• México, Argentina, Uruguay y Chile son sólo algunos de los países que han recorrido la chilena Rosario Calvo y el español Jaime Ordovas en busca de casos de líderes empresariales que implementen una gestión de Responsabilidad Social Empresarial (RSE) motivada y sustentada en valores cristianos.• Dichos testimonios, más tarde, son publicados en el periódico semanal español “Alba” que tiene una gran influencia en el mundo empresarial ibérico y que ya cuenta con alrededor de 100 mil suscriptores.
Si de un tema pueden hablar con conocimiento y experiencia Rosario Calvo y Jaime Ordovas es de RSE cristiana. Motivados por el XXIII Congreso Uniapac en México realizado en octubre y bajo el alero de la agencia de comunicaciones Samari – fundada por Jaime y su hermano Shane en España –, estos investigadores han comenzado a realizar una suerte de peregrinaje recopilando casos de empresarios latinoamericanos que han incorporado en su gestión la RSE cristiana. Todo con el fin de darlos a conocer y, de alguna manera, influir en los empresarios europeos que, a juicio de ambos, se encuentran muy alejados de una noción humanista cristiana que privilegie el desarrollo de la persona de manera integral, considerando su dimensión trascendente.
Si de un tema pueden hablar con conocimiento y experiencia Rosario Calvo y Jaime Ordovas es de RSE cristiana. Motivados por el XXIII Congreso Uniapac en México realizado en octubre y bajo el alero de la agencia de comunicaciones Samari – fundada por Jaime y su hermano Shane en España –, estos investigadores han comenzado a realizar una suerte de peregrinaje recopilando casos de empresarios latinoamericanos que han incorporado en su gestión la RSE cristiana. Todo con el fin de darlos a conocer y, de alguna manera, influir en los empresarios europeos que, a juicio de ambos, se encuentran muy alejados de una noción humanista cristiana que privilegie el desarrollo de la persona de manera integral, considerando su dimensión trascendente.
En sus viajes, han entrevistado a los más connotados líderes empresariales de cada país que visitan, como los hermanos Servitje de Grupo Bimbo en México o José Guzmán de Agrosuper en Chile. Para contactarlos, recurren a las asociaciones cristianas que los agrupan – como USEM en México y USEC en Chile. No obstante, reconocen que el apoyo del clero en nuestro país ha sido fundamental, aunque encontrar empresarios que sean consecuentes con su fe, en general, no es tarea fácil en ninguna de las latitudes hasta donde han llegado.
¿Cuál es su motivación para dedicarse a investigar la RSE cristiana en Latinoamérica?
Jaime O.: En mi anterior trabajo me tocó entrevistar a empresarios de diferentes partes del mundo que después de haber llegado a un cierto nivel, en lugar de continuar creciendo de forma agresiva, se volcaban hacia la comunidad. Eso me generaba mucha impresión y finalmente con mi hermano decidimos formar la agencia de comunicaciones Samari para especializarnos en este tema. Nuestro objetivo es descubrir los avances de los países no sólo a nivel económico sino que a nivel de RSE que generalmente debería ir de la mano, pero no siempre es así. Iniciamos nuestro proyecto cubriendo el XXIII Congreso de UNIAPAC en México y antes de ese viaje, Rosario se unió a la causa. Este trabajo eso sí es un tanto difícil, porque generalmente cuesta descubrir a empresarios cristianos consecuentes con su fe. Pero es fascinante y es una gran inspiración no sólo para nosotros, sino que para los lectores de Alba. Es un imperativo llegar a informar al occidente lo que se está haciendo en Latinoamérica en cuanto a RSE y mostrarlo como ejemplo.
Jaime O.: En mi anterior trabajo me tocó entrevistar a empresarios de diferentes partes del mundo que después de haber llegado a un cierto nivel, en lugar de continuar creciendo de forma agresiva, se volcaban hacia la comunidad. Eso me generaba mucha impresión y finalmente con mi hermano decidimos formar la agencia de comunicaciones Samari para especializarnos en este tema. Nuestro objetivo es descubrir los avances de los países no sólo a nivel económico sino que a nivel de RSE que generalmente debería ir de la mano, pero no siempre es así. Iniciamos nuestro proyecto cubriendo el XXIII Congreso de UNIAPAC en México y antes de ese viaje, Rosario se unió a la causa. Este trabajo eso sí es un tanto difícil, porque generalmente cuesta descubrir a empresarios cristianos consecuentes con su fe. Pero es fascinante y es una gran inspiración no sólo para nosotros, sino que para los lectores de Alba. Es un imperativo llegar a informar al occidente lo que se está haciendo en Latinoamérica en cuanto a RSE y mostrarlo como ejemplo.
¿Por qué consideran que estos casos de Latinoamérica pueden impactar en la comunidad empresarial europea?Jaime O.: Europa se ha descristianizado muchísimo. España e Irlanda que eran tradicionalmente los países más católicos de Europa se han descristianizado y se ha desprestigiado mucho y casi ven con vergüenza ser católico practicante. Lo que queremos a través de esta iniciativa es mostrar que no hay que sentir vergüenza por nuestros valores y por nuestras creencias y que a pesar de los horrores que ha sufrido la Iglesia en los últimos años, la reacción de unos pocos no puede representar nuestras creencias ni nuestros valores. Nosotros queremos rescatar lo que hay, sacar los testimonios que son muy difíciles de conseguir e influir en los demás en lo que podamos. Si logramos influir en un empresario de España, Inglaterra, Irlanda o de donde sea sabemos que ese empresario puede generar un efecto dominó importante y en los próximos dos o tres años será fantástico y habremos cumplido nuestro trabajo.
Rosario C.: Yo también creo que siempre se muestran los errores de la Iglesia, la parte negativa o las críticas al Vaticano. Siempre se está mostrando el lado negativo y no se toma en cuenta que hay millones de personas en el mundo que gracias a esos valores y a pertenecer a la iglesia está generando un cambio en el mundo. En Chile es la Iglesia la que está moviendo, la que está sacando a Chile de la pobreza. No es el gobierno, ni los empresarios, sino que la iglesia con la ayuda de ellos y tiene un solo fin que es hacer el Bien Común.
¿Cuál es la principal conclusión que han obtenido de los testimonios que han recopilado?
Jaime O.: Nosotros somos católicos practicantes y esto lo estamos tomando como apostolado familiar. Creemos mucho en los valores cristianos y nos interesa mucho descubrir qué tan consecuentes son los empresarios cristianos en implementar la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) en el día a día y en la forma en que se relacionan con las personas. Es interesante ver cómo hay empresarios y empresas que realmente van más allá y se preocupan de una forma trascendental de sus trabajadores y de su comunidad.
Rosario C.: Yo creo que aplicar la DSI es aplicar la RSE y por eso creo que hay empresas que no tienen programas de RSE específicos, pero que sí tienen acciones con las cuales valoran mucho a sus colaboradores. Eso es mucho más profundo que una empresa que quizás aplica ciertos programas, pero que no vienen de la cabeza de la empresa…
Ejemplos que conmueven
A nivel latinoamericano ¿Cuáles son las empresas que más han llamado su atención en cuanto a prácticas de RSE cristiana?
Jaime O.: En México entrevistamos a los hermanos Servitje, dueños del grupo Bimbo. Ellos tienen una convicción absoluta del crecimiento de sus empresas a través del desarrollo del ser humano. Hemos visto un claro ejemplo de cómo una empresa puede crecer a una velocidad vertiginosa a través de una filosofía donde las personas lo son todo. Y si uno va a Bimbo vemos a una empresa con gente muy feliz donde no sólo sienten la seguridad de su puesto de trabajo, sino que además están absolutamente inspirados y motivados a desarrollarse, avanzar y crecer. Todo lo que se desarrolla allí está pensado en las personas y el medioambiente. Son absolutamente consecuentes y todo lo que hacen siempre es socialmente responsable y eso viene de su fe, de lo que ellos han aprendido a través de la Biblia.
Rosario C.: Otra empresa es Jabil, fabricantes de tarjetas electrónicas. El director de una de las plantas tiene casi 10 mil empleados y él hace todo para que esas personas estén bien. En su fábrica tiene enfermos de sida, homosexuales, travestis, ciegos, sordomudos, discapacitados. Creo que eso es ser un verdadero cristiano, porque ha logrado dar un lugar a cada uno con sus necesidades, valorándolos como persona y logrando abstraerse de todos los prejuicios. Además tienen muchos programas para educar a los hijos de los empleados, becas de estudio, premios. Y todas las iniciativas de RSE se financian solamente con lo que se obtiene con lo que se recicla dentro de la misma planta, es decir, a través del ahorro, tiempo libre y aporte de los empleados. Él no solamente cree en la persona sino que en el desarrollo sostenible. Yo creo que lo que hay detrás de esta persona es su coherencia. Es una persona con cultura y que tiene un entendimiento social y eso requiere de tiempo, preocupación e inversión hasta que la persona con impedimentos pueda desarrollarse.
A nivel latinoamericano ¿Cuáles son las empresas que más han llamado su atención en cuanto a prácticas de RSE cristiana?
Jaime O.: En México entrevistamos a los hermanos Servitje, dueños del grupo Bimbo. Ellos tienen una convicción absoluta del crecimiento de sus empresas a través del desarrollo del ser humano. Hemos visto un claro ejemplo de cómo una empresa puede crecer a una velocidad vertiginosa a través de una filosofía donde las personas lo son todo. Y si uno va a Bimbo vemos a una empresa con gente muy feliz donde no sólo sienten la seguridad de su puesto de trabajo, sino que además están absolutamente inspirados y motivados a desarrollarse, avanzar y crecer. Todo lo que se desarrolla allí está pensado en las personas y el medioambiente. Son absolutamente consecuentes y todo lo que hacen siempre es socialmente responsable y eso viene de su fe, de lo que ellos han aprendido a través de la Biblia.
Rosario C.: Otra empresa es Jabil, fabricantes de tarjetas electrónicas. El director de una de las plantas tiene casi 10 mil empleados y él hace todo para que esas personas estén bien. En su fábrica tiene enfermos de sida, homosexuales, travestis, ciegos, sordomudos, discapacitados. Creo que eso es ser un verdadero cristiano, porque ha logrado dar un lugar a cada uno con sus necesidades, valorándolos como persona y logrando abstraerse de todos los prejuicios. Además tienen muchos programas para educar a los hijos de los empleados, becas de estudio, premios. Y todas las iniciativas de RSE se financian solamente con lo que se obtiene con lo que se recicla dentro de la misma planta, es decir, a través del ahorro, tiempo libre y aporte de los empleados. Él no solamente cree en la persona sino que en el desarrollo sostenible. Yo creo que lo que hay detrás de esta persona es su coherencia. Es una persona con cultura y que tiene un entendimiento social y eso requiere de tiempo, preocupación e inversión hasta que la persona con impedimentos pueda desarrollarse.
¿Y en Chile? Jaime O.: Tuvimos muy buenos casos. Uno de ellos es José Guzmán de Agrosuper, que es un caso de una trayectoria de siempre y ellos realmente son muy coherentes con lo que están haciendo. El caso de Cristian Boetsch nos llamó mucho la atención también, porque no es un tema de la empresa sino que la familia. Él tiene una constructora y dirige además la Comisión Social de la Cámara Chilena de la Construcción y yo diría que dedica el 50 por ciento de su tiempo en filantropía y en RSE. Es una persona que cree mucho en devolver la mano a la sociedad y en ayudar a la pobreza y lo hace en todo tipo de actividades.
¿Cuáles son las principales diferencias entre la realidad de las empresas de una jefatura cristiana en Chile en comparación con la de otros países?
Jaime O.: Hay casos que nos han hecho llorar. Hay empresas que han estado listas para la quiebra y donde los mismos empleados han terminado financiando su supervivencia. Eso no lo he visto en Chile ni España, pero sí en México, en Uruguay o Argentina. En esos casos los empresarios han sido consecuentes con la DSI, la han puesto en práctica y han sido inspirados por Jesucristo. En Chile, se tiene un respeto enorme por las instituciones y eso es una tremenda ventaja, mientras que en México, por ejemplo, las instituciones no son respetadas, muchas son muy frágiles y a pesar de eso vemos a personas empresarios y dirigentes cristianos que, independiente del sistema, tienen un actuar acorde a sus valores que son absolutamente claros.
Rosario C.: Yo creo que todavía en eso nos falta mirar al del lado como una persona igual a nosotros que sólo le tocó nacer en otra cuna o en otro país. En eso hay una brecha muy grande aún. Yo creo que hemos tenido la buena o mala suerte de tener una vida más cómoda, de tener un país más ordenado y creo que en este tema eso nos ha jugado en contra, porque quizás en lugares en que a las personas les ha tocado sufrir, se ha fortalecido y tiene sus valores más arraigados.
¿Cómo podrían los empresarios cristianos integrar de mejor manera su fe a la empresa?
Jaime O.: A todos nos falta ser más consecuentes y ponernos más la camiseta, porque siempre se puede dar más. El Padre Hurtado es un muy buen ejemplo, pero en Chile creo que la gente lo toma más como alguien a quien venerar como un santo a quien seguir.
Rosario C.: Yo creo que eso se inicia con la educación. Se parte con los valores sociales que nos dan en la niñez no sólo católicos, sino que cristianos. Yo creo que si en nuestra casa nos enseñan a respetar a las personas, cuando nos toque dirigir o formar parte de una empresa en el futuro, no nos va a costar con esos valores. Además, creo que siempre hay que partir por saber cuáles son las necesidades básicas de las personas que forman parte de la empresa para luego implementar programas avanzados, pero si esa necesidad no está satisfecha es imposible que una persona que tiene que andar tres horas en micro, que no ve a su familia por la carga laboral o que tiene deudas, pueda estar de buen humor desempeñando bien su trabajo.
Y la espiritualidad ¿Qué rol debería jugar en los empresarios?
Jaime O.: La espiritualidad tiene que ser práctica y eso significa que cada vez que miremos en los ojos de los demás no debe importarnos quiénes sean ni qué religión o clase social tengan, sino sólo tenemos que saber que en cada persona existe Jesucristo. Además debemos entender que lo único que nos diferencia de los demás son las oportunidades, ya sea valóricas, financieras, o de desarrollo personal o social.
Rosario C.: Creo que tenemos una gran responsabilidad. Tenemos que mirarnos nosotros mismos y darnos cuenta dónde estamos, las posibilidades que tenemos, nuestras familias. Más que sentirnos empoderados con eso, tenemos que tomarlo como una responsabilidad y todas las cosas buenas que tenemos y todos los beneficios deberíamos tomarlos como una “carga”. Si estuviéramos conciente de eso, Chile sería un país distinto.








