13 Ago 2019

Presidente de UNIAPAC Internacional dicta charla sobre Noble Vocación Empresarial en el Santuario del Padre Hurtado

Rolando Medeiros se refirió a la importancia de “construir una cultura de solidaridad en la empresa y, al hacerlo, transformarla en una noble vocación”. El encuentro fue organizado por REC, las pastorales de la UC y el Duoc, además de la Fundación Padre Hurtado.

El ex presidente de USEC y actual presidente de UNIAPAC Internacional, Rolando Medeiros, fue invitado a dar una charla sobre “Empresa y Solidaridad” el miércoles 7 de agosto en el Santuario de nuestro fundador, San Alberto Hurtado, con motivo del Mes de la Solidaridad. El encuentro, organizado por REC (Razón en Cristo), las pastorales de la UC y el Duoc, además de la Fundación Padre Hurtado, trató sobre la solidaridad en distintos ámbitos de la sociedad. En su presentación, Rolando Medeiros se refirió a “cómo construir una cultura de solidaridad en la empresa”, para transformarla en una noble vocación, orientada al bien común, con las herramientas para “combatir así la crisis de solidaridad que experimenta en todo el mundo la sociedad del siglo XXI”.

“La empresa sí puede combatir la globalización de la indiferencia. Porque la actividad empresarial debe ser entendida como una vocación, y es una noble vocación en la medida que quienes participan en ella se sientan interpelados por un sentido más profundo de la vida. Esto les permitirá servir verdaderamente al bien común esforzándose por acrecentar los bienes de este mundo y hacerlos más accesibles para todos”, profundizó.

El presidente de UNIAPAC señaló que esta transformación tiene tres ejes: 1) La transformación personal del líder en la empresa, “para transformarse en un constructor del bien común y un promotor de un nuevo humanismo del trabajo”; 2) La construcción de una cultura organizacional más humana, que permita el máximo desarrollo de los colaboradores de la empresa; y 3) La orientación de la empresa al bien común.

Para transformar la sociedad desde la empresa, ésta “debe ordenar apropiadamente un conjunto de principios prácticos que guiarán a todos los que participan en y con la empresa”: 1) Buenos Bienes, 2) Buen Trabajo, y 3) Buena Riqueza.

“Cuando la empresa logra ordenar adecuadamente estos tres bienes, se transforma en un motor económico de la sociedad que genera desarrollo sustentable al servicio de la humanidad. Juega así un papel indispensable en la generación de prosperidad material para un número más amplio de personas y la tarea del líder empresarial se transforma y se constituye en una noble vocación al lograr la cuarta ‘B’: la ‘B’ de Bien Común. Y una empresa que se esfuerza por servir al bien común contribuye a vencer la globalización de la indiferencia”, continuó.

Rolando Medeiros les contó que transformar la actividad empresarial en una noble vocación “no es sólo urgente sino, especialmente, un camino fascinante que le hará sentirse desafiado por un sentido más profundo de la vida”. “La vitalidad y la energía de un líder empresarial cristiano no debiesen provenir solamente del respeto y observancia de un conjunto de preceptos morales, sino más bien de su encuentro cotidiano con Cristo. Un líder empresarial cristiano transformaría su empresa en una noble vocación si –siguiendo el ejemplo del Padre Hurtado– se preguntara ante cualquier decisión crítica de negocios ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’”, concluyó.