29 Oct 2025

Empresas con todos los valores agregados

Entrevista al Presidente USEC por Jesús Ginés Ortega en la sección Valores de la Empresa la revista Apóstol en Familia N°135 de octubre 2025.

Más que anunciar, hay que ponerlos en práctica. –Además de los conocidos valores de justicia, credibilidad y buen servicio se pueden potenciar valores más altos de tipo moral y espiritual–. Es la tarea a la que está abocada la Unión Social de Empresarios Cristianos.

Los empresarios son los principales motores de la gestación económica de la sociedad. De ellos dependen los socios trabajadores que actúan con su necesaria colaboración abriendo cada día un horizonte de progreso concreto en objetos, servicios y proyección de atender las múltiples necesidades que la sociedad toda espera de ellos, a cambio de una retribución justa, digna y motivadora para seguir trabajando.

Como toda acción humana, la empresa grande, mediana o pequeña cumple con una tarea que la sociedad reconoce como necesaria y útil, ya que de su trabajo depende nuestro alimento, refugio, estudio, recreación o simplemente nuestros sueños y esperanzas de un mundo más humano, grato y placentero.

Generalmente se entiende como valor agregado, aquella recomposición de las materias primas que transforman los minerales en herramientas, los campos en alimentos saludables y las aulas en centros de formación técnica y profesional. Nuestras casas y campos, ciudades y pueblos, carreteras y medios de transportes, equipos de computación y telefonía son obra y gracia de nuestras empresas asociadas que anticipan, sostienen y proyectan nuestros mejores deseos de una vida cada vez más humana y, ojalá cada vez más integrada y pacífica en convivencia y reposo.

EL AGREGADO MORAL EN LOS VALORES

Todo lo que el hombre hace con inteligencia tiene sus conexiones necesarias con su voluntad libre, creadora, trascendente. Por lo mismo, todo producto o servicio lleva un ello impreso con la conciencia de quienes lo producen o lo sirven. Es desde ahí, donde debiéramos considerar los principios fundamentales de cualquier empresa. Que junto al producto bien hecho o el servicio bien prestado acompañe la rúbrica personal de quienes lo ofrecen, que son, sin excepción todos los que integran la empresa.

Sin entrar a enumerar cuales son esos valores invisibles pero más sólidos que el acero o que la energía subyacente, baste con destacar la justicia en la convivencia laboral, la honradez en la elaboración, el servicio amable y veraz a la clientela y, desde luego, el respeto indeclinable a cada uno de los partícipes en la interminable cadena de la coherencia y cohesión social de todos.

EL VALOR INDISPENSABLE ES LA PUESTA EN MARCHA DE LOS OBJETIVOS

Está bien dejar por escrito algún código de comportamiento ético entre los miembros de la empresa y la clientela, pero más importante que la intención es la ejecución efectiva de las buenas ideas y de los propósitos. Nada más y nada menos. La mejor empresa es aquella que lo hace bien, promueve el bienestar de trabajadores y hace el bien siempre a la sociedad a la que sirve. Llegar a obtener la aprobación de los clientes sin necesidad de palabras es la mejor señal de buen producto y buen servicio.

LOS VALORES CRISTIANOS SOLO VALEN SI SE PONEN EN PRÁCTICA

Una asociación empresarial que impuso el sello específico de su valoración cristiana congrega a un grupo selecto de empresas en Chile. USEC –Unión social de empresarios cristianos– lleva años impulsando otros valores agregados a los que toda empresa debiera implementar en su rutina. Le preguntamos a su actual líder, cómo en el momento actual se comportan o tratan de comportarse sus asociados para hacer visible el rol que se juegan en una sociedad que enfrenta niveles altos de cesantía, de corrupción y de rampante materialismo y absentismos de los altos valores morales y espirituales de la sociedad chilena.

¿Qué servicio hace USEC a los empresarios chilenos en la sociedad chilena hoy?

USEC es una corporación sin fines de lucro, formada por hombres y mujeres de empresa que ponen en el centro de sus decisiones la dignidad de las personas y la búsqueda del bien común de la sociedad. Nuestro propósito es unir, guiar y motivar a los hombres y mujeres de empresa para que, en la búsqueda del bien común, desarrollen empresas plenamente humanas, altamente productivas y socialmente responsables para construir un país cada vez más próspero, solidario, humano y fraterno.

Trabajamos para transformar personas y así lograr hacer de la empresa un lugar de transformación social, donde el éxito del negocio no se mida solo por sus resultados económicos, sino también por su impacto en los trabajadores y sus familias, clientes y proveedores, comunidad y medioambiente.

USEC SE FUNDA CON LA MISIÓN DE ESTUDIAR, DIFUNDIR Y APLICAR LOS PRINCIPIOS DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA EN EL MUNDO DE LA EMPRESA. UNO DE SUS PRINCIPIOS FUNDAMENTALES ES EL BIEN COMÚN, Y LA BÚSQUEDA DEL BIEN COMÚN PARA NUESTRO PAÍS, ESE BIEN DE TODOS Y CADA UNO, NECESITA EL TRABAJO DE TODOS PARA ALCANZARLO.

Somos una red de empresarios, ejecutivos y emprendedores, que actualmente la conforman 200 socios personas y 75 empresas socias, llegando a impactar con los valores y principios de la DSI a más de 1000 empresarios, ejecutivos y emprendedores.

¿Cómo enfrentan la difícil transformación de los valores en virtudes laborales?
Nuestro trabajo se inspira en el pensamiento social cristiano y en “La vocación del líder empresarial”, documento del Dicasterio para el desarrollo humano del Vaticano, y se expresa en desarrollar empresas que aporten:

  • BUENOS BIENES Y SERVICIOS: Atender necesidades humanas genuinas a través de la creación, el desarrollo y la producción de buenos bienes y servicios.
  • BUEN TRABAJO: Fomentar la especial dignidad del trabajo humano, ofreciendo a los colaboradores
    la oportunidad de utilizar sus dones, de acuerdo con el principio de subsidiariedad.
  • BUENA RIQUEZA: Utilizar recursos para crear y compartir riqueza y prosperidad de forma sostenible.
  • BIEN COMÚN: La búsqueda del bien de todos y cada uno de los miembros de nuestra sociedad.

A partir de esto hemos diseñado una variedad de programas de formación y vinculación para nuestros socios, con el propósito de inspirarlos a impulsar el desarrollo integral de las personas y contribuir al bien común a través de su labor profesional. También entre nuestros socios promovemos el intercambio de buenas prácticas que inspiran a las organizaciones a poner a las personas en el centro y avanzar hacia un impacto positivo en la sociedad.

¿Cómo articulan las relaciones necesarias con el poder político, sin contaminarse con prácticas posibles de corrupción?

USEC se funda con la misión de estudiar, difundir y aplicar los principios de la Doctrina Social de la Iglesia en el mundo de la empresa. Uno de sus principios fundamentales es el bien común, y la búsqueda del bien común para nuestro país, ese bien de todos y cada uno, necesita el trabajo de todos para alcanzarlo. De la empresa, del sector público, de la academia, de la sociedad civil, de las personas, etc. Como eso es lo que nos inspira, desde nuestros orígenes hemos sido puente y espacio de encuentro y diálogo para las diferentes posturas e ideas que puedan aportar a los desafíos que tenemos como país.

En esa línea, hemos fomentado y diseñado programas de formación donde se reflexione un liderazgo ético orientado hacia el bien común. No somos seres aislados, vivimos en comunidad: nacemos en una familia, vivimos en un barrio, tenemos compañeros de trabajo y somos parte de una comunidad política. Por eso nuestro liderazgo debe impactar en quienes nos rodean. Esto requiere que los líderes en la empresa sean conscientes de que su trabajo es una noble vocación, con la cual pueden servir a los demás. Así, deben transformar la cultura organizacional para poner a la persona, a cada persona, en el centro de la organización. Finalmente, ordenar todas las acciones de la empresa al bien común, ocupándose de todos los stakeholders.

¿Cuál es su compromiso formal con la Iglesia en su valoración moral ante la búsqueda del éxito en los negocios?

USEC fue fundada hace 77 años por iniciativa de San Alberto Hurtado, quien reunió a jóvenes empresarios y ejecutivos de la época con la misión de estudiar, difundir y aplicar los principios y valores de la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) en el mundo de la empresa, con miras a transformar la empresa y el país desde dichos principios. Nuestra base inspiracional proviene del magisterio social de la Iglesia. En concreto, buscamos profundizar en sus enseñanzas tal como están desarrolladas en el documento “La vocación del líder empresarial”, publicado por el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral, que ofrecen los criterios de discernimiento moral para la actividad empresarial.

Siempre buscamos mantener una relación cercana con la jerarquía diocesana de la Iglesia y, a través de nuestra red internacional UNIAPAC, también con las autoridades del Vaticano, y con instituciones de carácter ecuménico.

USEC es impulsada día a día por hombres y mujeres que buscan desarrollar sus empresas de acuerdo con su fe cristiana, al servicio de los demás, promoviendo la dignidad de la persona y el bien común de la sociedad. Para nosotros la fe no nos hace un grupo privilegiado, sino que un marco común con el cual invitamos a todos los empresarios, ejecutivos y emprendedores, sean creyentes o no, a desarrollar empresas de acuerdo con estos principios.