23 Sep 2019

Buenas prácticas… según el Evangelio – P. Felipe Herrera

Comentario del Evangelio – Domingo 22 de septiembre de 2019

Evangelio según San Lucas 16, 1-13

Buenas prácticas… según el Evangelio

El Evangelio de este domingo nos puede jugar una mala pasada si no entendemos bien las prácticas laborales de la época de Jesús.

En ese entonces, quienes administraban los bienes de otros y que, además, debían gestionar las relaciones con los acreedores, estaban en su legítimo derecho de hacer parte de su sueldo recibiendo un porcentaje de los productos transados. Así, era normal que un administrador recibiese una comisión si debía cobrar, por ejemplo, veinte barriles de aceite. Lo que no era aceptable era que malgastara el dinero de su señor, que fue la razón por la cual el administrador deshonesto fue despedido, según la parábola.

Por eso podemos comprender que lo que Jesús alaba es la astucia del administrador para negociar un futuro mejor con lo que le correspondía legítimamente, y no la deshonestidad que le había costado su empleo.

Hoy nos enfrentamos a un contexto donde las demandas de probidad y transparencia son siempre mayores, y qué bueno que sea así. Un discípulo de Jesús que quiera vivir su fe coherentemente deber saber que las buenas prácticas en todos los ámbitos de la vida no son solo una exigencia legal o una opción estratégica, sino sobre todo un imperativo de su fe cristiana.

En esta perspectiva, nos conviene siempre recordar que el bien supremo que ha de orientar esas buenas prácticas es la Ley del Amor, revelada y vivida por Jesucristo, que nos amó hasta el extremo. Esa ley, que debemos repasarla a diario y grabarla a fuego en nuestros corazones, es la que nos permitirá servir a Dios en nuestros hermanos, haciendo las opciones justas en nuestras familias, comunidades, organizaciones y empresas. Esto implicará poner al centro de nuestro discernimiento personal y profesional al Dios-Amor y no al dinero, porque como dice Jesús, “ningún servidor puede servir a dos Señores”.