La Santísima Trinidad – P. Osvaldo Fernández de Castro
Este domingo la Iglesia celebra a la Santísima Trinidad. Nuestra fe cristiana, heredera de la tradición judía, profesa su fe en un solo Dios, el cual se da de una forma especial: es tres personas distintas. Esto se basa en la experiencia primera de los discípulos del Señor: él les reveló el rostro de Dios como su Padre y Padre nuestro; él mismo se da a conocer como el Hijo de Dios, y derramó sobre ellos la fuerza de su Espíritu Santo. Esto es exclusivo de la fe cristiana.
Y es la experiencia de Dios que tienen los discípulos de Cristo, la cual, con el correr de los años, la teología se encargará de ponerle nombre: Santísima Trinidad, tres personas distintas y un único Dios. No son tres dioses, sino uno sólo en tres personas. Para explicar esto, los padres conciliares en el siglo VI y V deben recurrir a términos de la filosofía griega, concretamente a los términos naturaleza, sustancia y persona.
¿Por qué es importante esto? Porque se trata de nuestro Dios, con quien establecemos una relación interpersonal. No es una ideología lo que nos mueve, sino que es una experiencia de Dios la que atraviesa la vida cristiana y la transforma. Hay cristianos que creen que la fe consiste en creer más o menos dogmas, que siguen o anuncian una “idea”, o incluso tratan de imponerla… La verdad es que ser cristiano es otra cosa: consiste en hacernos discípulos de Cristo, en estar con él, aprender de él, llenarnos de su Palabra, creerle y confiarle la vida entera.
Es Cristo quien nos da la fuerza divina, su Espíritu, para que esa transformación sea total y así nos lleva al Padre. Nosotros no seguimos una idea de Dios, sino un Dios que lo reconocemos en las personas del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Hablamos de misterio, pero no en el sentido de algo oscuro o contrario a la razón (toda nuestra fe es razonable), sino de una riqueza de vida divina que nos trasciende, que no somos capaces de abordar totalmente o de poseer, sino que se nos va revelando, y se va agrandando, a medida que vamos profundizando en la experiencia de Dios.

