16 Sep 2026

El mejor vino para nuestra Patria – P. Jaime Tocornal

En la fiesta de las bodas de Caná se había acabado el vino y María, la madre de Jesús, se lo hace ver. Jesús se niega diciendo que “no ha llegado su hora”; la Madre dice a los sirvientes “hagan lo que Él les diga”. El Maestro ve en esto una oportunidad para iniciar la salvación y ordena a los sirvientes que llenen las tinajas de agua. Ellos las llenan hasta arriba. Un gesto arriesgado, resuelto: llenar completamente las tinajas de piedra de agua para una fiesta de bodas. Jesús hará el resto y tenemos el mejor vino.

Este pasaje en medio de las Fiestas Patrias nos puede ayudar a leer desde Jesús el tiempo que estamos viviendo en nuestro Chile y ubicarnos como los sirvientes, primero a la escucha del Maestro y luego a la acción adelantando tiempos de bendición para otros. 

Sabemos las carencias de muchos hermanos, especialmente de trabajo, para poder desarrollar sus familias. Este trabajo, que es el alma de la vida social, tiene nuevas orientaciones que nacen de dos cauces. Por un lado, el Papa León nos ha iluminado con su encíclica sobre la “magnífica humanidad” y, por otro, lo ha hecho nuestro Cardenal con su “carta a los empresarios”. Ambas cartas son muy iluminadoras en estos tiempos de nuevos desafíos principalmente generados por la IA a la cabeza de nuevas tecnologías. 

Ahora nos toca preguntarnos: ¿Seremos capaces de llenar las tinajas hasta arriba preparando al Señor el terreno para que Él haga el resto? ¿Seremos como los demás invitados a la boda que ni siquiera aparecen en el relato de Juan? ¿Nos ubicaremos como simples usuarios de una nueva herramienta sin fecundarla con las enseñanzas de la Iglesia? ¿Será la dignidad humana en el trabajo la que busquemos con nuestro crecimiento? ¿Será el bien común la brújula de orientación en mi trabajo? 

La lista podría seguir, pero es mejor que sean las enseñanzas del Papa y nuestro pastor que nos ayuden a formularnos nuestros propios desafíos. El Santo Padre nos ha llamado a que “no temamos ensuciarnos las manos en la obra de nuestro tiempo” (MH, n.16).

Que la Virgen del Carmen Reina de nuestra Patria guíe nuestro camino para hacer de la empresa una verdadera “promotora del bien común”.

¡Felices Fiestas Patrias!