FALP: Creación de Comité Covid y esfuerzos por humanizar la atención de pacientes

Debido a la crisis, la Fundación Arturo López Pérez creó un comité encargado de levantar los distintos aspectos que deben ser considerados por las gerencias de la Clínica, de Personas y de Comunicaciones. Algunas medidas implementadas son un incremento del 30% del personal de limpieza, flexibilidad laboral, digitalización de procesos y reforzamiento de las comunicaciones internas. En cuanto a la atención de pacientes, sus esfuerzos se han centrado en tener una UCI con H, es decir, humanizada.

La difícil situación que atraviesa el país debido al coronavirus, ha afectado las distintas dimensiones de la vida, generando desestabilización laboral, emocional, económica, y familiar. Por esto, en la Fundación Arturo López Pérez han implementando una serie de iniciativas orientadas a apoyar a su equipo.

Así, se definió un Comité COVID liderado por los estamentos médicos, que levantan los principales aspectos que deben ser considerados desde las gerencias de la Clínica, de Personas y de Comunicaciones.

Las temáticas incluyen: prevención y autocuidado, control de contagios, apoyo psicológico y soporte global a sus colaboradores. En algunos casos las disposiciones aplican tanto al personal interno como a los pacientes.

Algunas medidas implementadas hasta ahora son un incremento del 30% del personal de limpieza, mailings y videos informativos con tips de prevención, flexibilidad laboral, atención médica presencial exclusiva para colaboradores con síntomas de COVID-19, apoyo psicosocial a los trabajadores, digitalización de procesos y reforzamiento de las comunicaciones internas a través de un canal de TV, una plataforma digital y también un diario digital de noticias FALP. Este último agrupa todas las noticias, medidas de prevención y protocolos en torno al COVID y se envía semanalmente a todos los miembros de la institución.

Esfuerzos por humanizar la atención

Respecto a la atención de pacientes, el instituto oncológico de la Fundación Arturo López Pérez pasó de ser un centro especializado a tener que recibir pacientes graves con Covid-19 que eran derivados por el Ministerio de Salud desde los hospitales. Ese cambio provocó que transformaran su Unidad de Paciente Crítico (UPC), aumentando sus cupos a 16 camas intensivas.

Y pese a los nuevos horarios, el estrés, la angustia, los pacientes, la carga laboral y la forma de trabajo, los trabajadores han hecho notables esfuerzos por tener una UCI con H, es decir, humanizada.

Así fue como se les ocurrió la idea de hacer diarios de UCI para cada uno de los pacientes. En él, los médicos, enfermeros y todos los que trabajan en la UCI libremente van escribiendo lo que sienten. Los mensajes son varios, pero todos apuntan a dejar un registro de los procedimientos aplicados, de lo que sienten sus cuidadores y sus buenos deseos.

Y no sólo eso, ya que ante la prohibición de las visitas de los familiares, los funcionarios crearon un correo electrónico o incluso ponen a disposición sus mails personales para que los familiares puedan ir mandando mensajes, audios, fotos o videos. Todo ese material lo imprimen y los van pegando en los diarios. Además, los mensajes se leen a los pacientes en voz alta todas las mañanas, aunque estén sedados.

Esa convicción la tienen hace tiempo y una señal de eso son las sesiones de musicoterapia que realizan con los pacientes. El trabajo, que en un inicio se originó en la unidad de cuidados paliativos, hoy también la están haciendo con los pacientes Covid-19. Para eso utilizan pendrives con música, separada por carpetas, que preparó la musicoterapeuta de FALP. Esas carpetas las elabora según el estado que se quiera influenciar, como por ejemplo, estimulación, relajación, activación, entre otros.

Plasma convaleciente

Asimismo, en medio de la búsqueda mundial de una vacuna para combatir el Covid-19, una de las alternativas que ha surgido es la terapia con plasma convalenciente, que ha arrojado resultados positivos y alentadores tanto para los especialistas como para las personas con la enfermedad.

Es por esta razón que la Fundación Arturo López Pérez (FALP), en conjunto con otras instancias privadas de salud y las facultades de medicina de la Universidad de Chile y la Universidad Católica, inició una campaña para llamar a los pacientes recuperados de la Covid-19 a donar su plasma y así contribuir en la recuperación de otras personas.

Tanto la donación de sangre como la recepción del plasma por parte del paciente son procedimientos sin costo para los involucrados. La primera meta es llegar a tratar 1.000 pacientes, para lo que se cuenta con financiamiento de la CPC y sus miembros.