Alejandra Mustakis – La retención de talento: colaborar para ganar
Hasta el 2000, las empresas y los empleados esperaban que la gente trabajara para una misma compañía durante toda su vida profesional. Ahora, las nuevas generaciones están en busca de otras opciones que les permitan un equilibrio entre su vida laboral y personal.
El 2020 se destaca por una cultura de alta movilidad laboral y saltos. La generación Millenials, que corresponde a una parte importante de la fuerza laboral, buscan la mejor combinación posible entre trabajo, remuneración y oportunidades futuras. En este contexto, la retención del talento es uno de los principales desafíos para las empresas hoy en día. ¿Cómo se logra con éxito esta tarea? La llegada de las esferas digital, móvil y social que conectan al mundo, dan nuevas formas entre sí, que están ejerciendo una gran presión para que las empresas no sólo se adapten y digitalicen, sino que también innoven para retener a su gente valiosa.
Nos enfrentamos, entonces, a dos tipos de compañías: la tradicional v/s la del futuro con principios de colaboratividad. La primera, formada por un grupo reducido de gerentes, que toman decisiones a puertas cerradas, en línea vertical y les acomoda el statu quo; la segunda, formada en base a las tecnologías de la información, la que va surgiendo gracias al aporte de la comunidad en su conjunto y a las diferencias humanas que expresan en las relaciones interpersonales, la que entiende qué es lo que necesita cada parte, se comunica a través de las redes e incorpora la diferencia de quienes trabajan en conjunto como partes valiosas para el desarrollo de las empresas. La colaboración, en ese sentido, se transforma en una gran herramienta para fomentar la retención del capital humano. Las organizaciones con mayor rendimiento en esta nueva era tienen una mayor inclinación natural a innovar, con figuras que miran a los trabajadores más que como empleados, como socios y, con un tipo de trabajo más creativo, ambicioso y productivo. Ejemplos de cómo las empresas están sorteando con éxito este desafío hay varios en el mundo. The Walt Disney Company es uno de ellos, que motiva, recompensa, reconoce y hace sentir a los trabajadores que “la magia Disney no sería posible sin ellos”; Google es otro, cuyo foco es transmitir que la oficina es el segundo hogar de cada colaborador, con horarios de trabajo flexibles, códigos de vestimenta que se inclinan hacia la comodidad, áreas de descanso y hasta videojuegos y salas de masaje.
Estamos viendo en esta época en que la colaboración es la mejor manera de lograr el cambio: aprovechando la fuerza, acelerando la ampliación o amplificando la influencia, con el fin de obtener resultados.
Aprender habilidades de colaboración, la forma de pensar creativamente y cómo resolver problemas del mundo real con el apoyo de los otros, es lo que la nueva cultura nos está enseñando en esta era de hiperconectados. Necesitamos ver a los colaboradores como socios, encontrar soluciones que nos hagan ganar a todos y compartir esos beneficios. Estamos viviendo el cambio desde el capitalismo industrial hacia una economía colaborativa. Sólo así podremos transformarnos en empresas realmente competitivas en estos tiempos.
Publicación: La Tercera, lunes 28 de diciembre de 2015.
