y trabajar juntos.
La propuesta del Señor es otra cosa: “Yo soy el Pan de Vida”. Para la tradición judía, era fácil comprender que para ser plenamente humanos no basta con el alimento para el cuerpo, sino que se necesita de la Torah, la ley. El cristianismo da un paso más, reconociendo que la sabiduría de Dios se nos da en una persona, en Jesucristo. Por eso el cristiano se alimenta de Cristo mismo.
No basta con reconocer la grandeza de Jesús, o asombrarse con su mensaje, o con sus milagros… Debemos alimentarnos con el Pan de Vida. Y esto significa asimilar en nosotros su propuesta, hacerla vida. Hay que creerle a él y confiarle nuestra vida, sabiendo que es quien verdaderamente transforma nuestra condición humana y saca la mejor versión de nosotros.

