18 Mar 2016

Velasco, Larraín y De Gregorio culpan a calidad de reformas y clima político de baja expansión

En seminario de Compass Group, las ex autoridades coincidieron en que la mayor responsabilidad del débil ciclo económico del país se debe a factores internos, aunque también incide el mundo.

La economía chilena creció en torno a 2% el año pasado y las perspectivas para 2016 no son auspiciosas, ya que las proyecciones apuntan a que el Producto Interno Bruto (PIB)  registrará una expansión de 1,7%, cumpliendo cumpliendo tres años muy débiles.   

Y si bien existe un debate sobre si las razones de esta desaceleración son externas o internas, la visión de los ex ministros de Hacienda, Andrés Velasco y Felipe Larraín, y del ex presidente del Banco Central José de Gregorio, es clara. Coincidieron en que la calidad técnica de las reformas y el ambiente político-institucional son las principales causas del  “frenazo” que ha exhibido el país durante los últimos años. 

Los economistas realizaron este análisis al participar en el seminario “Inversiones 2016, ¿la hora de la verdad?”, organizado por Compass Group.

El primero en tomar la palabra fue Larraín, quien señaló que un tercio de la desaceleración corresponde a  factores externos, mientras que 2/3 a factores domésticos. “El grueso de los problemas que enfrenta la economía chilena son producto de malas políticas, malas reformas y no se puede responsabilizar al escenario externo. Si bien hay riesgos externos,  no hay ninguna crisis global que pueda estar  afectando a Chile”, acotó. De acuerdo al también director de Clapes-UC, “una muestra clara de la desprolijidad de las reformas es la Reforma Tributaria, pues a menos de un año de su aprobación ya tuvo que ser perfeccionada”.  

Mientras que para De Gregorio “el principal riesgo radica en lo que pase a nivel doméstico, ya que además de los problemas de calidad técnica que tienen las reformas, hay problemas políticos de primer orden como los casos de corrupción gravísimos que al final siembran  y son el mejor abono para el populismo, y que nos pueden llevar a una fase donde predominen los eslóganes, políticas simplicistas que no van a los problemas de fondo, afectando el crecimiento y la inclusión social”. Para De Gregorio la principal falencia del Gobierno “es que se enfrentaron demandas con reformas poco prolijas y que además generaron una tremenda incertidumbre”. 

A su turno,  Velasco subrayó que “no cabe duda que tenemos un problema de crecimiento, pero el debate que hemos tenido ha sido chato, malo, pretendiendo sacar ventajas políticas de este tema, porque seamos francos: ningún economista serio puede hacer la división con decimales de cuánto es externo y cuanto es interno”.  

Pero más allá de ese debate, Velasco aseveró que “el problema de fondo que tiene Chile es que el crecimiento de largo plazo es insuficiente, y la tendencia muestra que viene cayendo hace una década. El crecimiento no está en el centro de la discusión política, y por ello  vemos una incapacidad de ponerse de acuerdo en prioridades que son evidentes”. 

Riesgo país

Sobre el deterioro que han mostrado las  cuentas fiscales  y su incidencia en la clasificación de riesgo, los economistas mostraron posiciones enfrentadas. “No es la deuda neta actual, sino que la tendencia, y eso están mirando los mercados. Nuestros cálculos, con un crecimiento de 2% y con un precio del cobre de US$2, indican que el deterioro entre 2013 y 2019 es de 20 puntos del PIB de la posición neta del sector público”, manifestó Larraín.

Por su parte, De Gregorio, acotó que “cuesta entender que un país como Chile, con una deuda bruta baja y sin deuda neta, pueda ser cuestionado en su clasificación, pero con las actuales cifras no se justificaría una baja en la clasificación”. 

A su vez, Velasco, puntualizó que en “lo grueso la situación fiscal es buena”. Sin embargo, advirtió que “hacia adelante obviamente hay que preocuparse de las tendencias, pero acá parto de un punto muy básico y es que la regla fiscal hay que cumplirla y ojalá lo más pronto posible llegar a un balance fiscal estructural”. 

Publicación: Pulso, viernes 18 de marzo de 2016.
Foto:  Diario Pulso