Guzmán&Larraín: Reactivación de contratos suspendidos y esfuerzo por mantener vínculo

Establecieron un programa de beneficios, con entrega de mercadería y préstamos blandos para los colaboradores afectados. Además, han impulsado diversas iniciativas que promueven el encuentro entre los equipos, donde destaca una que denominaron “El Café de las 11:00”.

Obras paralizadas, contratos suspendidos, teletrabajo en las oficinas centrales es parte de la realidad que debió enfrentar Guzmán&Larraín, compañía que brinda empleo a más de 2 mil trabajadores directos e indirectos, durante los meses más duros de la crisis sanitaria.

Para todos estos trabajadores la constructora, estableció un programa de beneficios, que incluía la entrega de más de 8 mil cajas de mercadería que se distribuyeron quincenalmente entre los colaboradores afectados, y sobre 1.000 créditos blandos.

Además de eso, se entregó apoyo y orientación con asistentes sociales durante todo este periodo para ayudar a las personas en la postulación de bonos gubernamentales, y se otorgaron préstamos especiales a quienes no pudieron acceder al seguro de cesantía. Actualmente el 95% de los contratos suspendidos fue reactivado.

Junto con lo anterior, un aspecto que ha caracterizado a esta empresa es que se ha esforzado por promover el vínculo entre los colaboradores, con diversas iniciativas para conocer las inquietudes de los trabajadores y estar al tanto de eventuales problemas de salud, sociales y económicos.

Así, han organizado reuniones del Gerente General y la encargada del área social, con los equipos suspendidos, implementaron grupos de whatsapp de la plana de supervisión con los trabajadores, y establecieron el “Café de las 11:00”, una instancia diaria que interrumpe la rutina para que los trabajadores que se han mantenido con teletrabajo, se distraigan y compartan.

“La idea es mantener el contacto, es también pensar en las personas que viven solas o están más solas, para que se sientan acompañadas y mantengamos el vínculo entre todos”, dicen en Guzmán&Larraín.

Respecto a la comunidad, han ayudado a los hospitales Padre Hurtado y Sótero del Río, entregándoles mascarillas, alcohol gel, guantes, entre otros artículos. Mientras que en el hospital de Arica implementaron baños.

Y en alianza con la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) y la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), entregaron cajas de mercadería en campamentos cercanos a las obras en Antofagasta.