24 Abr 2016

Carlo Solari: “La reforma laboral no es una buena reforma”

Falabella tiene más 100 mil trabajadores en la región, ¿cómo les afecta la reforma laboral?

No es una buena reforma, se focaliza en un área del tema laboral, que es la negociación entre sindicato y empresa, pero no apunta al corazón de lo que necesitamos. Tenemos 640 mil jóvenes, de 15 a 29 años, que no estudian ni trabajan. Por otro lado, si estuviéramos en el promedio de la Ocde en participación femenina, habría más de 400 mil empleos extras. O sea, podríamos tener sobre un millón de personas más trabajando, que podrían generar 0,5% más de crecimiento. Esto es relevante y no sé qué estamos haciendo como país para solucionar el problema.

¿Por qué cree que no se escucha a los gremios?

En la reforma laboral la visión fue transferir poder de negociación hacia los sindicatos. Es una visión válida, pero lo que pidieron los gremios fue equilibrarla con dar oportunidades para que mujeres, jóvenes y adultos mayores participen del mundo laboral. Debemos conversar cómo darle oportunidades a ese millón de personas.

¿Cómo afectará a Falabella esta reforma?

Lo veremos en la práctica. Pero no me gusta esperar sin resolver el otro tema. Así como es válido fortalecer al sindicato, también lo es dar igualdad de oportunidades a los que quieren trabajar. El crecimiento de largo plazo depende de inversión, productividad y mano de obra. La primera no crece mucho, la segunda es negativa.

¿El empresariado chileno está descontento con el rumbo que ha tomado el país?

Chile tiene la ventaja de tener a muchos empresarios con sus grandes inversiones en el país, preocupados de cómo les va en el largo plazo. Tenemos que incentivar que eso siga sucediendo.

Su sector dice que esos incentivos no existen.

Es que hubo reformas que llevaron a eso. La recaudación fiscal en el último año subió poco más de 12% en un país que creció menos; nosotros pagamos 28% más de impuestos en 2015. Debemos ocupar esos recursos en mejorar la calidad de la educación y hacer reformas para crecer.

Usted integra la Comisión de Productividad de la CPC, ¿las 152 medidas ayudarán?

No es un listado de pedirle al gobierno, también es de las empresas. Si no capacitamos a la gente, no vamos a crecer. Nosotros, por ejemplo, hicimos cambios en las zapaterías de Falabella: comunicamos a los vendedores con bodega, pusimos gente especializada y cambiamos la forma de ordenar la zapatería. Vendemos 8% más en el mismo tiempo. El cliente se va feliz, nuestros vendedores están felices, porque ganan más en comisiones, y como empresa ganamos más.

¿La imagen empresarial está muy dañada con los casos Penta, SQM, Caval y colusión?

Han hecho daño, pero tenemos buenos empresarios. Hay casos desafortunados que condeno, pero debemos mirar los casos positivos y dar vuelta la página. Para reconstruir las confianzas hay que trabajar, repensar. Si te preocupas de tu gente para capacitarla y de los clientes, la confianza la vamos a ir ganando nuevamente.

También integra el CEP. ¿Dañó la imagen de la entidad que la empresa de su presidente, Eliodoro Matte, estuviera acusada de colusión?

El CEP ha sido punto de encuentro transversal y la gracia es que es autónomo. Para que tenga ese peso debe seguir las reglas. Eliodoro Matte esperó los tiempos institucionales para renunciar y avalo 100% lo que hizo. Estas instituciones no pueden cambiar por presiones.

¿No hay una crítica por el caso colusión?

Cuando la empresa falla, quienes estamos arriba somos responsables. No implica ser parte.

Tras los casos, ¿han revisado sus procesos?

Revisamos permanentemente las normas de libre competencia, capacitando a la gente. Es algo que viene hace muchos años.

Publicación: La Tercera, domingo 24 de abril de 2016.