Nuevo Café con USEC: Sector privado y líderes sociales abordan el rol de la empresa en la reinserción laboral y la seguridad pública
El encuentro se centró en la importancia de ofrecer oportunidades laborales para personas que han estado privadas de libertad como una respuesta concreta y urgente para construir un país más cohesionado y seguro.
Con una mirada centrada en la dignidad de la persona, USEC convocó a un centenar de empresarios, ejecutivos, líderes gremiales y sociales a un nuevo encuentro del Ciclo Café Con: “Empresa, Reinserción y Seguridad”, realizado el miércoles 9 de septiembre en el auditorio de nuestra empresa socia, Consorcio.
En una conversación moderada por Carolina Cuevas, directora de USEC, Khristian Briones, fundador de Aguas Dimas y Fundación Dimas; la Hermana Nelly León, fundadora y Presidenta de Mujer Levántate; y Pablo Medina, fundador y socio principal de Inmobiliaria Fundamenta, compartieron sus experiencias en la reinserción social desde las ópticas de quien quiere cambiar al recuperar su libertad, de las empresas que promueven la incorporación de ex privados de libertad dentro de sus colaboradores y las fundaciones que facilitan este proceso.
La urgencia de la reinserción de personas que estuvieron privadas de libertad fue uno de los temas relevados por el Cardenal Fernando Chomali en su “Carta a los Empresarios”, presentada en un encuentro organizado por USEC y el Arzobispado de Santiago.
Francisca Valdés, Presidenta de USEC, sostuvo que “hoy queremos profundizar sobre la responsabilidad y el rol activo que tiene el sector privado en la reinserción laboral de quienes buscan una segunda oportunidad”. Por eso, agregó, “este compromiso empresarial se relaciona directamente no solo con una mayor cohesión social sino que es una respuesta concreta para construir un país más seguro para todos”.
Durante el encuentro Khristian Briones compartió su testimonio de superación tras haber estado privado de libertad, y aportó una visión directa sobre el valor del trabajo en este proceso. “Una condena sin horizonte es una tortura, porque cuando uno sale de la cárcel te encuentras con una sociedad que te rechaza”. Briones, luego de rehabilitarse completamente de la mano de Fundación Paternitas, creó la Fundación Dimas, que inspirada en el “buen ladrón” acompaña a personas privadas de libertad que quieren iniciar una nueva vida. Y, al alero de dicha fundación, impulsa la empresa Aguas Dimas para dar empleo a ex presidiarios. Para él, el éxito depende de tres factores: “Dios, la voluntad de la persona y la oportunidad. Si no hay oportunidad, no hay reinserción”.
La Hermana Nelly León, con una experiencia de más de 20 años acompañando a mujeres privadas de libertad, sostuvo que “cuando hablamos de segunda oportunidad para las mujeres o para los privados de libertad no estamos hablando de la segunda, estamos hablando de la primera; esos hombres y mujeres no tuvieron una oportunidad en su vida”. Así la Hermana Nelly León interpeló a la audiencia, centrando su mensaje en la restauración de la dignidad y la necesidad de derribar la desconfianza estructural: “Hay que derribar el prejuicio de que el que ha salido de la cárcel es menor en calidad que otro trabajador común; puede ser mucho mejor trabajadora que cualquier otra persona”. A esto agregó que “detrás de cada mujer que sale de la cárcel hay una historia, una familia e hijos que también esperan una nueva oportunidad”.
Finalmente, Pablo Medina entregó la perspectiva del empresariado involucrado en la acción directa, compartiendo su experiencia implementando talleres productivos al interior de la Penitenciaría. “Mi empresa se declara una empresa cristiana, y existe una convicción profunda de la importancia de dar nuevas oportunidades. Medina instó a sus pares a hacerse parte de la reinserción: “hago un llamado a los empresarios, que en teoría deberíamos ser creativos, emprendedores y valientes, para generar ideas como ésta; la inversión es marginal comparada con el bien que se genera dentro de la empresa”.
El encuentro concluyó visibilizando los principales “cuellos de botella” del sistema que ponen cuesta arriba una verdadera reinserción, como la traba de los antecedentes penales y el déficit de financiamiento para el acompañamiento psicosocial. Como llamado a la acción, Briones, León y Medina instaron a las empresas a generar contrataciones apoyadas por fundaciones especializadas –que trabajan de forma coordinada en la iniciativa Juntos por la Reinserción–, instalar unidades productivas en los recintos penales y sensibilizar a los equipos internos para recibir sin prejuicios a quienes buscan rehacer sus vidas.




















