27 Oct 2016

José Antonio Garcés: “Las empresas exitosas son las que identificarán y atenderán las necesidades humanas genuinas con excelencia, mucha innovación, creatividad e iniciativa”

Así lo señaló el Past President de USEC, quien participó en el II encuentro “Ciencia Empresa en la Frontera”, organizada por la Dirección de Innovación y Transferencia Tecnológica de la Universidad de la Frontera (UFRO).

Dicho espacio, contó con la participación del economista Álvaro Clarke; el Presidente del Consejo Nacional de Innovación,Gonzalo Rivas;  el Subgerente de Innovación de Komatsu, Victor Gacitúa; además de José Antonio Garcés, Past Presidente de USEC y Vicepresidente de Coca Cola Andina, quien expuso sobre “Los desafíos para la innovación en empresas chilenas, una mirada desde la experiencia”. 

En sus palabras de inicio, Garcés señaló que “la actividad empresarial es una noble vocación orientada a producir riqueza y a mejorar el mundo para todos, y puede ser una manera muy fecunda de promover la región donde instala sus emprendimientos, sobre todo si entiende que la creación de puestos de trabajo es parte ineludible de su servicio al bien común”.

En esta línea, hacer que el mundo empresarial entienda e internalice este mensaje es parte del esfuerzo que hace la USEC desde hace varios años, señaló Garcés, a el empresario dado que el trabajo de la institución ha sido “iluminar la conciencia empresarial para que sus líderes promuevan una sociedad más humana, justa y solidaria”, puntualizó.

Para el Past President de USEC la empresa actual responde a una visión mucho más amplia que en el pasado. Hoy la sociedad exige a las organizacionesuna nueva forma de relacionarse con su stakeholders, siendo conscientes de la necesidad de comprometerse no sólo con el logro de metas económicas, sino que cumpliendo metas sociales que son tan importantes como la rentabilidad de última línea. Sin embargo, esa ganancia económica no se puede obtener a cualquier costo, pues se trata de crear valor económico y, junto con ello, valor medioambiental y social.

¿Y cómo se relaciona todo esto con la innovación? A juicio de José Antonio Garcés las empresas, como entidades en las que intervienen el capital y el trabajo como factores de producción de actividades industriales, mercantiles o de servicios, pueden apoyar la innovación e investigación en diversos campos. Por ejemplo, a través de sus procesos de creación y producción de bienes, o aplicando modelos innovadores en la gestión de personas  y negocios.

“Debemos apuntar a construir empresas en las cuales la creatividad y la innovación sean valores tan importantes como la eficiencia y la productividad. Una empresa que tenga este foco estará buscando permanentemente ideas nuevas en su entorno, trabajando con clientes, proveedores, emprendedores y universidades que se dediquen a la investigación. Además, contará con sistemas de incentivos y procesos que faciliten la creación de proyectos innovadores y les permita obtener resultados que se reflejen en sus balances”, comentó.

De este modo, el rol del líder empresarial cobra especial importancia dado que debe comprender que el valor del aporte de sus empresas para la generación de conocimiento, comprende también su valor directo para la zona o región en donde florece. Y eso, finalmente, es parte de un círculo virtuoso que favorece el crecimiento económico y el desarrollo local.

Como hoja de ruta, el empresario señaló que se debe dejar atrás el antiguo modelo de empresario, denominado “empresaurio”, quien solo busca arrasar con todo a modo de lograr sus objetivos, en cuyas empresas el principal criterio de organización es la jerarquía vertical, es decir, que existe un jefe que está por encima de los demás y que desde las alturas dirige sólo en función de su poder y autoridad, y no necesariamente en función de su conocimiento y capacidades.

“Hoy debemos todo lo contrario, un “empresabio”, un líder que no es sabio simplemente por poseer conocimientos amplios y profundos adquiridos a través del estudio o de la experiencia, que no es sabio desde la academia, sino que posee una sabiduría humana que lo hace decidir en conciencia, valorar a los otros como iguales y propiciar un estilo de gestión horizontal. Esto lo hace, de alguna forma, un líder innovador”, comentó.

En esta línea, finaliza su exposición en palabras del Papa Francisco quien nos dice que “ser empresario es una noble vocación, cuando está dirigida a producir riqueza, bienestar y desarrollo para el mundo. Puede ser una fructífera fuente de prosperidad en las áreas donde opera, especialmente si busca la creación de empleo, como una parte esencial de su servicio y contribución al bien común”, puntualizó.