03 Dic 2025

El rol de la empresa en el desafío de volver a vincularnos como país 

Eduardo Mizón, Macarena McKay y Hernán Hochschild conversaron con el Presidente USEC, Enrique Cruz sobre el papel de las organizaciones en reconstruir los vínculos en Chile.

“Volver a vincularnos como país: el rol de la empresa”, fue el tema que convocó a un centenar de socios de USEC, Unión Social de Empresarios Cristianos, el martes 2 de diciembre, en el último Café Con del año 2025, realizado en el Auditorio de nuestra empresa socia Tánica. 

Allí el Presidente de USEC, Enrique Cruz, conversó con Eduardo Mizón, Gerente General de Sodimac; Macarena McKay, Directora Ejecutiva de la Fundación Economía y Administración de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Directora de la Asociación de Ética Empresarial de Chile; y Hernán Hochschild, Director Ejecutivo de Tenemos que hablar de Chile, Director de la Corporación 3xi y Presidente de Sistema B Chile.

Embeber: https://youtu.be/pDVszeQa854

“Vamos a hablar de estos desafíos de construir vínculos, algo tan importante que venimos desarrollando en USEC desde los últimos años. Hace un año estábamos hablando mucho de confianza, este año hemos hablado de liderazgo ético, confianza y compromiso. Y este Café Con viene a ser un poco un adelanto de lo que va a ser el 2026, donde vamos a trabajar fuerte el sentido del vínculo. Vínculo que nos permite, a nivel de empresa, transformar la relación transaccional de en el fondo doy lo mínimo por un sueldo, a un vínculo que me permite conectar con mis emociones, con mis sentimientos, con el corazón, donde doy el máximo porque hay algo más. Y por lo tanto el vínculo no es sólo algo que necesita el país, sino que es tremendamente estratégico para la empresa”, explicó Enrique Cruz, Presidente USEC.

Hernán Hochschild: “La construcción de vínculos en la sociedad tiene que ver con que cada uno de nosotros haga una pequeña acción que, si la hacemos todos juntos, genera una gran transformación”

Hernán Hochschild reflexionó que “lo que uno va viendo en estos procesos de diálogo, es que uno tiene como dos dimensiones en las que los vínculos se construyen, una son los vínculos más institucionales, que es la relación que yo tengo con las grandes instituciones, que es un vínculo que tenemos muy roto en Chile, y que históricamente fue muy fuerte, nosotros teníamos otra paradoja, que era que teníamos muy buen vínculo con las grandes instituciones, y no tan buen vínculo interpersonal, que es algo que pasa en toda Latinoamérica, pero yo siento que se ha ido dando vuelta un poco, y que poco a poco estamos empezando a recuperar ese vínculo interpersonal, por ejemplo, la encuesta de Bicentenario, que va a decir que aumentaron la cantidad de personas que dicen que tienen amigos cercanos, y que esto se construye con pequeñas acciones”. 

Relató que “soy parte de una iniciativa que se llama Empresas por Chile, que justamente lo que está haciendo es tratar de producir y potenciar el vínculo entre la empresa y la sociedad, y no lo quiere hacer haciendo algo inmenso, sino que a través de granitos de arena, y una de las cosas que estamos haciendo es incentivar las prácticas profesionales de los jóvenes que salen de liceos técnicos. Entonces, esa pequeña acción de abrir la empresa a un liceo, de conectar la empresa con un liceo y de invitar solamente a un cabro, juntamos hace poco como 700 empresas que van a dar una práctica. Pero si somos 10.000 o 50.000 empresas dando una práctica, podemos crear una gran transformación”.

“Entonces, mi aprendizaje personal es que al final la construcción de vínculos en la sociedad tiene que ver con que cada uno de nosotros haga una pequeña acción que, si la hacemos todos juntos, genera entonces una gran transformación para ahí. (…) Tiene que ver con esto de pequeñas prácticas de vinculación que tienen que ver con escucharnos, que tienen que ver con abrir la puerta, que tienen que ver con ir a buscarnos, con pequeñas prácticas que se instalan globalmente y que somos capaces de hacer todo en una acción colectiva profunda y transformadora”, profundizó.

Macarena McKay: “La única manera de reconstruir confianza es con el coraje de ser coherentes con lo que somos y con los valores que representamos”

Macarena McKay empezó su intervención relatando su experiencia de “quince años” como “religiosa de las hermanas de María de Schoenstatt”, de los cuales “cinco viví en Alemania”. Allí le “tocó vivir lo que era que te escupieran en la calle simplemente por llevar un hábito, y también me tocó la otra parte de, por ejemplo, cuando yo manejaba en las calles en Alemania y me pasaba, quizás, o no me portaba muy bien manejando o me enojaba con alguien, yo pensaba que perdimos a un feligrés de la Iglesia católica por representar, obviamente, con el vestido de la institución. ¿Y por qué lo digo? Porque, sin duda para mí, la experiencia de conocer tanto a las personas y al alma humana me hizo entender la importancia del coraje moral, del coraje, y creo que va muy de la mano de lo que tú preguntas, estamos viviendo una polarización, una desconexión muy fuerte en nuestra sociedad”, contó.

“Me di cuenta de esta polarización y de que la única manera de reconstruir confianza era con este coraje de ser coherentes con lo que somos y con los valores a los cuales representamos y que no tenemos que transar, nosotros estamos llamados a vivir estos valores, a ser fieles a esos valores, y eso yo lo encuentro fundamental. El segundo punto que a mí me marcó mucho es este coraje para escuchar activamente, pero una escucha activa que va más allá de yo prepararme para la respuesta que le voy a dar al otro o estas sensaciones en las redes sociales de yo atacar o estar a la defensiva, sino que esa empatía de tratar de encontrar y de valorar el punto que el otro me va a servir para enriquecerme y para encontrar, a lo mejor, una mirada común, que, por Dios, que nos hace falta como país, y ahí Hernán hace harto al respecto y me encanta lo que hace”, ahondó.

“Y, en tercer lugar, y que tiene mucho que ver con nuestra realidad de valores cristianos, es coraje para poner siempre a la persona y la dignidad humana en el centro de todo lo que hacemos y de todas las decisiones. Eso para mí reconstruye confianza, eso para mí ayuda a cerrar brechas de polarización y es la bandera que creo que todos acá estamos unidos y llevamos también para aportar a esta sociedad”, complementó. 

Eduardo Mizón: “El pluralismo de la cultura Sodimac hace que uno entienda mucho mejor a sus clientes y a las comunidades donde está inmerso”

Eduardo Mizón empezó diciendo que “Sodimac es una empresa un poco en su origen, partió como una cooperativa el año 1952 y después fue evolucionando a una empresa que el año 1980 se transforma en una empresa privada donde empieza a desarrollar diferentes formatos de negocio, pero había algo que era esencial desde su origen, que era una empresa muy transversal, muy pluralista, que privilegiaba la diversidad para poder entender más a su mercado y entender también a su gente”. “Yo diría que esa diversidad, ese pluralismo que tiene Sodimac en su cultura hace que desde la compañía uno entienda mucho mejor a sus clientes y también entienda a las comunidades donde está inmerso. Y ahí nosotros también tenemos como un principio que la empresa es un pilar fundamental de la sociedad y que la empresa tiene que ser rentable, obviamente, porque si no, no existe, pero desde esa rentabilidad uno tiene que trabajar mucho más que el número y buscar la forma de entender a su mercado, entender a sus públicos de interés y poder colaborar con ellos”, desarrolló.

“Y por eso nosotros dijimos, ¿cuál es nuestro negocio? Nuestro negocio es la habitabilidad. Bueno, desde la habitabilidad, nuestro propósito es mejorar la calidad de vida de las personas, construyendo sueños y proyectos de hogar. Y es ahí donde nosotros hoy día nos vinculamos con Techo, con Junto al Barrio, con 3xi también, y con diferentes organizaciones para aportarle a esa sociedad en la que nosotros estamos inmersos. Y hoy día tenemos diferentes iniciativas desde todo lo que nosotros llamamos la estrategia de sostenibilidad que la trabajamos sistemáticamente, transversalmente la estrategia de la compañía desde el año 2006, desde hace 20 años”, explicó. También relató que desarrollaron “un proyecto internamente hacia nuestra gente, para que postularan a diferentes proyectos de habitabilidad y poder aportarles. Hay una parte de nuestras utilidades que nosotros hoy día la estamos entregando a estos proyectos, tanto interno como externo. Y hay un Directorio que sesiona, aparte del Directorio de Sodimac, donde tenemos representantes de la familia Solari, de la familia del Río, y algunos ejecutivos, donde revisamos cada uno de estos proyectos y sesionan cuatro o cinco veces al año, periódicamente, para ir revisando los presupuestos y ir revisando al mismo tiempo el avance de cada uno de los proyectos”, relató.

“Creemos que debe ser un trabajo tan relevante como la rentabilidad de la empresa. Cuando uno logra tener ese vínculo con las comunidades con las cuales uno está inserto, en las que uno está inserto tanto nuestros públicos internos como nuestros públicos externos, se genera un sentido de pertenencia muy importante, un orgullo muy potente de pertenecer a una empresa que va más allá de los números. Y hoy día yo estoy terminando mi gerencia general después de 20 años, 33 años en la compañía, el 31 de diciembre, y creo que es clave para cualquier empresa y para cualquier empresario entender que la empresa es mucho más allá que el negocio. Cuando uno tiene claro eso, está aportándole a la sociedad y al mismo tiempo está marcando un liderazgo que lo hace destacar en relación a sus competidores en el mercado en el que está inserto”, concluyó.