“Si la agenda anticorrupción fuera maratón, podríamos decir que vamos en el kilómetro 20”
Un año después de que el consejo entregara un informe a la Presidenta, el economista e ingeniero coloca una nota de 4,3 a los avances de esta agenda. Pide cambios a la ley del lobby y afirma que una de las principales deudas es el fortalecimiento en los municipios.
Hace exactamente un año, cuando aún se hacía sentir en la agenda la irrupción de los casos Caval, SQM y Penta, el consejo asesor contra los conflictos de interés, el tráfico de influencias y la corrupción entregó un informe a la Presidenta Michelle Bachelet con medidas sobre probidad y transparencia. Eduardo Engel, entonces presidente del consejo, realiza hoy un balance de esta agenda.
En total, la entidad elaboró 236 propuestas en 21 áreas temáticas, que se han traducido en cinco proyectos de ley aprobados, siete que están en tramitación y nueve en donde prácticamente no existen avances. Para monitorear estas iniciativas, Espacio Público y Ciudadano Inteligente crearon en noviembre el Observatorio Anticorrupción: se les coloca una nota con escala de 1 a 7 -en la medida que recojan los objetivos perseguidos- y una evaluación de su estado de avance.
“En estos momentos, la evaluación de promedio de las 236 medidas es de un 4,3 con un avance de un 55%. Sin embargo, esto esconde gran diversidad entre distintas áreas temáticas abordadas por el Consejo”, afirma.
-¿Cuánta resistencia ha generado la agenda anticorrupción?
-Obviamente hubo resistencia, como es habitual con este tipo de reformas, ya que quienes legislan están perdiendo poder en el proceso. Sin embargo, las cosas fueron de menos a más, y donde inicialmente hubo resistencia fueron emergiendo liderazgos importantes, tanto en el Ejecutivo como en el Congreso, para sacar adelante la agenda anticorrupción. Los medios de comunicación también cumplieron un rol importante, denunciando escándalos y alertando a la ciudadanía cuando aparecían obstáculos, al igual que la sociedad civil.
-¿Ha sido complejo que la clase política renuncie a cuotas de poder?
-En épocas normales es imposible aprobar este tipo de reformas porque varios agentes políticos pueden vetarlas. Solo en tiempos de crisis se abre la ventana de oportunidad para avanzar con reformas como estas. Sin embargo, en muchos países no se avanza ni siquiera en épocas de crisis, como Brasil y España. En Chile sí logramos avanzar, lo cual debiera ser fuente de orgullo.
“Falta tener un registro de lobistas”
Engel enumera las áreas temáticas donde existen leyes aprobadas. Destaca la democracia interna y financiamiento de los partidos políticos; el financiamiento de campañas; las declaraciones de intereses y patrimonio; y la formación cívica y ética. En la lista de proyectos de ley bien evaluados está la llamada puerta giratoria de inhabilidades e incompatibilidades de quienes ocupan cargos en el sector público; proyectos para recuperar la confianza en los mercados y una reforma al sistema de alta dirección pública.
También aborda las temáticas en que no existen avances, como la probidad y fortalecimiento de los municipios.
-¿Cuán amplia es la brecha entre ese diagnóstico de la agenda anticorrupción y la percepción ciudadana?
-Cuando tuvimos por primera vez las evaluaciones del Observatorio, yo mismo me sorprendí, porque la evaluación era mejor de la que esperaba. Algo similar le sucede a la mayoría de quienes visitan el observatorio. Cabe preguntarse por qué se da esta brecha de percepciones. Creo que hay tres motivos. Primero, cuando un proyecto de ley avanza sin problemas no es noticia, y la ciudadanía no se entera. Este es el caso, por ejemplo, de la reforma a la Alta Dirección Pública. Hubo tres proyectos de ley en la última década en este tema que no avanzaron nada. Pero ahora, como parte de la agenda anticorrupción, tenemos un proyecto bien evaluado despachado de la Cámara, avanzando en el Senado. Un segundo tema es que hemos tenido polémicas respecto de propuestas específicas de la agenda, y si bien estas han favorecido la agenda, la ciudadanía muchas veces solo recuerda la resistencia de algún parlamentario que origina la polémica y no se entera del avance posterior. Un tercer tema es que varias personas se obsesionan con un aspecto muy puntual de una ley y olvidan que se trata de leyes complejas con decenas de temas, donde la mayoría terminaron siendo satisfactorios, aun si el tema que más los preocupaba no quedó a su entera satisfacción.
-¿Qué ocurre con la creación de un servicio de calidad de las políticas públicas?
-Es un tema donde no hay nada y donde nos hemos ido quedando atrás respecto de otros países, no solo en el mundo desarrollado, sino que también en América Latina. Cuando se aprueba una nueva ley es importante tener un sustrato técnico que evalúe que la ley logrará los objetivos que se persiguen y una evaluación posterior que apunte a lo mismo. Un ejemplo concreto y reciente es la agenda corta antidelincuencia, que ha sido evaluada de manera negativa por expertos muy diversos, de Paz Ciudadana, del CEP, de la UDP, de la Universidad de Chile. ¿Dónde están los estudios serios avalando dicha agenda? No existen o no se conocen. Hubiese sido muy bueno tener una agencia de evaluación de políticas públicas que propusiera un abanico de medidas para hacerse cargo de un problema real que preocupa a mucha gente.
-¿Y respecto de la regulación del lobby ?
-La legislación que tenemos en este tema es reciente, cumple dos años en diciembre. Por eso en el informe propusimos esperar hasta diciembre para evaluar y corregir. En particular, falta tener un registro de lobistas y falta ser más claros respecto de cuáles interacciones entre autoridades e individuos deben registrarse. La ley que tenemos fue lo mejor que se pudo tener en su momento, porque no había votos para una ley más ambiciosa, pero eso probablemente ha cambiado.
-¿Un registro de lobistas activos y pasivos?
-Exactamente. Porque como funciona en Chile, los sujetos de lobby son quienes llevan el registro, no los lobistas. Es mucho más simple que quienes hacen el lobby informen sobre sus gestiones. Un segundo tema pendiente es que hay ambigüedad respecto de qué actividades deben registrarse. Algunas autoridades interpretan la ley como que deben llevar registro solo de reuniones que tienen lugar en su oficina. Esa no era la idea, lo relevante no es el lugar donde sucede la reunión, sino los temas tratados. Si un empresario se acerca a un ministro en un matrimonio para exponerle sus puntos de vista sobre una legislación que afecta a su industria, es lobby.
Nota azul
-En qué otros temas existen deficiencias?
-Otro tema a considerar es la reforma de ChileCompra, con la que ha pasado muy poco, la nota en esa área es de 1,9.
-¿Por qué?
-Yo quiero ser justo en mi crítica. Las 21 áreas temáticas no se pueden abordar todas en un año, tampoco en dos. No obstante lo anterior, yo estoy optimista respecto del gasto en defensa, porque el llamado caso Milico-Gate ha puesto en el tapete este tema, y por lo tanto hay una oportunidad para avanzar. Lo mismo vale para ChileCompra: estamos en un escenario de estrechez fiscal, lo cual hace muy atractivo hacer rendir más las platas fiscales, que es lo que se lograría con una reforma de ChileCompra.
-La evaluación de la agenda anticorrupción es 4,3. Una nota baja.
-No es para lucirse, pero el 4,3 es nota azul y, como ya comentamos, hay áreas con notas sobre 5 y unas pocas sobre 6. Tengo la esperanza que de acá a un año estemos en torno al 5 promedio. Tampoco es bueno ser autoflagelantes al evaluar el avance, es bueno comparar con otros países. Una evaluación similar para Brasil daría un 1,0; para España lo mismo. España y Brasil han tenido escándalos de corrupción mayores y no hay una agenda de reformas que se haga cargo de que esto no vuelva a suceder. La experiencia chilena para responder a escándalos de corrupción con una ambiciosa agenda de reformas que fortalece instituciones claves para la democracia ha despertado interés fuera de Chile, en organismos internacionales como el BID o el Banco Mundial y en think tanks de varios países. Entonces tenemos temas pendientes, algunos muy importantes, pero también tenemos avances de los cuales podemos sentirnos orgullosos como país. Si la agenda anticorrupción fuera un maratón, podríamos decir que vamos en el kilómetro 20, casi la mitad de la carrera: hemos sorteado varios obstáculos, seguimos avanzando a un buen tranco, pero no debemos bajar la guardia. Nos queda poco más de la mitad de la carrera, y es probable que nos espere más de un obstáculo.
”Una evaluación similar para Brasil daría un 1,0; para España lo mismo. España y Brasil han tenido escándalos de corrupción mayores y no hay una agenda de reformas que se haga cargo de que esto no vuelva a suceder”.
”En épocas normales es imposible aprobar este tipo de reformas, porque varios agentes políticos pueden vetarlas. Solo en tiempos de crisis se abre la ventana de oportunidad para avanzar con reformas como estas”.
”Varias personas se obsesionan con un aspecto muy puntual de una ley y olvidan que se trata de leyes complejas, con decenas de temas, donde la mayoría terminaron siendo satisfactorios”.
“Hubo líderes políticos que jugaron roles muy importantes”.
-¿Qué nota le pondría a la clase política?
-No me corresponde ponerle notas a nadie. Lo que contribuye a que la agenda anticorrupción avance son iniciativas como el observatorio donde las notas reflejan una metodología seria, que va mas allá de las subjetividades de cada uno. Lo que sí puedo hacer es volver a insistir en que hubo líderes políticos que jugaron roles muy importantes y bastante transversales políticamente.
-¿A quiénes mencionaría?
-La lista incluye a Patricio Walker, ex presidente del Senado, y a quienes presidieron comisiones claves en la Cámara de Diputados, como Pepe Auth y Leonardo Soto. Otros parlamentarios también, como Lily Pérez, Ricardo Lagos Weber, Alejandro Guillier, Nicolás Monckeberg, Giorgio Jackson, Vlado Mirosevic, y muchos más, que hicieron contribuciones importantes.
-¿A qué atribuye que los municipios tengan tan baja evaluación en esta agenda?
-La probidad y fortalecimiento en los municipios tiene nota de 1,8, y el grado de avance un 12%. Creo que enfrentar el tema municipal es políticamente muy complejo, que provoca tensiones con un gran número de alcaldes de todos los sectores, ya que pierden poder y se cierran espacios de discreción en el manejo de recursos muchas veces cuantiosos. Al desafío político se agrega que un problema clave en los municipios es la falta de profesionales calificados. Por lo tanto, una reforma requiere de más recursos del Estado para tener mejores profesionales. Estamos en un momento en que hay estrechez fiscal, por lo tanto seguramente va a haber que esperar para llevar adelante las medidas de fortalecimiento de municipios a que haya más plata en las arcas fiscales.
Publicación: El Mercurio, domingo 24 de abril de 2016.
