• Conozca un poco más de la vida y del legado de Enrique Shaw, empresario argentino, fundador de ACDE (Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa) - homóloga a USEC -, quien es el primer hombre de negocios en proceso de canonización, y a quien la Iglesia ya nombró “siervo de Dios”.Enrique Shaw, fundador de la asociación cristiana de dirigentes de empresa, ACDE en Argentina, (asociación homóloga a USEC) es considerado por quienes lo conocieron, como un adelantado a su tiempo. Esto, porque todo lo que escribió y practicó en sus empresas es lo que la Iglesia luego establecería en sus encíclicas sociales del ss XX. En una época socialmente convulsionada, en la que se colocaba en intransigente oposición al capital y los trabajadores, Enrique supo encontrar la manera de liderar una empresa de 3.500 empleados con total apego al espíritu evangélico: Colocando en el centro de las gestiones y decisiones de la empresa a los trabajadores y sus familias.
Hay 400 testimonios que avalan la huella y testimonio dejado por este hombre de negocios y una gran cantidad de hechos que comprueban la heroicidad de sus virtudes. Enrique Shaw, tanto en su paso por la Marina, las empresas, como en su propia familia (padre de 9 hijos), se orientó siempre a servir, generosa e incansablemente, sustentado en una vida interior de profundidad mística que quedó registrada en sus numerosos diarios.
Entre las varias anécdotas de su vida ejemplar, destaca la ocasión en que Enrique Shaw, con un cáncer ya bastante avanzado, necesitaba realizarse una cirugía muy compleja que requería de la sangre de varios donantes. Al enterarse sus trabajadores de dicho requerimiento, se agolparon en la puerta de la clínica a hacer fila. Se calcula que llegó a haber unos 300 trabajadores, lo que causó una gran impresión entre los testigos. Al recuperarse de dicha operación, la que no tuvo el éxito esperado, lo primero que hizo Enrique Shaw fue ir a su planta para agradecer a los obreros con las siguientes palabras: "Puedo decirles que ahora casi toda la sangre que corre por mis venas es sangre obrera", dijo con orgullo. Y agregó: "Estoy así más identificado que nunca con ustedes, a quienes tuve y consideré siempre no como simples ejecutores, sino también como ejecutivos".
Ésta y muchas anécdotas más de la vida de este ejemplar hombre de empresa, podrá conocerlas en un completo reportaje hecho por Samari Comunicaciones (http://www.samari.eu) y publicado por el semanario español Alba.








